ECONOMIA
Zona de libre comercio

Acuerdo Mercosur-UE: Francia no se rinde y podría tomar medidas unilaterales de protección

La ministra a ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, renovó el rechazo de su país al acuerdo comercial y confía en que no pueda aprobarse en el Parlamento Europeo.

Ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard
Ministra de Agricultura de Francia, Annie Genevard | ALAIN JOCARD / AFP

Tras la aprobación de la Comisión Europea del Acuerdo de Asociación Mercosur-UE, la ministra de Agricultura francesa, Annie Genevard, lanzó una advertencia contundente: Francia tomará medidas "unilaterales" si considera que su sector agropecuario corre peligro.

Estas declaraciones, recogidas por la agencia AFP, se produjeron en una rueda de prensa convocada de urgencia para calmar el creciente malestar de los agricultores franceses.

El sector se encuentra en pie de guerra, no solo por la competencia que supondrá el tratado con el bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, sino también por la gestión interna de crisis sanitarias como la dermatosis nodular bovina, que ha golpeado duramente a las explotaciones galas.

Agricultores irrumpieron con tractores en el centro de París en protesta contra el acuerdo UE - Mercosur

A pesar de la férrea oposición de países como Francia, Polonia, Irlanda y Hungría, los embajadores de la UE en Bruselas dieron luz verde al acuerdo por mayoría cualificada. Este paso administrativo es el que permite que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viaje a Paraguay el próximo 17 de enero para proceder a la firma oficial del tratado, según adelantó el canciller argentino, Pablo Quirno.

Ante lo que muchos analistas consideran un revés histórico para la influencia francesa en el bloque, Genevard defendió la gestión de su país asegurando que "Francia se ha hecho oír". No obstante, la ministra dejó claro que la soberanía alimentaria de su país no es negociable. "No dudaremos en tomar unilateralmente una serie de medidas en cuanto consideremos que nuestros sectores están en peligro", advirtió con firmeza según AFP.

El "Modelo de Suspensión"

Para demostrar que su advertencia no es retórica vacía, la funcionaria recordó acciones recientes de París. Puso como ejemplo la suspensión por un año de la importación de productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en suelo europeo, apuntando directamente a exportaciones sudamericanas que no cumplen con los estándares fitosanitarios de la UE.

Este enfoque sugiere que Francia podría implementar barreras técnicas y sanitarias estrictas para frenar la entrada masiva de productos como carne, arroz, miel o soja, los cuales el sector agropecuario europeo ve como una amenaza existencial debido a sus menores costes de producción.

Protestas en París contra el acuerdo UE - Mercosur

La palabra del Parlamento Europeo

Si bien la Comisión Europea ha logrado avanzar tras más de dos décadas de negociaciones (el proceso inició en 1999), el tratado aún debe superar un obstáculo democrático crucial: el Parlamento Europeo.

"No es el final de la historia. Hay un actor clave que va a entrar en juego: el Parlamento Europeo", subrayó Genevard según cita AFP. El escenario en la Eurocámara es de incertidumbre total. Actualmente, unos 150 eurodiputados (de un total de 720) ya han manifestado su intención de recurrir a la justicia para impedir la aplicación del acuerdo, alegando irregularidades en el proceso o falta de garantías ambientales.

La mayor zona de libre comercio

El acuerdo UE-Mercosur no es un tratado más; su ambición es crear la mayor zona de libre comercio del planeta, alcanzando a más de 700 millones de consumidores. La lógica del intercambio es clara:

Mercosur: Busca ingresar al mercado europeo más materias primas y alimentos de alta competitividad.

Unión Europea: Aspira a colocar vehículos, maquinaria industrial, quesos y vinos finos en las economías sudamericanas.

Sin embargo, para los ganaderos del centro de Francia o los productores granos de Polonia, este intercambio es visto como un sacrificio de la agricultura local en favor de la industria pesada alemana o francesa.

Un clima de protestas que no cesa

La presión sobre el Ministerio de Agricultura francés proviene de los sindicatos agrícolas, que han intensificado sus protestas en los últimos días, denunciando que las concesiones logradas por Bruselas en diciembre de 2024 en Montevideo son insuficientes.

Para los agricultores franceses, el acuerdo es una contradicción política: mientras la UE les exige cumplir con estrictas normativas del "Pacto Verde" (reducción de pesticidas, bienestar animal, rotación de cultivos), el tratado abriría las puertas a productos que no siempre respetan estas mismas reglas.

LM