“Es un día histórico para el multilateralismo. Después de 25 años de negociación fue aprobado el Acuerdo entre Mercosur y Unión Europea, uno de los mayores tratados de libre comercio del mundo”. Con estas entusiastas palabras, posteadas en la Plataforma X, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva celebró la decisión de la UE de respaldar la alianza entre los dos mercados comunes. Para el presidente brasileño “los dos bloques juntos suman 718 millones de personas y representan un PBI de 22,4 billones de dólares”.
Claro que no se trata apenas de un tema económico. Es más, en otras ocasiones las salvaguardias impuestas por la parte europea para el comercio agropecuario y sus productos procesados, no tuvieron el consenso brasileño ni tampoco el argentino. Pero esta vez, en el aval dado por el Mercosur predominó un fuerte contenido geopolítico, tal como marcó Lula en su posteo: “En un escenario internacional de creciente proteccionismo y unilateralismo, el acuerdo es una señalización a favor del comercio internacional como factor para el crecimiento económico, con beneficio para los dos bloques”.
Desde luego, el hecho constituye un fuerte mensaje para un destinatario exclusivo: el presidente norteamericano Donald Trump. No sólo pone en cuestión la política arancelaria adoptada por el jefe de la Casa Blanca ni bien asumió el año pasado; también representa un lugar de “refugio” geopolítico contra las aspiraciones de EE.UU. de envolver a América Latina dentro de su actual rumbo geopolítico.
La Unión Europea aprobó el acuerdo con el Mercosur
A esto, el líder brasileño le añadió otras ventajas: “El texto amplía las alternativas para las exportaciones de Brasil, como también aumenta la posibilidad de inversiones productivas europeas (en el bloque sudamericano) y simplifica las reglas comerciales entre los dos lados. Es una victoria del diálogo, de la negociación y de la apuesta en la cooperación e integración de los países y bloques”.
Poco antes de la conmemoración del presidente Lula, la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones (APEX) emitió un comunicado en términos similares a los que luego utilizaría el jefe de Estado: “La aprobación del acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea marca un nuevo capítulo para el comercio internacional de Brasil” señaló. En la visión de esta entidad “puede representar un aumento de 7.000 millones de dólares” en las ventas brasileñas al exterior”.
Mercosur-UE: Oportunidades concretas para el agro argentino, pero con desafíos inmediatos
El presidente de APEX, Jorge Viana, sostuvo que “el resultado refleja un esfuerzo político e institucional consistente, con protagonismo de nuestro gobierno”; añadió que “el presidente Lula tuvo un papel esencial”.
Así como su jefe, Viana indicó también que este tratado es “una conquista en un escenario mundial marcado por el debilitamiento de los mecanismos multilaterales y la fragmentación del comercio global”. Concluyó que “este acuerdo va en sentido contrario a la tendencia que está andando en el mundo. Al punto que la propia Organización Mundial del Comercio perdió estos días su importancia". Recordó luego que el intercambio comercial de Brasil con la UE es el segundo en importancia después del comercio con C
hina.