ECONOMIA
Medida de fuerza

Colectivos en crisis: cuánto podría tardar la normalización del servicio

El sistema opera con menos unidades por falta de fondos y dificultades para abastecerse de combustible. Las empresas advierten que la regularización depende de pagos pendientes y de la logística para recomponer la operación.

Colectivos de la Ciudad de Buenos Aires
Colectivos de la Ciudad de Buenos Aires | NA

El servicio de colectivos en el Área Metropolitana de Buenos Aires enfrenta un escenario crítico y podría demorar hasta 48 horas en volver a la normalidad una vez que se acrediten los fondos adeudados, en medio de un conflicto por subsidios impagos y suba de costos que afecta la operación diaria, según detalló Marcelo Pasciutto este miércoles 8 de abril, director del Grupo Dota en declaraciones a Radio Rivadavia.

La crisis, que involucra a las jurisdicciones nacional y provincial, genera una reducción en la frecuencia de unidades y complica el traslado de millones de pasajeros, mientras el sector empresario advierte que sin financiamiento no puede garantizar el abastecimiento de combustible, explicó el empresario en la entrevista.

Menos colectivos y más demoras: las razones detrás de la reducción del servicio en el AMBA

Pasciutto, quien además es director de la Cámara Empresaria de Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA), señaló que el principal problema radica en el atraso en los pagos. La Nación mantiene una deuda cercana a los $20 millones por coche, mientras que la provincia registra un atraso de unos $10 millones por unidad, con compromisos pendientes incluso desde el año pasado.

En contraste, la Ciudad de Buenos Aires (CABA) presenta una situación distinta. “La jurisdicción de capital federal está totalmente al día en costos y en pago de subsidios. Totalmente al día, los servicios andan 100%, con diagrama normal”, detalló Pasciutto, marcando la diferencia en el funcionamiento del sistema según la jurisdicción.

Deudas, combustible y falta de fondos: las claves del conflicto

El impacto de la deuda se agrava por el incremento en el precio del combustible, que pasó de un valor reconocido de $1.700 a operaciones cercanas a los $2.400. Este desfasaje dejó a las empresas sin capacidad de compra, en un contexto donde ya agotaron sus líneas de crédito.

Nuevo aumento de colectivos en marzo de 2026 03033036

“Las empresas con todo este problema usaron todo el crédito bancario que tenían, ya no tienen más descubierto. Pero no obstante eso, tampoco se depositó el dinero. Así que las cuentas están en cero y estamos como ayer a la mañana: sin plata, sin gasoil”, afirmó el directivo esta mañana de miércoles.

La falta de pagos también impide cubrir obligaciones básicas como salarios y abastecimiento. Aunque desde Nación se había anticipado el giro de una parte de la deuda —unos $8 millones por colectivo—, ese dinero aún no fue acreditado, lo que mantiene al sistema en una situación de incertidumbre.

En este contexto, desde el sector advierten que incluso si se regularizan los pagos, la normalización del servicio no será inmediata. “Una vez que las cuentas tengan dinero, a lo mejor tarda 48 horas en restablecerse el servicio por el tema de la logística de las petroleras”, explicó Pasciutto, al remarcar que el combustible no se consigue de forma instantánea.

Empresas de colectivos de AMBA reducen servicios por el aumento del gasoil

Actualmente, las empresas operan con una reducción cercana al 30% en la frecuencia. Esto implica que servicios que pasaban cada cuatro minutos ahora lo hacen cada seis, y otros que circulaban cada cinco minutos se extienden a ocho o nueve, generando demoras y saturación, especialmente en horas pico.

La situación afecta a unos 9 millones y medio de pasajeros diarios, de los cuales entre 5 y 6 millones se concentran en franjas horarias clave. Con menos unidades en circulación, la demanda supera ampliamente la oferta y deja a usuarios sin posibilidad de abordar.

Frente a este escenario, desde la cámara empresaria señalaron que el problema es estructural y responde a una acumulación de deuda y falta de respuestas. “Estamos a la deriva sin ninguna noticia, sin reuniones y con una deuda inmensa”, sostuvo Pasciutto, quien advirtió que, sin soluciones concretas, el sistema seguirá funcionando con severas limitaciones.

Choferes de la empresa de colectivos DOTA evalúan su adhesión a la medida de la CGT convocada para este jueves 19 de febrero

Qué líneas funcionarán con servicio limitado

Desde este miércoles 8 de abril, una extensa lista de líneas comenzaron a circular con menos frecuencia de lo habitual. Entre ellas se encuentran:

1, 2, 8, 9, 10, 15, 17, 19, 20, 21, 22, 24, 28, 29, 31, 32, 33, 37, 41, 45, 46, 49, 51, 53, 55, 56, 57, 59, 60, 63, 67, 70, 71, 74, 75, 78, 79, 80, 85, 86, 87, 88, 91, 92, 93, 95, 96, 97, 98, 100, 101, 103, 105, 110, 111, 113, 114, 117, 119, 123, 124, 126, 127, 128, 129, 130, 133, 134, 135, 136, 140, 143, 145, 146, 148, 150, 152, 153, 154, 158, 159, 160, 161, 163, 164, 166, 168, 169, 172, 174, 176, 177, 178, 179, 180, 181, 182, 184, 185, 188, 193, 194, 195 y 197.

Aumenta el boleto de los colectivos que cruzan entre CABA y el Gran Buenos Aires

La medida afectó principalmente a los servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se esperaba una menor disponibilidad de unidades y mayores tiempos de espera en paradas clave y principalmente en los horarios pico. Las líneas provinciales del 200 al 499 y las comunales del 500 en adelante, también prestan servicios reducidos.

Menos colectivos y más demoras

El aumento del precio del combustible de 42% en solo un mes y su imposibilidad de trasladarlo al valor de los boletos, obligó a las empresas de colectivos a reducir hasta 30% las frecuencias de sus servicios en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Desde la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), su vocero, Adrian Noriega, aclaró que no se trata de una medida de fuerza. “Es una racionalización, es el término que nosotros estamos utilizando, porque es lo que está sucediendo, no es una medida de fuerza, no es un lockout patronal”, sostuvo.

En el AMBA bajaron hasta 30% las frecuencias de colectivos y crece la amenaza de paro

El dirigente explicó a Perfil que la decisión responde principalmente a problemas financieros que afectan la operación diaria. “La racionalización tiene que ver con la imposibilidad de comprar combustible al costo actual”, afirmó, y remarcó que las empresas no cuentan con los fondos necesarios para sostener el servicio.

En ese sentido, detalló que uno de los factores centrales es el fuerte incremento del gasoil. “En el lapso de un mes el gasoil subió un 42%”, indicó, al tiempo que precisó que las unidades utilizan gasoil euro, lo que agrava el impacto en los costos.

GZ / lr