jueves 24 de junio de 2021
ECONOMIA Viaje a Europa
05-05-2021 11:30

El Gobierno realizará gestiones urgentes para renegociar con el Club de París

La gira presidencial por Francia e Italia que se inicia el 10 de mayo buscará apoyo político en esos países y que le otorguen más plazos de pago a la Argentina por el vencimiento de u$s 2.400 millones.

05-05-2021 11:30

El presidente Alberto Fernández iniciará el próximo 10 de mayo un viaje por Francia e Italia al que se lo considera como primordial para renegociar el próximo vencimiento del 30 de este mes que la Argentina tiene con el Club de París por 2.400 millones de dólares, y a su vez, buscará respaldo político para terminar de negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Según comentaron fuentes de Gobierno, el presidente acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, tendrán reuniones cruciales al máximo nivel tanto en Francia como en Italia, en donde se buscará el respaldo de esos líderes europeos para que Alemania, quien ejerce hegemonía en muchas decisiones de la Unión Europea, adopte una postura más flexible para Argentina en tema del próximo vencimiento.

Para ello, Alberto Fernández y Guzmán mantendrán una reunión trascendente con Emmanuel Macron, presidente de Francia, ya que el objetivo de “mínima” del Gobierno es primero hacer uso de la extensión del período de gracia para el vencimiento que tiene Argentina con el Club de París a fin de mes.

El conflicto entre Guzmán y Basualdo no es inocuo para la agenda externa de Argentina

En el acuerdo que se suscribió en mayo de 2014, llevado adelante por el entonces ministro de Economía y actual gobernador bonaerense Axel Kicillof, se estableció un período de gracia de 60 días para el pago de ese compromiso.

“El objetivo es acordar eso, es decir, que Argentina tome esos 60 días del período de gracia y continuar conversando para una renegociación global de ese acuerdo”, resaltó una de las fuentes consultadas.

Resulta llamativo que siete años después, el mismo sector político tenga que renegociar un acuerdo que en aquel momento generó una fuerte polémica, ya que el convenio firmado implicó reconocer una deuda que aumentaba en ese entonces en más de 2.000 millones de dólares.

Hay que considerar que el ministro Guzmán viajó en abril a Europa, más precisamente en Alemania, España, Francia, el Vaticano y Rusia, buscando respaldo político y económico para la Argentina.

Dentro del propio Gobierno admiten que si bien hubo un “diálogo fluido” con los funcionarios de esos países, el mensaje que recibió Guzmán en ese viaje fue que Argentina debía primero cerrar un acuerdo con el FMI y después sí encarrilar una renegociación con el Club de París.

Ese regreso con magros resultados hizo que en el Ejecutivo rediseñaran la estrategia y de allí que se resolvió el viaje del presidente a Europa, que en esta oportunidad adquiere un condimento especial debido a la situación de tirantez política que existe dentro del oficialismo.

 

La interna en el gabinete

 

El escándalo que se generó con la fallida renuncia del subsecretaria de Energía, Federico Basualdo, ante el pedido del propio Martín Guzmán por claras diferencias en la política energética ha generado un clima denso dentro del propio Gobierno.

Y para demostrar su rotundo apoyo al ministro Guzmán el presidente lo incluyó finalmente en la lista de la comitiva del viaje a Europa. Sin embargo, en el oficialismo admiten que todo este ruido llegó en el momento menos oportuno para Fernández. “Este viaje a Europa lo encara en un momento muy delicado en cuanto a su imagen como presidente”, resumió un funcionario de Presidencia.

Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Sergio Massa y Axel Kicillof comparten acto tras el revés judicial

Más allá de la foto del acto de hoy del presidente con la vicepresidenta Cristina Fernández, el gobernador Axel Kicillof y el titular de la Diputados, Sergio Massa, la imagen del presidente y de su ministro de Economía ante los ojos del exterior “es de mayor debilidad interna”.

Con esa imagen, el presidente y el ministro deberán encarar una “árdua” negociación con el Club de París, que es un grupo acreedor que está conformado por 19 países.

El problema es que un sector importante dentro del Gobierno quiere postergar el hecho de asumir compromisos o pagos de deuda para después de las elecciones de octubre, un clásico en la política argentina, como si tras los comicios, “por arte de magia, se solucionaran todos los problemas”.

Particularmente, en el equipo económico, la preocupación pasa por los tiempos. De concertar esos 60 días de gracia para que Argentina pueda seguir negociando con ese grupo de países acreedores y con el FMI, la expectativa podría incidir en el mercado, especialmente en el dólar.

 

Algunas señales de preocupación

 

En el gabinete económico saben que hacia mediados de junio la fuerte liquidación de exportación proveniente de los granos empezará a mermar, como siempre ocurre en esa época por motivos estacionales.

Por lo tanto, hay una creciente preocupación por ese menor ingreso de dólares por parte del sector exportador que se vería agravado por la incertidumbre sobre las negociaciones con el FMI y el Club de París, con un vencimiento que está latente por 2.400 millones de dólares.

En el Gobierno descartan “cualquier idea de incumplimiento”, pero el panorama de las reservas monetarias, que mostraron una significativa mejora en los últimos tres meses, tampoco brinda un horizonte despejado como para cancelar cash en este momento ese compromiso.

De hecho, las reservas al día de ayer culminaron en 40.433 millones de dólares, pero las de libre disponibilidad, según la opinión de diversos consultores económicos, no superaría los 3.500 millones de dólares, con lo cual, le deja al Banco Central un escaso margen operativo para atender urgencias locales si el ingreso de divisas se empieza a reducir.

LR