Desde febrero de este año comenzaron a reportarse casos de influenza aviar en Argentina, una enfermedad altamente contagiosa que ha generado el cierre de algunos mercados para la exportación de carne de pollo y huevos.
El Senasa comunicó a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) la suspensión temporal de las exportaciones de productos aviares hacia los países con los que mantiene un acuerdo sanitario como libre de la enfermedad.
El brote anterior había comenzado en febrero de 2023 y se prolongó hasta agosto del mismo año, cuando volvió a declararse libre de la enfermedad. Las exportaciones cayeron US$ 150 millones con respecto al año anterior.
El aumento de las exportaciones interfiere con la agenda sanitaria de la producción avícola
Tras el nuevo estatus sanitario, paulatinamente comenzaron a reabrirse algunos destinos hasta la notificación de hace pocas semanas atrás.
Uno de los temas que más preocupan a los productores es que el virus “llegó para quedarse”. La detección de su presencia en un establecimiento implica el sacrificio de todos los animales y un período cuarentenario sin poder trabajar hasta que no se detecten rastros de la enfermedad.
Carlos Sinesi, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), comentó a PERFIL que cuando hay un brote en aves comerciales, no se puede emitir un certificado de “libre de influenza aviar” para los destinos cuyos organismos sanitarios lo requieren. Entre ellos se encuentran los más importantes en cuanto a valor, como China, Sudáfrica y la Unión Europea.
“Hoy tenemos 45 destinos abiertos, que no requieren el certificado o que permiten un certificado de libre de influenza aviar con zonificación. En el brote de 2023 comenzamos a desviar a países de África, Vietnam y Hong Kong, entre otros”, señaló Sinesi. “Hay una caída en la cantidad de toneladas exportadas y a menor precio para los países que permiten el ingreso de carne aviar Argentina”, añadió el empresario.
Desde la producción de huevos, Javier Prida, presidente de la Camara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA), expresó que debido al nuevo estatus sanitario se cerraron los mercados para el huevo en cáscara de Estados Unidos, la Unión Europea, Japón, Rusia y países africanos.
“Teníamos acordada la apertura de Chile y los nuevos brotes la han cerrado. Estamos negociando para enviar productos termoprocesados, como huevo en polvo, que es el grueso de las exportaciones”, afirmó Prida.

División por la vacunación
Un aspecto que divide a los industriales es la vacunación como método para controlar y prevenir la enfermedad en Argentina.
Desde el sector de la carne de pollo, Sinesi comentó que “hoy no existe una vacuna eficaz, que funciona y el animal no se enferma, como pasa con la vacuna contra la aftosa en el ganado bovino, porque el virus muta”.
“Siempre manifestamos que si hubiera una vacuna con alto nivel de eficacia, los países exportadores podríamos proponerles a los compradores la posibilidad de libre o no de recibir productos con y sin vacunación. No somos antivacunas pero hoy vacunar no es la solución. En México no funciona y tampoco en Ecuador”.
Desde CAPIA tienen una visión diferente piden al Gobierno la implementación de un plan de vacunación, sosteniendo el sector de huevos posee una estructura de riesgo mucho más concentrada con respecto a la producción cárnica: “Un brote en una granja de postura significa, bajo los protocolos actuales del SENASA, el sacrificio total de las aves de la unidad productiva, la pérdida de capital de trabajo sin ningún tipo de indemnización y el despido masivo de trabajadores”.
Para Prida, “la mejor manera de enfrentar a la enfermedad es con la vacuna, que tiene una cobertura del 98%, no es la misma de cuatro años atrás y hay varios tipos. Hay países que antes decían no y ahora están conformes”.
Según el dirigente, las exportaciones de huevo en cáscara y carne sin cocción o pasteurización, representa el 5% de la producción argentina. “Estamos arriesgando al 95% de la producción total para el mercado interno. Los argentinos consumen per cápita, 75 kg entre huevo y pollo por año”.
LM