La Reserva Federal estadounidense (Fed) decidió este miércoles mantener sus tasas de interés por segunda reunión consecutiva, en una señal de cautela ante la volatilidad global.
En su comunicado oficial, el banco central subrayó que el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre la mayor economía del mundo es aún "incierto", lo que obliga a postergar cualquier flexibilización de la política monetaria.
De esta manera, según reportó la agencia AFP, las tasas de referencia permanecen en el nivel que sostienen desde diciembre pasado, situándose entre el 3,50% y el 3,75%.
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Tensión con la Casa Blanca
Este escenario de "statu quo" choca de frente con las aspiraciones del presidente Donald Trump, quien ha reclamado de forma incansable una reducción en los costos de endeudamiento. Para el mandatario, una baja de tasas es vital para aliviar las cuentas del Estado federal, así como los costos financieros de empresas y consumidores.
Sin embargo, para los analistas de mercado, el panorama cambió drásticamente el 28 de febrero, cuando Trump ordenó, junto a Israel, una ofensiva contra Irán que se extendió rápidamente por la región. Los economistas advierten que este conflicto bélico amenaza con lastrar el crecimiento económico y provocar un nuevo repunte en los precios internacionales.
Proyecciones: una inflación que no cede
En lo que representa su primera actualización de previsiones desde diciembre, los responsables de la Fed mostraron un sesgo más pesimista respecto al costo de vida. Según la mediana de sus proyecciones:
- Inflación 2026: Se elevó la previsión al 2,7% (frente al 2,4% estimado anteriormente).
- Crecimiento: Se mejoró levemente la expectativa al 2,4% anual.
- Desempleo: Se mantendría estable en el 4,4%.
"Un banco central debe defender su credibilidad en materia de inflación, y es difícil justificar bajadas de tipos cuando la inflación está por encima del objetivo y se aleja de él", señalaron analistas del banco ING citados por AFP. Cabe recordar que en EE. UU. la inflación no ha logrado regresar a la meta del 2% en los últimos cinco años.
El factor político interno
La decisión de la Fed contó con un consenso casi total: 11 de los 12 miembros votaron por mantener las tasas. El único voto disidente fue el de Stephen Miran, un gobernador nombrado a finales del año pasado por iniciativa de Trump, quien buscaba un recorte inmediato de un cuarto de punto.
Mientras los observadores esperan que el presidente de la entidad, Jerome Powell, ratifique la postura de "esperar y ver" (wait and see), la Casa Blanca intenta contener el descontento popular por el alza de la energía.
Este mismo miércoles, el Ejecutivo anunció una pausa de 60 días en la ley que impide el transporte de combustible por barcos no estadounidenses entre puertos locales, una medida de emergencia para intentar calmar los precios en las gasolineras.