Las operaciones con tarjetas de crédito registraron en mayo del 2026 su quinto mes consecutivo de caída en términos reales, según un informe de First Capital Group. Aunque el financiamiento mediante plásticos mostró un crecimiento nominal durante el mes, el avance no logró compensar el efecto de la inflación, lo que derivó en una nueva contracción del uso del crédito en términos de poder adquisitivo.
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De acuerdo con el relevamiento elaborado a partir de datos del Banco Central al 29 de mayo de 2026, el saldo total de las operaciones con tarjetas de crédito alcanzó los $24,6 billones. La cifra representó un incremento nominal del 0,7% respecto del mes anterior y una suba interanual del 27,4% frente a los $19,3 billones registrados en mayo del año pasado.
Sin embargo, al descontar la inflación estimada para el período, el comportamiento de la cartera mostró una tendencia diferente. En términos reales, la operatoria con tarjetas de crédito registró una caída mensual del 1,7% y una disminución del 4,6% en comparación con el mismo mes de 2025.

Para realizar este cálculo, First Capital Group tomó como referencia una inflación mensual proyectada del 2,4% y una variación anual del 33,6%, ante la ausencia de datos oficiales del INDEC para el período analizado.
Menor uso del financiamiento en cuotas
El informe atribuyó parte de este comportamiento a cambios en las condiciones del mercado crediticio y en las decisiones de consumo de los usuarios. Según explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, “esta caída en el saldo total de la cartera demuestra que una parte importante de los deudores ha visto restringido su límite de crédito y aquellos tarjetahabientes que utilizaban las cuotas para ganarle a la inflación, no encuentran un incentivo para endeudarse con esa operatoria ante la escasez de cuotas sin interés y la expectativa de una inflación futura controlada”.
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De esta manera, el financiamiento mediante tarjetas continúa mostrando una evolución por debajo de la inflación, profundizando una tendencia que ya acumula cinco meses consecutivos de retroceso en términos reales.
La evolución de la cartera también refleja un menor atractivo de las compras financiadas para quienes utilizaban las cuotas como herramienta para anticipar consumos. Según el análisis de la consultora, el contexto actual modificó parte de esos incentivos y redujo la demanda de crédito bajo esta modalidad.

Qué ocurrió con los saldos en dólares
El informe también analizó el comportamiento de las tarjetas de crédito en moneda extranjera. En este segmento, el saldo financiado disminuyó un 5,6% respecto de abril y se ubicó en u$s737 millones.
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Por último, en la comparación interanual, la cartera mostró una baja del 5,4%, frente a los u$s779 millones registrados en mayo de 2025. Sobre este desempeño, Barbero señaló que “los saldos de esta cartera se mantienen dentro de los mismos valores que hace un año”, reflejando una estabilidad relativa en el financiamiento en dólares durante los últimos doce meses.
GZ / lr