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Juegos de azar

Stefan Mandel, el rumano que ganó 14 veces la lotería: ¿puede la matemática desafiar el azar?

Cómo es la historia del matemático rumano que fue investigado por el FBI y la CIA por descubrir la fórmula para ganar la lotería en Estados Unidos.

Stefan Mandel
Stefan Mandel | Cedoc Perfil

¿Quién no sueña ganar la lotería? El matemático rumano, Stefan Mandel, demostró que no siempre se necesita suerte cuando sobra conocimiento.

Este experto logró desnudar el algoritmo con el uso de las matemáticas, ganando 14 veces la lotería.  Al revelar su secreto, obligó a la industria de los juegos a cambiar las reglas y los formatos. Actualmente, su método no puede ser imitado, pero nos invita a pensar ¿podemos aplicar las matemáticas como estrategia válida para predecir resultados?

Para entender con precisión quién era este audaz estadista, debemos detenernos en dos características destacadas: su nacionalidad y el contexto histórico en el que vivió.

Al principio, la motivación de Mandel por ganar la lotería, no fue ambición, sino deseo de supervivencia. Su obstinación por encontrar el algoritmo inicia a finales de la década de 1950. En ese momento trabajaba en una empresa minera industrial, una profesión insalubre que no le gustaba. Además, tenía una familia que mantener y en su país las condiciones limitaban las posibilidades de brindarles una buena vida. 

Qué hacer con el dinero cuando uno gana la lotería

Stefan Mandel


El matemático empezó a ver en la lotería, un juego de azar que podía ser accesible si se aplicaba una fórmula matemática que le permita estimar los resultados y apostar por esos números.  En una entrevista al medio norteamericano Planet Money en 2016, Mandel comentó que en ese momento era “la única forma en que podía conseguir dinero rápidamente porque en el trabajo estaba ganando  360 leu al mes, lo que equivalía a un par de zapatos” 


A finales de la década de 1960, la situación de su país se agravó. En Rumania, el régimen opresor de Nicolae Ceaușescu iniciaba sus primeros años en el poder. Durante este gobierno, el ultranacionalismo y el proyecto de plena independencia derivaron en graves consecuencias sociales y económicas.

Hace 30 años, el tirano rumano Nicolae Ceaucescu fue ejecutado por televisión

La desesperación por alcanzar un futuro mejor, era un sentimiento que Stefan Mandel compartía con 18 millones de rumanos. Pero él no solo albergaba esperanzas, también pensaba estrategias.  Su astucia e inteligencia lo llevaron a estudiar meticulosamente cómo ganar la lotería local. Una vez que encontró el algoritmo que creía podría predecir los números, motivó a dos de sus amigos a que invirtieran en el plan. El cálculo de Mandel estimaba que si compraba boletos con ciertas combinaciones en cada bloque, tendría asegurado el segundo lugar. 

El resultado fue mejor de lo esperado. No ganaron el segundo premio, salieron primeros. Obtuvieron un total de 72.783 leu, expresados en la moneda rumana, que equivalía a 18 años de salario.

Mandel utilizó ese dinero para exiliarse con su familia en Australia. Una vez instalado en el país oceánico se preguntó ¿por qué no volverlo a intentar? 
Fue así que decidió aplicar su método nuevamente. La experiencia de éxito previa lo ayudó a encontrar más inversionistas. El algoritmo que creó funcionó una y otra vez: ganaron la lotería 12 veces durante la década del 80’. 

Pero nada dura para siempre, y tampoco el circuito de Mandel. Este sistema dejó de funcionar luego de las modificaciones legales que se aplicaron a las loterías en los años 90.

Stefan Mandel

 

¿Cuál era la fórmula de Stefan Mandel?

Las preguntas que atravesaban la lógica del método diseñado por Mandel eran: qué números son más probable que toque, cuántas chances se deben comprar para ganar y cómo funcionaban los juegos en la lotería del país en el que se apostaba. 

La lógica que estructuraba su estrategia era simple: en un sorteo existe una cantidad de posibles variables que pueden salir. Al comprar todos los boletos con esas combinaciones únicamente había un resultado posible: ser el ganador. 

Mandel no participaba en cualquier sorteo, lo hacía únicamente en aquellos en los cuales los premios triplicaban el número de combinaciones posibles. El cálculo era el siguiente. Si se sortean 6 números del 1 al 40, su fórmula indicaba que había 3.838.380 combinaciones posibles. Teniendo en cuenta el valor del billete de lotería en ese momento, el premio tenía que ser de 9 millones de euros para poder tener un retorno de la inversión y, por supuesto, la millonaria ganancia.

El día que la CIA y el FBI investigaron a Mandel

Durante la década de los ochenta, Mandel y su familia se mudaron a Estados Unidos. El rumano estaba decidido a volver utilizar su método para conseguir ganancias en el país norteamericano. Su fórmula volvió a triunfar, y pronto ganó más de US$ 30 millones. Pero los organismos de control de Estados Unidos no resultaron tan laxos: pronto comenzaron a investigarlo. La Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Centro Federal de Investigaciones (FBI) lo judicializaron al descubrir su método. 

Antes de ser arrestado, Mandel abandonó el país y se instaló en Israel, dónde se ocultó. Pero su ambición lo llevó a repetir nuevamente el método en el país de medio oriente.  Finalmente, en el 2002 fue capturado y judicializado. En Israel debió pagar una fianza, y en Estados Unidos lo condenaron a 10 meses de prisión y un pago de US$ 30.000. Luego de ser liberado en 2005 no se supo más nada de él, ni volvió a tener otra aparición mediática para contar su asombrosa historia.