A menos de dos semanas de la segunda vuelta presidencial en Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva anunció un paquete de medidas para aliviar las deudas de los pequeños empresarios y facilitar las inversiones en sus negocios. La iniciativa, denominada Prospera MEI, contempla la condonación de 12.600 millones de reales en obligaciones con el Gobierno federal, un programa para renegociar deudas bancarias y una ayuda económica de hasta 5.000 reales para microemprendedores.
El anuncio se realizó este martes en el Palacio de Planalto, en Brasilia, a 12 días del balotaje del 25 de octubre, en el que Lula buscará la reelección frente al senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL).
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Según la información difundida por el Partido de los Trabajadores (PT), la propuesta de condonación podría beneficiar a 3,6 millones de microemprendedores individuales. Sin embargo, la cancelación de esas deudas todavía requiere la aprobación del Congreso nacional y está prevista para comenzar en 2027 si avanza el proyecto.
Durante la presentación, Lula defendió la iniciativa como una forma de permitir que los pequeños empresarios retomen sus actividades sin la carga de las obligaciones acumuladas. “Queremos eliminar la deuda para que puedan empezar una nueva vida. Es casi como un nuevo comienzo”, afirmó, según el comunicado publicado por el PT.

Las cinco medidas que anunció Lula para los pequeños empresarios
El paquete Prospera MEI reúne cinco iniciativas destinadas a reducir el endeudamiento, facilitar el acceso a recursos y simplificar las obligaciones administrativas de los microemprendedores.
La primera es un proyecto de ley complementaria para condonar 12.600 millones de reales en deudas con el Estado brasileño. La propuesta alcanza a los microemprendedores individuales registrados como deudores del Gobierno federal y busca resolver obligaciones que, según las autoridades, se acumularon especialmente después de la pandemia. Si se aprueba, el procedimiento será automático y no requerirá que los beneficiarios presenten una solicitud individual.
La segunda medida es la puesta en marcha de Desenrola 3.0, una versión del programa de renegociación de deudas destinada específicamente a los microemprendedores. El Gobierno prevé adquirir carteras de deudas bancarias por unos 6.000 millones de reales y exigir a las entidades financieras descuentos de al menos el 90%. Las condiciones de acceso y las obligaciones alcanzadas se definirán en la convocatoria correspondiente.
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El tercer punto es Pix MEI, una ayuda de hasta 5.000 reales que no deberá devolverse y estará destinada a inversiones en pequeños negocios. El programa busca financiar mejoras en equipamiento e infraestructura, como la compra de herramientas para una peluquería o la renovación de un puesto de venta. La iniciativa también contempla acompañamiento para los emprendedores, con la participación de entidades de apoyo al sector.
La cuarta propuesta apunta a ampliar el límite de facturación anual permitido para los microemprendedores individuales. Actualmente, el tope es de 81.000 reales y el proyecto prevé elevarlo a 110.000 reales en 2027 y a 140.000 en 2028. También propone permitir la contratación de hasta dos empleados, en lugar de uno. Estos cambios dependen de la aprobación legislativa.
Por último, el paquete incluye medidas para simplificar los trámites de los pequeños negocios. Un decreto busca aclarar las excepciones a la obligación de emitir facturas cuando los microemprendedores venden productos o prestan servicios a personas físicas. También contempla reglas para los llamados nanoemprendedores, una categoría de trabajadores autónomos con ingresos anuales de hasta 40.500 reales, que podrían quedar exentos de determinadas obligaciones de registro y facturación en las situaciones previstas.
Lula también reforzó los subsidios a los combustibles antes de la segunda vuelta
Las medidas para los microempresarios se suman a otras decisiones económicas anunciadas por el Gobierno brasileño en la recta final de la campaña. El viernes 9 de octubre, el Ejecutivo informó que ampliaría las reducciones impositivas sobre la gasolina y reforzaría los subsidios al etanol y al diésel importado.
La decisión contempla llevar a cero los impuestos federales sobre la gasolina durante 30 días, con una reducción de 0,89 reales por litro, mantener beneficios para el etanol y sumar una subvención de 1,40 reales por litro al diésel importado, adicional a la ya prevista. Según la Agencia Brasil, el costo adicional estimado de estas medidas asciende a 5.200 millones de reales en 30 días.
El Gobierno justificó las decisiones por la presión internacional sobre los precios del petróleo y sus derivados. Las medidas buscan contener los costos de los combustibles en un momento clave de la campaña electoral, aunque su impacto fiscal y su efecto final sobre los precios al consumidor forman parte de la discusión económica.
El anuncio llega en la recta final de la campaña electoral

El paquete para los microemprendedores se presentó en un momento decisivo para Lula, que enfrentará a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta del 25 de octubre. Las medidas buscan atender a un sector de la economía brasileña que enfrenta dificultades de acceso al crédito y acumula deudas tributarias y bancarias.
En su comunicado, el PT presentó las iniciativas como parte de una estrategia para ampliar las oportunidades de inversión y crecimiento de los pequeños negocios. Lula, por su parte, sostuvo que el Estado debe facilitar el acceso al crédito y crear condiciones para que los trabajadores puedan desarrollar sus actividades. “La prosperidad no es un privilegio, sino un derecho de todos”, expresó el presidente, según la comunicación difundida por su partido.
LB/ML