En medio de las dudas que aún rodean el acuerdo entre Estados Unidos e Irán para poner fin a las hostilidades en Medio Oriente y de los cuestionamientos surgidos desde Israel, Donald Trump aseguró este lunes que el entendimiento entre ambos países "ya está firmado" y afirmó que los buques comenzaron a circular nuevamente por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita cerca del 20% del petróleo mundial.

Sin embargo, persisten interrogantes sobre el alcance del pacto y sobre las nuevas condiciones de navegación: Irán ya adelantó que mantendrá el cobro de tarifas o servicios a las embarcaciones que atraviesen el estrecho, "El acuerdo ya está firmado. Y el estrecho ya está parcialmente abierto", declaró el mandatario durante una reunión con el presidente francés, Emmanuel Macron, donde participa de la cumbre del G7.
Irán contradice a Trump y anuncia que cobrará tasas en el estrecho de Ormuz
El bloqueo del estrecho de Ormuz, en vigor desde febrero, interrumpió las exportaciones de petróleo y gas del Golfo Pérsico y generó fuertes disrupciones en los mercados energéticos globales. Consultado sobre cuándo se publicará el texto del memorando, el estadounidense respondió: "Probablemente bastante pronto. Diría que después del viernes… creo que en un futuro muy cercano".

Fuentes de ambos países confiaron que el entendimiento, aún no difundido, prevé la reapertura del estrecho y la extensión del cese del fuego por 60 días, período durante el cual las partes buscarán resolver asuntos pendientes como el futuro del programa nuclear iraní. Funcionarios estadounidenses indicaron además que los beneficios económicos para Teherán estarán condicionados a garantías verificables de que Irán no desarrollará armamento nuclear, una exigencia que Washington considera innegociable para sostener el acuerdo.
Horas después del anuncio, Israel, que combatió junto a Estados Unidos desde febrero y no participó de las conversaciones que condujeron al acuerdo, lanzó un ataque con drones contra un vehículo en el sur del Líbano, una región donde mantiene operaciones contra Hezbollah, aliado de Irán. Teherán sostuvo que el memorando contempla el cese total de las hostilidades en ese frente, mientras que el gobierno israelí respondió que se reserva el derecho de actuar militarmente para proteger su seguridad.
La reacción de los mercados fue inmediata: el precio del petróleo retrocedió ante la perspectiva de una normalización del suministro desde el Golfo Pérsico, mientras que las principales bolsas internacionales registraron subas y varios índices alcanzaron máximos recientes impulsados por las expectativas de una desescalada regional.