Un bote de goma con 230 migrantes llegó este lunes al puerto británico de Dover tras atravesar durante la madrugada el Canal de la Mancha desde Francia. Se trata de la mayor cantidad de personas registrada hasta ahora en una sola embarcación en esta ruta, en una jornada marcada además por las altas temperaturas. El líder de ultraderecha populista de Reform UK, Nigel Farage, calificó el episodio como "una invasión" y lo definió como "una emergencia de seguridad nacional".
La embarcación llegó a Dover alrededor de las 2.30 de la madrugada. Los migrantes fueron trasladados al puerto por la Fuerza Fronteriza británica (Border Force), la Guardia Costera (HM Coastguard) y la RNLI, luego de completar una de las rutas marítimas más peligrosas y transitadas del mundo.
El número de pasajeros superó ampliamente el récord anterior: el mes pasado, 165 personas habían realizado la travesía en un solo barco. El Gobierno británico calificó el cruce como "temerario y peligroso" y advirtió sobre las condiciones cada vez más riesgosas en las que las organizaciones dedicadas al tráfico de personas trasladan a los migrantes.
El bote había sido inflado en una playa francesa antes de ingresar a las aguas profundas. Una vez que llegó a Dover, las autoridades británicas lo desinflaron y lo dejaron desplegado en el puerto.
Preocupación por el hacinamiento de migrantes
El episodio volvió a poner el foco sobre el creciente hacinamiento de personas en pequeñas embarcaciones utilizadas para atravesar el Canal de la Mancha.
La semana pasada, traficantes de personas habían hacinado a 173 individuos en un bote que intentaba llegar al Reino Unido. Sin embargo, la embarcación tuvo que regresar a Francia después de que su motor se incendiara. No se registraron víctimas mortales, según informó el Gobierno británico, aunque las autoridades francesas señalaron que 11 personas sufrieron heridas leves y otras tres fueron trasladadas a un hospital.
Crisis migratoria en la frontera con Marruecos: dónde queda Ceuta y por qué pertenece a España
El temor de las autoridades es que las bandas de tráfico de personas continúen aumentando la cantidad de pasajeros en embarcaciones pequeñas y poco aptas para la navegación.
Nigel Farage habló de una "emergencia de seguridad nacional"
El líder de Reform UK, Nigel Farage, utilizó el récord registrado en Dover para volver a cuestionar la política migratoria del Gobierno británico y pidió endurecer las medidas frente a los cruces en pequeñas embarcaciones.
En un mensaje publicado en X, Farage escribió: "A las 2:30 a. m. de esta mañana, una embarcación con 230 personas a bordo fue llevada a Dover. Las actitudes hacia la inmigración se endurecen ante la crisis de las embarcaciones pequeñas y la guerra. Se trata de una cifra récord en una sola embarcación. Es una prueba más de que esta invasión ilegal constituye una emergencia de seguridad nacional".
El sábado, otros 258 migrantes habían llegado al Reino Unido en cuatro embarcaciones, según las cifras difundidas por el Ministerio del Interior.
Pese a los episodios recientes, el número total de llegadas en pequeñas embarcaciones disminuyó durante este año. La cifra provisional para 2026 es de 14.819 personas, un 43% menos que en el mismo período del año anterior y un 16% por debajo del registro correspondiente de 2024.
El acuerdo entre Reino Unido y Francia
"Este último incidente demuestra las tácticas temerarias y peligrosas empleadas por las bandas criminales que facilitan estas travesías. Estas bandas siguen poniendo vidas en peligro al hacinar a un número cada vez mayor de personas en embarcaciones no aptas para la navegación", señaló un portavoz del Ministerio del Interior británico.
"Estamos avanzando: el número de cruces en pequeñas embarcaciones ha disminuido este año y se ha registrado la cifra más baja para un mes de julio desde 2020", agregó. "Pero debemos ir más allá. Por eso hemos firmado un acuerdo de pago por resultados con Francia para desplegar un 40% más de efectivos sobre el terreno en las playas francesas", explicó el vocero. También se incorporarán nuevas unidades policiales y se ampliarán las capacidades de vigilancia y control marítimo.
Según el Gobierno británico, las operaciones conjuntas con Francia permitieron evitar más de 47.000 intentos de cruce y llevaron a la incautación de 1.100 embarcaciones y motores desde las elecciones.
Además, los ministros introdujeron un nuevo delito vinculado con estas travesías: poner en peligro vidas en el mar. Diez patrones de pequeñas embarcaciones fueron encarcelados en menos de dos meses en virtud de esta medida, mientras que se investigan más de 25 cargos adicionales, según el Ministerio del Interior.
Las actitudes hacia la inmigración se endurecen ante la crisis de las embarcaciones pequeñas y la guerra. El aumento de la presión política sobre la inmigración ocurre mientras el Reino Unido continúa sin establecer rutas seguras para que quienes buscan asilo puedan ingresar al país por vías regulares. Los aspirantes al refugio que utilizan esta ruta llegan obligatoriamente por mar. En este contexto, el nuevo primer ministro Andy Burnham afirmó que se establecerían rutas seguras para los refugiados al asumir su cargo.
RM