Alrededor de las 2 de la madrugada del domingo, Ndiaga Diagne, ciudadano estadounidense naturalizado de 53 años y nacido en Senegal, abrió fuego en un bar de Austin, Texas, y dejó al menos tres muertos —entre ellos el propio atacante— y 14 heridos. El hecho ocurrió en Buford's Backyard Beer Garden, en la zona de la calle 6, próxima al campus de la Universidad de Texas en Austin. El agresor fue abatido por la policía menos de un minuto después de iniciados los disparos. Diagne vestía una sudadera con la leyenda "Propiedad de Alá" y portaba simbología iraní, lo que ha llevado al FBI a investigar el hecho como un potencial acto de terrorismo vinculado al reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Medios israelíes informaron que el expresidente iraní Mahmoud Ahmadinejad también murió en el ataque
Según fuentes policiales, el atacante era un exresidente de la ciudad de Nueva York que se naturalizó estadounidense en 2013, tras haber llegado al país en el año 2000. Registros oficiales indican que solicitó asilo en 2016 y contaba con un historial de arrestos que se remonta a 2001, incluyendo cargos por venta ilegal en la "Gran Manzana". Según New York Post, fuentes cercanas a la investigación lo describieron como una persona con problemas emocionales conocidos, cuyo comportamiento se habría radicalizado o visto influenciado por las recientes operaciones militares de Estados Unidos e Israel en Medio Oriente por lo que el foco de la investigación del Grupo de Tarea Conjunta contra el Terrorismo es la posible motivación de venganza tras la muerte del Líder Supremo de Irán, el Ayatollah Ali Khamenei.
Dentro de la camioneta SUV de Diagne, la policía halló un ejemplar del Corán y elementos que incluía banderas o símbolos iraníes. "Había indicadores en el sujeto y en su vehículo que señalan un nexo potencial con el terrorismo", afirmó Alex Doran, agente especial del FBI en San Antonio.
Reconstrucción de la masacre
Testigos y autoridades detallaron que la camioneta de Diagne dio varias vueltas a la manzana antes de detenerse frente al bar. Desde la ventana delantera comenzó a disparar contra los clientes que se encontraban en el patio. Luego estacionó, descendió y continuó disparando a los transeúntes que intentaban huir por la calle 6.
La policía de Austin intervino de inmediato y confrontó al atacante menos de un minuto después de los primeros disparos, abatiéndolo en una intersección cercana.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, envió un mensaje tras el incidente: “A cualquiera que piense en usar el conflicto en el Medio Oriente para amenazar a los tejanos, tenga esto claro: Texas responderá con una fuerza decisiva y abrumadora”. Por su parte, el alcalde de Austin, Kirk Watson, agradeció la valentía de los oficiales que "definitivamente salvaron vidas" en una de las noches más oscuras de la ciudad.
GD / EM