La crisis política en Francia se profundiza con la convergencia de protestas estudiantiles, conflictos económicos y denuncias de represión policial. El analista Juan Luis Francia advirtió sobre la acumulación de problemas que enfrenta el gobierno de Emmanuel Macron, desde el aumento de los combustibles y la inflación hasta la crisis agropecuaria, el deterioro salarial y el desempleo. En ese contexto, las movilizaciones en escuelas y universidades sumaron un nuevo foco de tensión, mientras crecen los cuestionamientos por la respuesta de las fuerzas de seguridad y el manejo de los reclamos educativos
En la Ronda de Corresponsales (RDC), por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Francia analizó el alcance de las manifestaciones, las críticas al sistema de ingreso universitario Parcoursup y las consecuencias políticas de los enfrentamientos. El especialista también repasó las cifras de detenidos y heridos, las demandas de la oposición y la convocatoria a nuevas huelgas sindicales, en un escenario que, según señaló, deja pocas señales de una salida inmediata.
Manifestaciones multitudinarias y huelgas estudiantiles
Francia describe las grandes movilizaciones: "El jueves pasado 450.000 personas se manifestaron en las calles con apoyo de sindicatos y padres; el jueves siguiente los estudiantes convocaron a unos 150.000 a 170.000 manifestantes sin participación sindical, pero que volverá el próximo martes con huelga intersindical."
La respuesta del gobierno incluye la designación de 3.000 profesores reemplazantes para cubrir las ausencias, especialmente en los 141 liceos bloqueados. Sin embargo, "el anuncio fue criticado porque dijeron que no podían hacerlo antes por falta de un software de control, lo que suena a excusa."
Represión y consecuencias violentas
Francia denuncia que la protesta estudiantil está acompañada de una represión violenta y cuestionada: "Un movimiento histórico es también una represión histórica," con casos graves de heridas. "Un estudiante perdió un ojo con bala de goma, otro perdió una mano, y una niña de 14 años fue atropellada por un auto de policía y está internada con politraumatismo."
El analista agrega que la violencia policial tiene repercusiones políticas: "La izquierda pide la renuncia del ministro del Interior, responsable de ordenar una fuerza policial sin límites para restablecer el orden." La propia ONU ha intervenido, pidiendo garantizar el derecho a la manifestación pacífica.
Las cifras oficiales son alarmantes: "7.000 detenidos en pocas semanas, 90% menores, con 2.400 procesos judiciales en curso, 300 integrantes del personal educativo heridos, y movilizaciones de mil institutos y universidades," un balance que marca un oscuro final para el gobierno de Macron.
Francia concluye con una nota preocupante: "No se ve luz al final del túnel."