En diálogo con Ronda de Economistas, Gonzalo Carrera, Santiago Llull y Matías Wilson analizaron el rumbo cambiario del Gobierno, el impacto de la estabilidad de precios y los desafíos que enfrenta la estructura productiva argentina para recuperar competitividad y crecer.
Carrera sostuvo que el Gobierno privilegia la desaceleración inflacionaria por encima de la competitividad cambiaria. "El Gobierno mostró una vez más que prioriza la estabilidad de la inflación frente a la competitividad", afirmó al explicar que el mantenimiento de un dólar relativamente estable encarece el tipo de cambio real y abarata los bienes manufacturados frente a la competencia internacional. Los economistas expusieron sus análisis en Ronda de Economistas, por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
Estabilidad de precios y competitividad: las prioridades del Gobierno
El economista consideró que esa estrategia responde a una decisión política: "Su principal activo es la baja de la inflación a esta zona". En ese sentido, señaló que existe una generación que valora la estabilidad de precios, aunque persistan dificultades económicas y pérdidas de puestos industriales. "Por primera vez siento algo de estabilidad", sintetizó al describir la percepción de quienes respaldan al oficialismo.
Por su parte, Santiago Llull puso el foco en la distancia entre los discursos políticos y las decisiones de gestión. "Lo que dice un político no es lo que definitivamente puede hacer", advirtió, al recordar las declaraciones de Javier Milei sobre el dólar y la necesidad de que los dirigentes asuman la responsabilidad por sus posiciones económicas.
Matías Wilson cuestionó la idea de que exista un tipo de cambio de equilibrio fácilmente identificable. "¿Argentina tiene un tipo de cambio de equilibrio? No lo sé, yo no creo mucho en los tipos de cambio", planteó. También señaló las dificultades para explicar por qué la cotización no sube pese a las compras de divisas del Banco Central.
Competitividad y crecimiento: ¿alcanza con devaluar?
Para el dirigente del sector comercial, el problema de fondo excede el valor del dólar. "Argentina está muy acostumbrada a tratar de ganar competitividad en el corto plazo devaluando", explicó, aunque advirtió que el efecto suele diluirse con el tiempo. "¿Solucionás los problemas de competitividad de Argentina devaluando en el cortísimo plazo? Sí. ¿En el mediano plazo? No", remarcó.
Wilson sostuvo que los costos estructurales de la economía limitan la capacidad de competir y que una devaluación, por sí sola, no resuelve esas deficiencias. Además, diferenció dos etapas para el país: estabilizar la economía y recuperar el crecimiento.
"La estabilización es una condición necesaria para el desarrollo y el crecimiento", afirmó. Sin embargo, advirtió que el desafío ahora es avanzar hacia una nueva etapa: "Necesitás volver a crecer". Para lograrlo, concluyó, "no hay que mirar el tipo de cambio" como solución principal a los problemas de competitividad de Argentina.