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Crisis internacional

El petróleo vuelve a subir y crece la preocupación en Estados Unidos por el impacto en la economía

El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente y la incertidumbre sobre el futuro del Estrecho de Hormuz vuelven a impactar sobre el precio del petróleo y los combustibles.

Irán
Irán | Captura

En diálogo con +Perfil, el periodista Marcelo Molina explicó cómo la escalada en Medio Oriente comienza a impactar sobre la economía española, con el retiro de ayudas al combustible y un nuevo aumento del precio internacional del petróleo. El escenario coincide con el inicio de las vacaciones de verano, cuando aumenta el movimiento turístico y el consumo de combustible.

La crisis también tiene repercusiones en Estados Unidos, donde el encarecimiento de la nafta genera preocupación política para la administración de Donald Trump. En el centro del conflicto se encuentra el Estrecho de Hormuz, cuyo control por parte de Irán mantiene bajo presión al mercado internacional de petróleo.

España enfrenta una nueva suba del combustible

El impacto económico de la escalada en Medio Oriente ya comienza a sentirse con fuerza en España. Marcelo Molina explicó que el gobierno había implementado una serie de descuentos y ayudas destinados a reducir el impacto del precio de los combustibles, pero esas medidas comenzaron a retirarse cuando la situación internacional parecía distenderse.

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Sin embargo, el escenario cambió nuevamente. Mientras las ayudas terminan, el precio internacional del petróleo vuelve a subir, generando un doble impacto sobre los consumidores.

“Estas ayudas están terminando, pero al mismo tiempo está recrudeciendo y volviendo a aumentar el precio del petróleo”, señaló Molina.

El incremento coincide además con el comienzo de las vacaciones de verano en España, un período de fuerte movimiento turístico y de mayor consumo de combustible. Según el periodista, actualmente llenar el tanque cuesta aproximadamente un 20% más que antes del inicio de la temporada.

“Prácticamente un 20% más sale a llenar el tanque ahora que antes del periodo de verano”, afirmó.

El Estrecho de Hormuz, en el centro de la crisis

Mientras el petróleo continúa aumentando, la situación en el Estrecho de Hormuz se convirtió en uno de los principales focos de tensión internacional.

Desde Estados Unidos, Norman Poswell explicó que Irán comunicó que no tiene previsto reabrir el estrecho, pese a que las negociaciones con Omán sobre el futuro del tráfico marítimo en esa zona estarían prácticamente concluidas.

Según el periodista, Teherán condiciona la reapertura al cumplimiento de una serie de demandas por parte de Estados Unidos. Entre ellas se encuentran el descongelamiento de fondos iraníes, el retiro de equipamiento militar y soldados de la zona, el levantamiento del bloqueo naval y una compensación económica por los daños provocados durante la guerra.

Irán, de esta manera, mantiene una posición de fuerza al controlar un paso estratégico para el transporte marítimo de petróleo.

“Lo que insiste Irán en este momento es que no va a abrir el Estrecho de Hormuz a menos que Estados Unidos cumpla todas las demandas que ellos han puesto”, explicó Poswell.

El petróleo, una preocupación política para Trump

La tensión internacional también tiene consecuencias dentro de Estados Unidos. Poswell sostuvo que Irán se siente cómodo con la situación actual debido al control que mantiene sobre el Estrecho de Hormuz, mientras el aumento del petróleo comienza a afectar directamente a los consumidores estadounidenses.

“Irán se siente muy cómodo en este momento porque controla el Estrecho de Hormuz”, afirmó.

El periodista también advirtió que el precio del combustible se convirtió en una preocupación importante para la administración de Donald Trump, especialmente de cara a las elecciones de medio término previstas para noviembre.

La preocupación no es solamente económica. El aumento del precio de la nafta puede tener consecuencias electorales, ya que impacta directamente sobre el poder adquisitivo de los ciudadanos.

Poswell señaló que la situación genera inquietud dentro del Partido Republicano por el posible efecto que el encarecimiento de la energía pueda tener en las elecciones.

El combustible como termómetro político

Durante el análisis, Néstor Sclauzero comparó el peso que tiene el precio de los combustibles en Estados Unidos con el que tiene el dólar en la Argentina.

La comparación apunta a que, así como las variaciones del dólar pueden condicionar la percepción económica y política de un gobierno argentino, el precio de la nafta funciona como un indicador especialmente sensible para los estadounidenses.

En ese sentido, Sclauzero planteó que el combustible puede convertirse en un factor decisivo para Trump de cara a las elecciones.

Poswell coincidió con esa interpretación y sostuvo que varios analistas consideran que la administración Trump no había previsto un escenario como el actual en su enfrentamiento con Irán.

“Muchos analistas coinciden de que la administración Trump no pronosticó un resultado como el que tiene en este momento con el enfrentamiento con Irán”, afirmó.

El punto más crítico, según explicó, es precisamente el control iraní del Estrecho de Hormuz, considerado estratégico para el transporte internacional de petróleo.

Críticas a la estrategia de Trump

Desde Francia, Juan Luis planteó una lectura aún más crítica sobre la estrategia estadounidense.

El periodista consideró que la situación actual podría ser interpretada como uno de los efectos negativos de la política impulsada por Trump y sostuvo que antes de la ofensiva militar no existían los actuales problemas alrededor del Estrecho de Hormuz.

“Antes del ataque que lleva adelante Israel en la alianza con Estados Unidos no había ningún problema con el Estrecho de Hormuz”, afirmó.

Para Juan Luis, la situación actual representa un revés para la administración Trump y debilitó su imagen internacional. Según su análisis, las condiciones impuestas por Irán colocan a Estados Unidos ante un escenario complejo: rechazar las exigencias podría prolongar el conflicto, mientras que aceptarlas implicaría asumir costos políticos y estratégicos.

“A consecuencia, por un lado, de todas estas imposiciones que pretende Irán hacia Estados Unidos”, sostuvo, la posición estadounidense se habría debilitado.

Más presión sobre la economía estadounidense

El escenario militar también genera consecuencias sobre la capacidad de Estados Unidos para sostener el conflicto. Juan Luis señaló que el Pentágono enfrenta dificultades vinculadas con la disponibilidad de misiles de defensa y mencionó específicamente a los sistemas Patriot.

“El Pentágono habla de que están necesitados de misiles de defensa que no tienen”, sostuvo.

De acuerdo con su análisis, el agotamiento de estos recursos suma un nuevo problema a una situación que ya genera presión sobre la economía estadounidense.

El periodista consideró que, mientras la crisis se prolongue, Estados Unidos podría enfrentar mayores dificultades para controlar las variables económicas y militares derivadas del conflicto.

A este escenario se agrega, según mencionó, la situación en Gaza y las dificultades para avanzar en acuerdos que la administración estadounidense pretendió impulsar.

Una crisis que trasciende Medio Oriente

La evolución del conflicto dejó de ser exclusivamente una cuestión militar y diplomática. El precio del petróleo, el costo de los combustibles, el transporte y el consumo interno comenzaron a convertirse en consecuencias directas para millones de personas.

En Europa, España enfrenta el retiro de ayudas mientras el petróleo vuelve a subir. En Estados Unidos, el aumento del combustible amenaza con transformarse en un problema electoral para Trump. Y en el centro de la crisis, el Estrecho de Hormuz permanece como una pieza clave para el mercado energético mundial.

La combinación de tensión militar, incertidumbre energética y presión política configura un escenario en el que cada movimiento en Medio Oriente puede tener consecuencias inmediatas sobre la economía global.