Osvaldo Cornide sostuvo que el equilibrio fiscal debe ser acompañado por una expansión de la actividad económica: “Hay que buscar el equilibrio fiscal, obviamente, pero hay que buscarlo, repito, con mayor producción y productividad y mayor recaudación, y muchísimo menos gasto del Estado”.
En la Ronda de Economistas (RDEco) por +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, Cornide planteó su visión sobre el equilibrio fiscal, el funcionamiento del Estado y la necesidad de impulsar la producción. También cuestionó el vínculo entre el Gobierno y el sector empresario y se refirió al nivel de participación de la sociedad frente a la situación política y económica.
Equilibrio fiscal y un Estado más ágil
En ese sentido, recordó antecedentes históricos y señaló: “Acá hubo equilibrio fiscal, tanto en el año 58-62 como en el año 2003-2004”.
Para el dirigente, el funcionamiento del Estado también debe ser revisado. “Tiene que haber un Estado chico, fuerte, pero no grande, sino un Estado ágil que haga las cosas que tiene que hacer, educación, salud, etc., y fijar las prioridades que hay que tener”, afirmó.
Cornide también cuestionó determinadas formas de intervención estatal y fue enfático al referirse al empleo público: “De ninguna manera esos Estados que disfrazan a la gente de ocupada y son desocupados pagos, de ninguna manera”.
La relación entre el Gobierno y las empresas
Consultado sobre el vínculo entre el Gobierno y el sector empresario, Cornide mencionó los cruces públicos entre el presidente y referentes empresariales. “Mencionando nada más que lo que pasó con Roca de Techint y Madanes de Aluar, de los insultos que le dio el presidente, yo le puedo asegurar a usted que los dirigentes nacionales tienen miedo de hablar”, afirmó.
El dirigente explicó que ese temor estaría relacionado con las posibles repercusiones públicas de expresar críticas. “Tienen miedo de hablar por el ataque que le pueden producir”, sostuvo, y agregó: “Si le dicen al periodista que el 95% son ensobrados, a los periodistas que tienen todo el día el micrófono, imagínense a un pobre dirigente empresario, cualquier cosa”.
Sin embargo, Cornide diferenció a la dirigencia de la sociedad en general y aseguró: “La gente abajo está bien, está madura, quiere salir”. También rechazó la idea de que exista desinterés social: “Es mentira que a la gente no le importa, es mentira que a la gente no le interesa”.
Las movilizaciones y la participación social
Como ejemplos, mencionó movilizaciones recientes: “Cuando hubo que hacer una marcha universitaria, o cuando hubo que velar al Indio Solari, la gente estaba”.
Finalmente, apuntó contra distintos sectores de la dirigencia: “No está con la convocatoria de la dirigencia actual, que ha traicionado a sus representados, empresarios, sindicalistas y políticos”.