Leonardo Anzalone, director de CEPEC, analizó el escenario inflacionario y la política económica del Gobierno en diálogo con +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil. La inflación parece haber encontrado un piso cercano al 2% mensual y la estrategia oficial mantiene el foco en profundizar la desaceleración.
Para Anzalone, las medidas adoptadas tienen un carácter cada vez más restrictivo y buscan quebrar la resistencia que aparece alrededor de ese nivel. Sin embargo, advirtió que avanzar en esa dirección puede tener consecuencias sobre la actividad económica y el empleo.
El límite que encontró la inflación alrededor del 2%
El economista destacó el carácter restrictivo de las medidas adoptadas. "La política monetaria es cada vez más restrictiva", explicó, y detalló que esto implica que "sube la tasa, se sacan pesos". Sin embargo, consideró que las herramientas aplicadas todavía no lograron romper la resistencia que aparece alrededor del 2%.
"En torno al 2% parece que hay algunas rigideces que al gobierno le está costando romper a pesar de que tiene todas las armas puestas para que eso suceda", señaló.
El costo de bajar la inflación
Aunque el dato de inflación resultó peor de lo esperado por el mercado, Anzalone consideró que todavía existe margen para una trayectoria descendente. "Yo sí veo un sendero de descenso", afirmó, aunque inmediatamente advirtió que ese proceso tendrá consecuencias sobre la economía real.
"Claro que tiene un costo eso, el costo es lo que hablábamos recién, es el costo de la actividad, es el costo del empleo", sostuvo.
En ese sentido, cuestionó que la política monetaria pueda solucionar por sí sola los problemas que atraviesan los sectores vinculados al consumo. "En política a veces es más importante lo que se hace", remarcó, y agregó que las decisiones recientes "tampoco apuntan a solucionar ese problema cuando la política monetaria, la política que hace el Banco Central, se pone tan restrictiva".
Para el director de CEPEC, el escenario deja poco margen para una aceleración inflacionaria, pero aumenta los costos económicos de la estrategia oficial. "No queda mucho vuelo hacia arriba de la inflación, me parece que lo único que hay es una inflación descendente a un costo que va a ser más alto", anticipó.
Una estrategia económica centrada en la inflación
Anzalone sostuvo que el Gobierno parece decidido a mantener su promesa electoral de reducir la inflación. "Me parece que el gobierno va a sostener su promesa electoral que era la de bajar la inflación", afirmó.
Sin embargo, aclaró que el proceso no necesariamente será lineal. "Los procesos de desinflación son erráticos, no es que vos veas todos los meses que la inflación baja", explicó.
El problema, según su análisis, es que la política monetaria restrictiva todavía no consigue atravesar determinadas rigideces. "Está costando más de lo que uno suponía", concluyó Anzalone al evaluar la persistencia de la inflación en torno al 2% y el costo que puede tener la estrategia oficial sobre la actividad y el empleo.