La situación política en España volvió a quedar atravesada por el conflicto independentista catalán. Según explicó el corresponsal Marcelo Molina en Ronda de Corresponsales (RDC) de +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil, la Justicia decidió limpiar de cargos a Carles Puigdemont y a otros dirigentes que habían participado del proceso independentista de Cataluña de 2017.
Puigdemont, quien fue presidente de la Generalitat de Cataluña, se encontraba exiliado en Bélgica desde aquel episodio. Ahora, tras la decisión judicial, quedó habilitado para regresar a España sin riesgo de ser detenido por los delitos vinculados con el proceso independentista.
Puigdemont reivindicó su regreso a la política
En su primera comparecencia tras conocerse la decisión, Puigdemont reivindicó el camino político que había emprendido junto a sus aliados. "Nos exiliamos para seguir haciendo política, no por nosotros, sino por Cataluña, y volveremos haciendo política", sostuvo.
El dirigente también dejó en claro que no considera cerrado el conflicto con el Estado español. En ese sentido, ratificó su rechazo a abandonar la vía unilateral y sostuvo que el derecho a la autodeterminación de Cataluña es "irrenunciable".
Aunque no precisó cuándo regresará, sus declaraciones volvieron a encender el debate sobre el futuro del independentismo y sobre el impacto que puede tener su eventual regreso en la política española.
La amnistía que permitió a Sánchez llegar al poder
El caso de Puigdemont está directamente relacionado con el acuerdo que permitió a Pedro Sánchez mantenerse al frente del gobierno español después de las elecciones de 2023.
El Partido Socialista no había conseguido los votos suficientes para formar gobierno y necesitó el respaldo de Junts, el partido de Puigdemont. A cambio de esos siete votos parlamentarios, Sánchez avanzó con una ley de amnistía para los dirigentes involucrados en el proceso independentista catalán.
"Pedro Sánchez perdió las elecciones, las del 2023. No llegaba a formar gobierno. Entonces, la única manera era, teniendo, le faltaban votos, con los siete votos de Junts, que es el partido de Puigdemont, hizo un acuerdo, entre los cuales estaba, básicamente, la ley de amnistía para ellos, a cambio del apoyo", explicó Molina en +Perfil, el nuevo canal de Editorial Perfil.
El acuerdo resultó determinante para la conformación del actual gobierno español, pero también generó fuertes críticas de la oposición y de sectores que consideran que Sánchez cedió ante los independentistas para conservar el poder.
Ahora, con Puigdemont nuevamente en condiciones de regresar y con sus cargos judiciales despejados, el escenario político vuelve a complicarse para el presidente español.
Junts rompió con Sánchez y dejó al gobierno contra las cuerdas
La relación entre el PSOE y Junts comenzó a deteriorarse hasta desembocar en una ruptura política. Según Molina, el partido de Puigdemont dejó de respaldar al gobierno de Sánchez y recientemente rechazó medidas consideradas fundamentales para el Ejecutivo.
"Esta alianza funcionó y funcionó hasta el viernes pasado", explicó el corresponsal, al señalar que Junts terminó volteando decretos clave para la gestión socialista.
La situación adquirió mayor relevancia porque, según el análisis expuesto durante el programa, Puigdemont ya habría tenido conocimiento de que la resolución judicial que lo beneficiaría estaba próxima a conocerse. De esta manera, una vez despejada su situación judicial, Junts tendría todavía menos incentivos para sostener al gobierno de Sánchez.
Para el corresponsal, el presidente español también enfrenta el riesgo de una eventual moción de confianza que podría dejarlo fuera del poder. En ese contexto, una convocatoria electoral aparece como una alternativa para intentar recuperar iniciativa política.
El regreso del independentismo al centro de la campaña
La decisión judicial vuelve a colocar la amnistía en el centro de la discusión electoral. La oposición de derecha podría utilizar el caso para cuestionar nuevamente el acuerdo que permitió a Sánchez formar gobierno.
"Este tema lo que hace es volver a poner una de las cosas que él mismo había negado, y que casi todos los partidos habían negado, que jamás iban a indultar, ni a darle una amnistía, a la gente que se levantó contra el gobierno de España", sostuvo Molina.
El escenario se vuelve todavía más incierto ante la posibilidad de elecciones. El corresponsal señaló que no está claro hacia dónde podrían dirigirse los votos vinculados con Puigdemont, que podrían terminar favoreciendo tanto a la derecha como a la izquierda.
Además, el dirigente independentista mantiene influencia pese a contar con una representación parlamentaria reducida. "La legislatura prácticamente ha dependido los últimos cuatro años de lo que este señor, que estuvo exiliado, que estuvo prófugo de la justicia y que hoy fue limpiado de sus cargos, ha decidido casi todos los temas importantes de la política española, teniendo siete de 350 diputados", remarcó Molina.
El poder de las minorías en el Parlamento
El caso también expone la importancia que pueden adquirir las minorías dentro del sistema parlamentario español. Sclauzero planteó que un grupo reducido de legisladores puede alcanzar una capacidad de negociación muy superior a la cantidad de votos que representa.
Molina coincidió y destacó que se trata del "poder de las minorías". En ese sentido, recordó que Junts fue determinante para la aprobación de distintas iniciativas y también para bloquear otras.
Uno de los ejemplos más significativos es el presupuesto. Según explicó, España lleva tres años y medio sin poder aprobar nuevas cuentas generales, una situación excepcional dentro de la democracia española.
"Es la primera vez en la historia democrática de España que un gobierno no tiene presupuesto durante tres años y medio", señaló Molina.
El escenario deja así a Pedro Sánchez frente a un complejo desafío: intentar sostener su gobierno mientras la oposición vuelve a poner bajo la lupa el acuerdo con Puigdemont y el independentismo catalán recupera protagonismo de cara a una eventual elección.