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MODO FONTEVECCHIA
El costo de la desinflación

"Estamos pagando muy caro en actividad la baja de inflación a poco menos de 2%"

Guido Lapa analizó el deterioro de la actividad, los salarios y el empleo y advirtió que la baja de la inflación convive con un fuerte costo económico. Además, planteó la necesidad de un nuevo modelo que aproveche el crecimiento de Vaca Muerta, la minería y el agro sin profundizar el retroceso de la industria y el mercado interno.

Guido Lapa 08012026
Guido Lapa | Captura Web

La baja de la inflación se consolidó como uno de los principales argumentos económicos del Gobierno, pero detrás de esa mejora persisten fuertes tensiones en la actividad, los salarios y el empleo. Para el economista Guido Lapa, la desaceleración de los precios convive con un deterioro que obliga a poner la lupa sobre el costo que la estrategia oficial tuvo sobre la economía real.

En diálogo con Jorge Fontevecchia en Modo Fontevecchia, por +Perfil, Radio Perfil (AM 1190), Lapa analizó la evolución de la actividad, la caída del salario real y el aumento del endeudamiento, especialmente entre los jóvenes. Además, planteó la necesidad de pensar un modelo económico diferente, capaz de aprovechar el crecimiento de sectores como Vaca Muerta, la minería y el agro sin profundizar la distancia con la industria, la construcción, el comercio y el mercado interno.

Guido Lapa es un economista que posee un magíster en Finanzas por la Universidad Torcuato Di Tella, que se desempeña actualmente como docente en la Universidad de Buenos Aires. Se especializa en historia económica, política económica argentina, inflación y salarios. Además, escribe columnas y comparte análisis en diversos medios de comunicación, como el diario AR y Política Online.

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Guido, muy buenos días, Jorge Fontevecchia lo saluda. No sé si tuvo oportunidad de estar escuchando lo que recién hablábamos con Tokatlian. Si recién se conectó, ¿llegó a escuchar parte de lo que hablaba Juan Tokatlian?

Hola, Jorge, ¿qué tal? Buen día. Lamentablemente te escuchaba a vos, pero no lo escuchaba a Juan Gabriel.

Ah, perfecto. Guido, Tokatlian sostiene algo que más o menos muchos coinciden con él, como gran parte de los analistas, de que el tema de Malvinas, más allá de sus propias importancias intrínsecas, es un elemento que utiliza el Estado frente a que no tiene en economía nada nuevo ni mejor que mostrar, más que el agotamiento de un modelo que no alcanzó las expectativas que se tenía sobre él. ¿Cuál es su visión respecto de cómo está el estado de la economía actual? Y si resulta plausible imaginar que el modelo económico del presidente Milei llegó a un cénit.

Sí, coincido con esta lectura porque verdaderamente desde hace mucho tiempo que el Gobierno no tiene demasiados elementos de la economía y de la economía real, especialmente sobre los cuales anclarse para tratar de, de alguna manera, armar una narrativa que le permita a un sector de la sociedad decir: “Bueno, estamos mal, pero vamos bien”, ¿no? De alguna manera, hay una realidad que, respecto de hace un tiempo, donde todavía había, creo, algún lugar para la esperanza, para que la gente, si bien sufría un presente muy negativo en materia económica, dijera: “Bueno, el día de mañana se están sentando las bases para un crecimiento futuro”. Hoy ese crecimiento futuro no ha llegado, hoy la realidad es todavía más adversa de la que era los últimos meses. Eso se ve en distintas variables. ¿Cómo es, por un lado, el nivel de actividad? Nosotros esta semana tuvimos el dato tanto de industria como de construcción. Son dos datos extremadamente negativos, menos 5% y menos 4%, con caídas interanuales muy importantes respecto de niveles muy, muy bajos. Porque esto es importante decirlo: en economía se mide mucho, no sé, el mes de julio contra el mes de julio del año anterior, pero nosotros, desde la llegada del Gobierno de Milei, lo que venimos viendo es una caída muy, muy baja. Es una caída permanente y una caída que, habiendo pasado ya tanto tiempo de gobierno, ya se está comparando contra números muy, muy bajos, muy negativos. Entonces, ver que todavía siguen cayendo los índices interanuales en materia de construcción, de industria, de todas las industrias que son más trabajo intensivas y que más empleo convocan, bueno, es verdaderamente una realidad muy preocupante. Y eso la gente, el votante, la sociedad que tiene que evaluar un poco la performance del Gobierno se está encontrando con que los salarios van para abajo de manera muy, pero muy notoria, que finalmente, si se actualizase la canasta del INDEC, porque vos sabés, Jorge, el salario real se mide en relación a cuánto aumentan los salarios respecto de la inflación. Y seguramente recordarás también que el Gobierno tuvo un conflicto que derivó en la salida de Marco Lavagna, que era el titular del INDEC, respecto de la actualización o no de la canasta de inflación. Hay muchos estudios que hablan de que, si esa canasta se hubiese actualizado, la caída del salario real respecto del comienzo del Gobierno rondaría los ocho puntos porcentuales. Es decir, estamos frente a un problema muy, muy notorio, como te decía recién, frente a una incapacidad de poder sostener un poder adquisitivo con un salario que es muy, pero muy malo en términos de a qué se puede acceder para la mayoría de los argentinos y un Gobierno que yo creo que está envalentonado en sostener su gran caballito de batalla en materia electoral, que ha sido la baja de la inflación. Hoy a las cuatro de la tarde sale el dato de inflación. Probablemente sea un dato positivo para el Gobierno, porque sea un dato que ronda el 1,8, dice la encuesta del Banco Central. Puede andar por el 1,7, 1,6. Pero va a ser un dato bastante positivo. Y, sin embargo, cuando uno hace doble clic, pone la lupa en ese dato, se encuentra con que los argentinos estamos pagando muy cara esa pequeña desinflación. Es decir, hay una desproporción entre el costo que tiene en materia de actividad y en materia de salario la desinflación con lo que efectivamente está bajando. Porque lo más probable, escuchaba a Manuel Álvarez Agis ayer, es que esta desinflación tenga que ver con una cuestión estacional. Así como la suba de los meses anteriores también tenía que ver con un factor estacional. Y donde prontamente nos estabilicemos en torno a 1,8 o 2% mensual, que es un nivel de inflación muy alto y, sobre todo, y quiero volver a enfatizar esto, es un nivel de inflación muy alto para el deterioro del nivel de actividad que estamos sufriendo.

La inflación de los trabajadores bajó a 1,7%, pero golpeó más a jubilados y hogares de menores ingresos

¿Y qué podría ser una alternativa en diciembre de 2027 respecto de estos trámites? ¿Qué es lo que, a su juicio, debería hacer un gobierno alternativo a Milei para mantener la baja de inflación y, al mismo tiempo, corregir los efectos secundarios negativos que el plan del actual Gobierno tuvo para lograr esa baja?

Es muy interesante la pregunta. Yo creo que no se trata de medidas puntuales. Porque, de alguna manera, el Gobierno de Milei lo que ha hecho es establecer un nuevo modelo económico, o está en la búsqueda de establecer un nuevo modelo económico de la Argentina que trascienda a su Gobierno. Hacer reformas estructurales más allá de esa reforma laboral que se hizo, digo, un cambio en la forma de acumulación del capital en la Argentina. Y me parece que en ese Gobierno que sustituya a este no se puede decir solamente medidas como, por ejemplo, “voy a dar una política de ingresos”, o “voy a aumentar las jubilaciones”, que están en su nivel real más bajo de los últimos 20 años, o “me voy a dar una política de blanqueo laboral y de formalización del empleo”, que el Gobierno festeja el aumento de la informalidad. Es la primera vez en mi vida que veo un Gobierno que festeje el aumento de la informalidad, cuando sabemos que eso atenta contra los derechos laborales, que los trabajadores informales tienen salarios más bajos que los trabajadores formales, que afecta directamente al sistema previsional, etcétera. Entonces, para mí no se trata de una medida o un par de medidas aisladas que puedan revertir esta situación, cuidando ese logro que ha tenido el Gobierno de bajar la inflación respecto del Gobierno que lo antecedió, sino que para mí se trata de poder establecer un modelo económico totalmente distinto, en donde indudablemente nos valgamos de una situación casi inédita en la historia argentina, de contar con Vaca Muerta, de poder tener un aumento de la exportación y de la generación de dólares genuinos a través de exportaciones como no teníamos en el pasado, que es Vaca Muerta, que es la minería, que es el agro, y que son los sectores que, de alguna manera, ayudan a definir esta economía como una economía en K. Estos cuatro sectores muy potentes que crecen y que motorizan esa generación de dólares y, por otro lado, todo el resto de la economía, con la construcción, la industria, el comercio y todo lo que es el mercado interno, muy, muy para atrás. Entonces, para mí no se trata de ver cómo se hace para suplir de forma relativamente quirúrgica o cosmética uno o dos de estos problemas, sino que se trata de ver cómo se reestructura la economía argentina, pensando en una sociedad que pueda no ser expulsiva y dejar tanta gente por fuera de la formalidad y dejar tanta gente con salarios absolutamente miserables, sino cómo se puede, de alguna manera, como te decía, sobre nuevas bases, establecer una economía que pueda ser mucho más inclusiva para la gran mayoría de los argentinos, que está pasando una situación muy adversa.

Guido, ¿Usted es docente universitario también en la Universidad Di Tella?

No, en la Universidad de Buenos Aires.

En la Universidad de Buenos Aires. ¿Qué dicen los alumnos del modelo económico? ¿Qué feedback usted recoge de los estudiantes de economía?

Mirá, hay de todo. Hay algunos chicos muy jóvenes que, sobre todo con el comienzo del Gobierno, se notaba cierto entusiasmo y que, frente a determinadas críticas, eran muy reactivos en la defensa del Gobierno. Con el transcurrir de los cuatrimestres, con el paso del tiempo, me fui encontrando con un cambio muy notable también, muy notorio dentro del alumnado y de los estudiantes de hoy por hoy, sufrir en carne propia, de alguna manera, el desfinanciamiento universitario. Hay un plan de lucha de parte de la docencia y de parte de los no docentes y de parte de los estudiantes para defender un presupuesto universitario que está siendo brutalmente atacado por el Gobierno y, en ese sentido, yo noto cómo, respecto de por ahí hace dos años, hay una sinergia y una comprensión común con los estudiantes de que este modelo económico, que además de ser estudiantes, la mayor parte de los estudiantes universitarios son trabajadores, y vos sabés que en la juventud es donde se encuentran los niveles más altos de informalidad y de precariedad laboral. Respecto de la mora, me ha pasado de sacar el tema en clase porque yo doy macroeconomía y política económica, y me encuentro con que hay muchísimos estudiantes que han tenido que apelar, producto de no llegar a fin de mes, a un endeudamiento con una aplicación o con una billetera virtual y cómo, cuando uno saca el tema, verdaderamente se encuentra con cuán transversal es esto. Vos sabés que cuatro de cada diez personas menores de 35 años en la Argentina están en la mora, están endeudados y no están pudiendo cumplir con la cuota. Entonces, el estudiante universitario además es joven, es un joven trabajador y, en muchísimos casos, es un joven trabajador endeudado que está sufriendo en carne propia el lado B de la política económica de Milei.

Guido, muchas gracias. Te mandamos un abrazo y nos mantendremos en contacto. Un fuerte abrazo nuevamente.

Gracias, hasta la próxima.

LMM