El diputado nacional Martín Yeza se alineó con la postura de evitar una fragmentación del electorado de centro-derecha de cara a los próximos desafíos electorales y argumentó que el espacio ha madurado su estrategia: "El PRO aprendió de lo que nos pasó en el pasado; no vamos a ser parte del problema", afirmó en Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190). En ese sentido, Yeza dijo que la prioridad debe ser el rumbo económico y las reformas de fondo.
Martín Yeza es un periodista y político que actualmente se desempeña como diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, representando al PRO para el periodo 2023-2027. Fue intendente de Pinamar entre los años 2015-2023; asumió el cargo a los 29 años, convirtiéndose en el intendente más joven del país en aquel momento. Recibimos en Modo Fontevecchia a Martín Yeza.
La noticia política del día de ayer fue el segundo gesto de Patricia Bullrich mostrando diferencias con el gobierno nacional. Dado que Patricia Bullrich fue presidenta del PRO en el pasado y existen ciertas afinidades ideológicas, parece que no se puede analizar el hecho de ella en particular, sino tratar de conectarlo con todo lo que está sucediendo en el plano político, con mucha gente que apoyó a Milei, que apoya incluso el rumbo de Milei, pero que está desconforme con algunas de las actitudes de Milei. Me gustaría tu propia interpretación.
Muchos vemos que hay cosas muy valiosas que se están haciendo. En las últimas dos semanas, una vez que se apagó la interna gubernamental, el tema Martín Menem, Santiago Caputo, salieron una serie de medidas realmente, al menos, audaces. El tema del súper RIGI, una reforma de la ley de sociedades atractiva, la reglamentación de la ley de reforma laboral súper interesante, con muchas cosas muy buenas y estas cositas que, para los que tenemos una mirada y una formación republicana, son cosas a las que hay que ver.
Mauricio Macri tiene una expresión, dice que la gente muy inteligente a la que he conocido en estos años dice que lo que garantiza el crecimiento en los años de un país, el crecimiento económico, es la justicia. Entonces, solo para empezar, a nivel institucional, Martín Goerling, que es el presidente de nuestro bloque en el Senado, no solamente firmó el pliego, sino que además, una vez que se retiró el pliego de Miñones, lo señaló como una desprolijidad. Entonces, sí, son señales de cosas que uno las observa.
Tenemos una tradición sobre estos temas y en donde hago la separación que es: por un lado, hay cosas en lo económico y reformas legislativas muy atractivas, pero el plano de la justicia es un plano que... si vos de verdad creés en esta agenda, lo que te va a dar una mirada longitudinal, estratégica para tu país, va a ser la independencia del Poder Judicial. Agrego, del Banco Central,. Es un tema que lo hemos hablado dentro del PRO.
En la división de poderes, o sea, finalmente lo que estamos hablando es de una democracia, no es una monarquía. Por tanto, lo que hay es un equilibrio de división de poderes. La justicia como resultante de una justicia independiente, que no supone división de poderes. Además, un pliego que fue enviado por el propio Ejecutivo y luego fue retirado. Entonces, esas son los manoseos. Y sin explicación, que eso es lo mínimo. Porque en democracia uno puede tomar decisiones, pero un mínimo requisito es la explicación.
El plan económico puede ser malogrado por estos defectos en el orden institucional.
Los países que crecieron, crecen porque el plan es importante, pero es mucho más importante el desarrollo de los anticuerpos. Entonces, digo, puede ser al revés. Un plan económico puede ser bien logrado de corto plazo, pero no longitudinalmente si no se lo rodea de los anticuerpos. Yo voy a hablar indistintamente de instituciones y de anticuerpos. Que cuando aparece la enfermedad, aparecen enfermedades, sean externas, sean internas, sean políticos audaces a los que se les ocurre hacer una reforma integral de una idea, bueno, que eso tenga resguardos legales y personas independientes, autónomas del poder. Eso sería lo que podría aportar.
¿Qué podría aportar el PRO en este segundo paso?
A mí me gustaría creer que equilibrio fiscal, tipo de cambio libre en el mediano y largo plazo, un Estado que va a la mejor posibilidad de su expresión, digamos... El principio de subsidiariedad dice: "el privado donde sea posible, el Estado donde sea necesario". Es la forma jurídica, es la república, es la división de poderes.
Fíjate que esto comenzó porque ayer Patricia Bullrich tomó una decisión pública. Y mi pregunta es si vos imaginás alguna posibilidad de estos dos escenarios que yo te voy a plantear: que Patricia Bullrich pueda volver a ser candidata de una alianza en la que el PRO sea el primus inter pares, como fue en Juntos por el Cambio y en Cambiemos; o dos hipótesis absolutamente distintas, que en el caso de que la sociedad empiece a tomar mayor distancia del presidente, de los propios votantes de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich pueda cumplir el papel que cumplió Massa en el gobierno de Alberto Fernández. Es decir, cuando se veía que había riesgo, riesgo de reelección del presidente, que apareciera un candidato lo suficientemente distante, pero dentro del oficialismo. Y de hecho, Patricia Bullrich se afilió a La Libertad Avanza. ¿Cuál de estos dos escenarios te parece que podría tener más posibilidades?
Vos y otras personas nos pueden decir con mucha legitimidad, y de manera coherente incluso, la demanda de: "¿Por qué acompañan a gente que no solamente nos trata a muchos de nosotros de esta manera, sino a ustedes mismos?". Entonces, en nuestro caso hay como un pensamiento que tiene la impronta de Mauricio, que es un ingeniero, y de muchos de nosotros que nos formamos con él, el padre fundador de nuestro espacio político, que tiene que ver con hacer lo correcto. La pregunta sobre el candidato para nosotros tiene un condimento previo: mida o no mida para mí lo más importante al final es si se está haciendo lo correcto o no se está haciendo lo correcto.
Vos lo has entrevistado durante muchos años a Mauricio Macri. ¿Vos realmente creés que tiene ganas de meterse o que idealmente preferiría que el presidente trate con el respeto que se merece el PRO por lo que ha aportado a la Argentina y a muchas de las discusiones de los últimos dos años y medio, y que salga todo lo mejor, y que podamos apuntalar a la inteligencia, y que si hay algo en lo que no estemos de acuerdo lo podamos laburar en la previa, y si no lo pudimos laburar en la previa, que lo laburemos en el mediante, como nos pasa en algunas discusiones? O sea, lo más óptimo posible para ambas partes.
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Lo ideal sería que pase lo normal, que es: tenés una fuerza cuyo principal líder te ha puesto todo a disposición sin nada a cambio. En ese nada a cambio hay una cosa muy básica que es respeto y cariño. O, digamos, pues somos un partido político, nos dedicamos a la competencia electoral también cada dos años y pico, ¿lo vamos a hacer juntos o cómo lo hacemos? Entonces, nosotros en eso tampoco somos inocentes.
Uno sabe y es consciente que si un espacio como el PRO toma una decisión, es decir, "vamos a muerte a competir", decís: pero entonces podés llegar a poner un mínimo en riesgo, que no es responsabilidad nuestra entera, naturalmente, lo que se logró hasta acá. Digo, que entre en un escenario de incertidumbre. Por eso puede ser aburrido, pero si blindás al presidente del Banco Central, le das autonomía al Banco Central, una agenda republicana, o sea, ninguno de los países que trató de salir de situaciones como la que estuvo la Argentina, salió con nombres propios.
El nombre propio aparece como parte de un proceso que a cualquiera de nosotros le gusta la biografía, pero había un ecosistema. Y siempre cuando uno hace doble clic, descubre que había un juez que tenía una mirada, descubre que había periodistas que tenían una mirada, descubre que había un poder legislativo con una dinámica, con una cultura y, naturalmente, la sociedad. Será por el motivo que sea, pero para mí va a ser mucho más importante para el año que viene que salgan las cosas normales. Seamos audaces con la ley de sociedades; después, los que pensamos más o menos parecido, tendríamos que trabajar juntos.
¿Lo ideal del tercer escenario sería de que Milei fuera reelecto, que el PRO no le plantease un candidato a presidente, en la medida que haya acuerdos de respeto en cada una de las jurisdicciones donde el PRO desea competir porque ya es oficialismo?
Y la causa. La causa es lo más importante. Si de repente se empieza a ver un desvío en la causa, hablemos. Pero por eso es importante el affectio societatis. ¿Querés construir? Bueno. Un matrimonio, una amistad, un grupo de amigos, un club social, una alianza política se construye con ánimo de... ¿Crees que sos mejor solo o crees que somos mejores todos en nuestro conjunto?
Entonces, lo razonable cuando se dan esas elecciones es que salga lo mejor sobre la base, que ocurran cosas normales y que no haya un apartamiento de la causa. Yo veo después las reformas que están mandando al Congreso y puedo no estar de acuerdo con algún artículo, algún inciso, alguna coma, pero en general compartimos el espíritu.
¿En qué perspectiva se cree que ese animus societatis existe por parte del gobierno?
Espero que sí. O sea, si tengo que ver lo que pasa entre elecciones, no; si tengo que ver lo que pasa cuando llegan las elecciones, sí. Y como soy estudiante bilardista, me atengo a los resultados. Uno lo que entiende también en la dinámica de lo que es la política, que capaz a veces la política respecto a otras actividades está más narrada públicamente; es razonable que alguien que quiere competir contra vos e idealmente preferiría que no existas, es razonable que quieran comerte toda la parte de la cancha que puedan para que, cuando llegue ese momento en el que se tienen que sentar a discutir o negociar con vos... por eso nosotros ahí tomamos una determinación que me parece que fue muy disruptiva, que fue tomar la decisión no de apoyar al gobierno, apoyar un rumbo de salir de un modelo, un paradigma económico, socioeconómico, cultural, para ver si podemos hacer que la Argentina ande.
Y si logramos alguna de estas cosas que estamos discutiendo, por ejemplo, todos los proyectos de RIGI que estamos viendo, es de acá a ocho años, incluso si el presidente fuera reelecto, muchos de esos proyectos no los va a ver empezar; va a ver el proceso, pero ese mismo presidente no vería el primer día que empiezan a laburar.
Me acuerdo que tuve una reunión con Mario Quintana, y entonces yo me acuerdo que tenía 31 años. Lo voy a ver a Mario y le digo: "Mario, ¿cuándo terminan con este discurso de la transición?». Y él me dice: "¿A qué le llamás transición?". Y le digo: "No, transición a que estamos dejando de ser un país y que empezamos a convertirnos en otro». Entonces viene y me dice: "No, Martín, eso es un proceso de 16, 20 años". Entonces, a los 31 más o menos me amigué con la idea. Yo saqué cálculo y dije: bueno, voy a tener 47. O sea, si sale todo bien, voy a tener 56. O sea, cuando veamos esa Argentina que tantas veces describimos.
¿Vos creés que existe ese animus societatis de cara a 2027 por parte del gobierno de Milei, o que el deseo de Milei es antropofágico, comerse todo lo que pueda? Cuando me refiero a antropofágico es porque finalmente la suma de los dos, o sea, termina siendo negativo, ¿no? O sea, comen más, pero finalmente queda menos.
Ellos tenían ese diagnóstico que era: bueno, somos la minoría más chica de la historia de la democracia en el Congreso. Esto lo discuto siempre cuando me toca con periodistas que tienen mucha afinidad con el peronismo, le digo: ustedes parten de un sesgo de que es que el peronismo es como un partido más. Y no lo es. Es un movimiento político hegemónico, como dijo el Pepe Mujica, esa criatura mitológica de la Argentina, que yo que soy bonaerense, el año pasado nos pusieron a Taiana, no hizo campaña y perdió por medio punto. No hizo campaña en absoluto.
O sea, vos decís que hay una fuerza intrínseca que tiene el peronismo que creés que también se va a manifestar en 2027.
Lo que digo es: ha demandado por parte del entendimiento del gobierno para sobrevivir en primer nivel, para consolidarse, para llevar adelante una agenda, teniendo al peronismo del otro lado, es realmente difícil. Y muchos de nosotros, como tenemos la experiencia de haber gobernado con el peronismo en la provincia de Buenos Aires, a nivel nacional, sabemos, los conocemos, y sí, es cierto. A veces, decía un amigo: "pasa que muchas veces se piensa que decidir es decidir entre blanco y negro, y a veces es medio como entre grises". Y tenés que tomar una decisión.
Te escucho y me da la sensación de que tu perspectiva es que el escenario más posible en 2027 sea un acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza.
Lo digo al revés: 2023, Patricia Bullrich, Horacio Rodríguez Larreta, una interna. Nos fue mal, quedamos terceros, y el comentario el otro día era: "nos trasladaron ustedes a nosotros sus problemas, che, ¿en serio no se podían sentar en una mesa?". Lo que puedo decir, es que en este caso el PRO aprendió de lo que nos pasó en el pasado, a nosotros nos van a encontrar en parte de la solución.
A veces la palabra, como es gratuita, no obstante tiene efectos. Fíjate lo cuidadoso que estoy siendo en esta entrevista, pero no porque no me gustaría decir más cosas, sino porque es todo tan delicado en la situación en la que está la Argentina. Del lado del PRO, lo que te prometo, lo vamos a hacer, pero siempre resguardando también lo que para nosotros es importante: la causa, la economía, la desburocratización, obra pública que tiene que volver, la agenda del orden público, pero también del respeto, también del respeto institucional.
¿Si hubiera una PASO entre un candidato del PRO y uno de La Libertad Avanza, podría ser percibido para la sociedad críticamente, como fue en 2023 las PASO entre dos candidatos de Juntos por el Cambio?
Sí, porque parto de una premisa que es que la gente es inteligente. Por ejemplo, ¿cuál sería la forma en la que uno podría llegar a tener una PASO? Que el presidente no llegue bien. Si no, tenés un candidato que mide tanto y tenés un candidato que mide tanto, no le traslademos... nosotros, en nuestra interna, teníamos una dinámica de dos a uno y así todo hubo una PASO. Entonces después la suma se hizo difícil.
Pero básicamente yo lo que veo es que lo que me preocupa es la hipótesis de que, para que exista esa PASO, es que las cosas no tienen que andar bien. Y me obsesiona tanto que las cosas sí anden bien. Prefiero que la economía no ande, que el país no ande y que el PRO llegue competitivo, o que esto llegue bien y que el PRO sea menos competitivo para el año que viene y te concentrás. Nosotros venimos de un proceso de deshilachamiento, y seguir dedicándonos a la reconstrucción. Mauricio está haciendo un trabajo hermoso poniendo en movimiento el partido en Mendoza, en Tucumán, en Córdoba, en la provincia de Buenos Aires, plantando semillitas. Algunas son súper interesantes.
En 1999 ganó una alianza competitiva con el oficialismo que planteaba mantener el rumbo económico. En algún momento el rumbo económico tenía como significante convertibilidad. ¿No podría haber la misma situación de que la sociedad quiera mantener el rumbo económico, no es que esté en desacuerdo con el rumbo económico, sino que esté en desacuerdo con esto que vos nos marcabas antes, falta de republicanismo? Que considere que incluso el rumbo económico requiera un grado de conocimiento que el actual no tiene.
Sí, podría pasar. Pero dicho eso, hoy no sería responsable de nuestra parte decirlo. Es sencillamente eso, Jorge. Yo soy hermano mayor. Mis papás me tuvieron muy joven, entonces le cocinaba a mis hermanos, los llevaba a la escuela, me vestía, iba solo caminando a la escuela. Yo soy de los responsables. Y a veces, cuando uno ve a los irresponsables y dicen cualquier cosa, los insultos que hacen, decís: "cómo me gustaría ser así", pero no me sale.
RM / EM