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MODO FONTEVECCHIA
Reforma laboral

Omar Maturano criticó a los sindicalistas dialoguistas y pidió un paro nacional de 48 horas

El secretario general de La Fraternidad cuestionó la modificación de las leyes laborales impulsada por el Gobierno, advirtió sobre los límites al derecho a huelga y cargó contra sectores del sindicalismo "dialoguista". "A mí lo que no me gusta es el tibio", afirmó.

Omar Maturano
Omar Maturano | Télam

Omar Maturano, secretario general de La Fraternidad, fue contra los “sindicalistas muy dialoguistas” y planteó la necesidad de convocar a un paro nacional de 48 horas frente al avance de la reforma laboral en el Congreso. En diálogo con Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), el dirigente ferroviario afirmó que el proyecto implica una flexibilización que pone en riesgo derechos constitucionales como la protesta y sostuvo que, ante la falta de respuestas del Gobierno, el sindicalismo no puede ser “tibio”.

Omar Maturano es secretario general de La Fraternidad, el sindicato que agrupa a conductores de trenes de la Argentina, cargo en el cue fue reelecto con mandato hasta 2026. Además de su rol en La Fraternidad, encabeza la Unión General de Asociaciones de Trabajadores del Transporte, desde donde coordina acciones con otros gremios del sector ante la crisis económica y los recortes en el transporte público.

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Quiero comenzar por el lado de la reforma laboral. ¿Cuál es su opinión de cómo va a evolucionar en el Congreso? ¿Qué posibilidades hay de que se termine limitando las aspiraciones del Ejecutivo? ¿Y qué cree que va a hacer el movimiento obrero en general y los sindicatos en particular?

El tema de la reforma laboral yo la considero una flexibilización laboral. Lo que a nosotros nos preocupa verdaderamente de esa reforma es el derecho a la protesta, que está consagrado en la Constitución, o el derecho a la huelga, también consagrado en la Constitución.

Después, los otros problemas que plantea esto hacia los trabajadores, como el de tema vacaciones, indemnizaciones o aguinaldos van a tener una solución en la Justicia, como también lo va a tener una solución el tema de la protesta. Y después el tema de la cuota solidaria, a mí no me preocupa porque mi sindicato es el 100% afiliado y se han afiliado ellos, no es que nosotros le imponemos que se afilien.

A lo que se refiere a qué va a hacer la CGT, ya hay un paso, que fue la movilización. El otro paso es ir a la Justicia. Eso es lo que piensa la CGT en su gran mayoría. Y yo pienso diferente. Yo pienso que, si convocan a sesiones para hablar de la reforma, hay que hacer una gran movilización. Sería el 10 de febrero. Hoy dicen que puede ser el 6 o puede ser antes. El 10 de febrero hay que hacer una gran movilización y al otro día, salga lo que salga, un paro de 48 horas a nivel nacional. Eso es lo que pienso yo. Después veremos lo que dicen los cuerpos orgánicos.

Lo que verdaderamente tiene que hacer la CGT, a mi entender, no es lo que digo yo, es convocar a un plenario de secretarios generales antes de que se trate esta reforma de ley. Los secretarios generales de todo el país dirán qué es lo que quieren. Cada uno hará su moción, cada uno su opinión, se escuchará respetando el pensamiento del otro compañero y ahí se decidirá qué es lo que vamos a hacer.

Su sindicato es muy especial, tiene 100% de afiliados voluntarios. No podría haber una empresa en negro de ferrocarriles, entonces su área no enfrenta el problema de la informalidad laboral de otras áreas. A su juicio y desde la perspectiva de que usted tiene una posición de menor afectación de este tema, ¿cómo solucionaría el problema de que casi la mitad de los trabajadores de la Argentina está en negro?

Ese es un mal que venimos arrastrando desde hace muchos años, no es de este gobierno. Tenemos que ser sinceros y coherentes. Desde hace muchos años ninguno le encontró la vuelta porque no le quieren encontrar la vuelta. Porque yo veo que hay pocos diputados y pocos senadores que hayan trabajado, porque trabajan más de políticos. Si le pedimos un recibo de sueldo a cada representante, creo que el 60% no lo tiene. Así que, ¿qué pueden hablar del trabajo en negro, del trabajo en blanco, del trabajo registrado?

Ese monotributista perjudicó al país, lo perjudicó al trabajador, porque el monotributista se cree patrón, se cree que no depende de nadie, que trabaja cuando quiere. Pero bueno, tiene unos pasos atrás. No tiene obra social, o la obra social que quiere, porque unas obras sociales lo aceptan y otras no lo aceptan. No tiene aguinaldo o vacaciones pagas, que sí lo tienen los sindicatos.

Aparte, este gobierno está diciéndole a la gente: “Sé tu patrón, andá en un Uber, hacé tu negocio propio”. Pero negocio propio es una pyme. El negocio propio que un trabajador puede hoy ponerse a buscar es hacer una empresita, pero tampoco le dan los beneficios que tiene que tener, o un préstamo para que empieces a rebuscártelas como corresponde. No. Van a un Uber que no tiene ningún beneficio, que si le chocan el auto el seguro no se lo cubre porque estaba trabajando de eso y no lo denunció. La recaudación va directamente afuera del país. No cumple ninguna obligación en lo que se refiere a jubilación, a aportes, no aporta nada. Toda esa plata sale de acá y va a Holanda y queda en Holanda. Y bueno, así estamos, como va a pasar con el tema del RIGI y todo eso.

¿Qué le pasó a usted personalmente con los miembros de La Fraternidad que votaron por Milei? ¿Qué conversa usted con ellos tanto en 2023 como en 2025? ¿Cuál es su propia reflexión de por qué cree que se alejaron del peronismo y votan por La Libertad Avanza?

Acá hay que decirle a los compañeros que los gobiernos anteriores, porque acá no se va a culpar solamente al peronismo, sino a los democráticos del 83 hasta la fecha, no hicieron o no cumplieron las promesas que debían hacer. No invirtieron en nuestra industria, mintieron en un montón de cosas, hicieron cosas que no se debían. Y perdieron la confianza no solamente en el peronismo, sino en el PRO, el radicalismo propio o el socialismo, y pensaron que esto iba a ser mejor.

Ahora se dan cuenta de que esto no es mejor, que la ultraderecha no es mejor, que la ultraizquierda tampoco es mejor. Se dieron cuenta. Nosotros tenemos que aceptar que un 30% de todos los trabajadores, y en algunos espacios hasta un 70%, votaron a este gobierno. Y todavía hay algunos que tienen la esperanza de que esto va a salir adelante. Pero también tienen que respetar que el 40% no lo votó y no estamos de acuerdo con lo que nos está pasando.

Hay mucha gente nuestra de 35 años o 40 años, que son conductores de trenes, que el Estado gastó plata para capacitarlos, que hoy se están yendo. Se están yendo a manejar un Uber, o se están yendo a poner una cancha de paddle. Están haciendo sus cosas, indemnizándose con este retiro voluntario, porque el Estado dice: “No tengo plata”, pero tiene plata para las indemnizaciones. En vez de poner plata para la seguridad de los usuarios en la vía, tiene para las indemnizaciones.

Uno no está en desacuerdo con que la gente que quiera dejar el ferrocarril lo haga, porque hoy un conductor debe cobrar dos millones y medio de pesos y cobra un millón y medio. Y seguramente llegan al día 20 o al día 15 y no les alcanza, porque algunos alquilan y vuelven a la casa de sus padres. Tampoco uno los va a obligar a que se queden diciendo que esto va a mejorar, porque sabemos que esto no va a mejorar, esto va a empeorar.

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¿Qué porcentaje o qué cantidad de gente, con el retiro voluntario que planteó el Gobierno, se está yendo de los ferrocarriles?

El año pasado aproximadamente fueron 2.600 personas.

¿Y en total?

Debemos ser 26.000.

O sea, se fue el 10%.

Sí. Y este año empiezan a sacar aproximadamente 3.000 personas más. El problema es que se está yendo la gente que verdaderamente sabe. Se están yendo los altos cargos, como ingenieros ferroviarios o especialistas en ferrocarriles. Esos se están yendo a empresas privadas porque ya están formados, y las empresas privadas necesitan esa gente. Por ejemplo, los que hacen los pliegos de licitación, con todo el perdón o el respeto que les puedo tener, nunca viajaron en tren. Nunca viajaron en tren esas personas y nos hablan a nosotros de ferrocarriles.

El ministro Federico Struzenegger, que no sé cómo se llama porque tiene un nombre raro, nunca viajó en tren. No sé si ha trabajado. Seguramente trabajó para empresas internacionales.

Vivía en La Plata, debía tomar el tren.

No, es todo es una mentira. ¿Qué van a tomar el tren si no saben cuántos fuelles tiene una locomotora? Por favor. Y hablan de la privatización como una cosa tan fácil. Plata no va a venir a poner nadie. El que ponga 3.000 es porque el Estado va a poner 6.000. El que ponga 2.000 es porque el Estado va a poner 8.000. Son todas mentiras. Es como el ministro de comunicación de la Alemania nazi, que decía: “Miente, miente, algo quedará. Y si la mentira es más grande, la gente lo creerá”. Mientras combaten eso, se basan en eso.

Usted se acuerda de aquella frase que decía que se le puede mentir mucho tiempo a poca gente, pero no mucho tiempo a mucha gente, o se le puede mentir poco tiempo a mucha gente y mucho tiempo a poca gente, y como un país es mucha gente, la mentira a largo plazo no funciona. ¿Usted cree que está cerca?

Ya nos pasó eso de que nos mentían, nos metían, nos metían y creíamos, y creíamos, y creíamos. Pero, ¿cuántos años pasaron? ¿Vamos a tener que aguantar 20 años más, 10 años más, que nos sigan mintiendo, mintiendo y nadie sale a decir nada? Nos mienten, nos cambian. Hay un montón de casos de corrupción y ahora nos sacan lo de la AFA. Con el tema de los discapacitados, pasó una semana y nadie más habló. Hoy se habla todo de la AFA, de otras cosas, y hay un montón de cosas que se tapan. Con el tipo este, (Claudio "Chiqui") Tapia están enojados porque un negro barrendero que llegó al lugar que llegó y hoy tiene el poder que tiene. No sé si habrá dicho esto o habrá dicho aquello. Depende de él, es problema de él y que lo arregle con la Justicia. Pero, ¿qué les pasa? ¿Tienen una maldad? ¿Qué les pasa con el tipo? Hoy se agarran con ese tipo, mañana se van a agarrar con otro, pasado se van a agarrar con otro. ¿Y los trapos sucios de ellos no los lavan? ¿Por qué no los lavan y los extienden, así los vemos todos?

¿Y por qué usted cree que se la agarran con Tapia?

No sé, porque quieren disimular un montón de cosas y siempre ponen una noticia sobre la otra. Siempre una noticia sobre la otra. Si ese señor tiene problemas, llévenlo a la Justicia y listo. Pero también lleven a la Justicia todo. ¿Dónde está el oro argentino? ¿Qué pasó con el caso SLibra? ¿Qué pasó con los discapacitados? ¿Dónde está (José Luis) Espert? Saquemos todo a la luz. Compramos submarinos y compramos aviones y no tenemos para el hospital Garrahan, no tenemos para las universidades, no tenemos para los trenes, no tenemos para el transporte, no tenemos para la hidrovía. Tenemos siete aviones parados en Aerolíneas porque no tenemos repuestos.

Usted decía que recomendaría hacer un paro nacional de 48 horas y aclaró que es su posición. ¿Cuál es su respeto de la posición de la CGT y cómo está respondiendo en este momento?

La CGT respondió ya con una marcha. Seguramente la dirigencia debe tener algo pensado que después tendrá que elaborarlo con nosotros y avisarnos si nos gusta o no nos gusta. A mí lo que no me gusta es el tibio. O no nos interesa esto y lo dejamos de lado, o me interesa y voy a fondo. A mí lo que no me gusta es ser tibio, porque a los tibios los vomita Dios, así que tibio no quiero ser. O soy caliente o soy frío y listo. Tampoco podemos andar rogándole a los gobernadores, a los diputados, a los senadores. ¿Cómo vamos a andar rogándoles? Hay personas que no sé si tienen el secundario. Yo, gracias a Dios, no tengo el secundario, pero digo que no lo tengo. Hay personas que no tienen secundario y quieren reformar una ley laboral, y se pelean entre ellos. Nosotros nos peleamos menos que ellos. Y aparte, son personas sin códigos, sin ética, porque cuando vuelvan a sus pueblos a esos hay que escupirlos.

Los gobernadores arreglan con la plata que les deben, que es de ellos. No les interesa si el tren llegó a Córdoba, si llegó a Tucumán, si llegó a Corrientes. Lo único que les interesa es ver si pueden pagar los sueldos provinciales, que no tengamos movida en la provincia, pedirle la plata al Estado. Y si no, sacar, como hacían hace ocho años atrás, cuando a los trabajadores que cobraban menos les sacaban Impuesto a las Ganancias y con eso se beneficiaban los gobernadores de afuera y hacían obra. Ahora no pueden hacer obra porque el Impuesto a las Ganancias casi dejó de existir para los trabajadores, porque los sueldos están congelados. Ahora tenemos los sueldos congelados o nos dan el 1,5% de aumento de paritaria. Más de eso no nos dan. Y la inflación es 2,5%. Son unos mentirosos. Dicen que bajó la pobreza. Dicen que hay más trabajo, mienten. Que el dólar está todo bien. "Comprá, boludo", dicen. ¿Qué se creen estos tipos? ¿Se creen cancheros? ¿Qué les pasa? ¿O viven en otro mundo? Seguramente viven en otro mundo y hay que dejarlos que sigan viviendo en otro mundo.

Lo que pasa es que el pueblo tampoco se puede quedar de brazos cruzados. Yo creo en la paz social y todos queremos una paz social, pero esa paz social la tenemos que conservar de ambos lados, de los que gobiernan y de los que somos gobernados. Tenemos que tratar de conciliar muchas cosas. No es acá de guapo que nos vengan a imponer cosas y nos quieran llevar, que no creo, a trabajar 12 horas, horas de banco, cuando te doy las vacaciones cuando yo quiero. Todas esas cosas me parece que van a ser imposibles de que algún trabajador las pueda votar. Pero como en el Congreso y en el Senado el 70% nunca fue trabajador, seguramente las van a votar.

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Cuando lo escucho, usted utiliza ese “ellos”, una figura genérica, que engloba desde las personas que votarían la ley de reforma laboral hasta los que priorizan lo que pasa con la AFA en lugar de los casos de corrupción del gobierno. ¿Quiénes son ellos? Si usted tuviera que definirlo, ¿es solamente La Libertad Avanza o su crítica social incluye a un sector más amplio del campo político o del campo cívico? ¿Quiénes son, a su juicio, ese “ellos” al que usted menciona?

En ese caso hay periodistas que no le dan importancia a las cosas que pasan y, en vez de preguntarle cuando tienen al frente al Presidente verdaderamente lo que deben preguntar, después salen a opinar. No le preguntan y le tiran centros para que haga goles de cabeza o goles de pechito. Ahora, si me hacen un reportaje a mí, esa gente seguramente me tira un buscapié, abajo de la cintura, porque no podés hacer un gol nunca. Si conocemos un poquito de fútbol, más o menos nos damos cuenta.

Después está el círculo rojo que rodea al Presidente, de empresarios que ganaron plata con todos los gobiernos. Esos sí que son oficialistas en serio, pero no oficialistas de este gobierno. Fueron oficialistas con (Mauricio) Macri, con Cristina (Kirchner), con Néstor Kirchner, con (Raúl) Alfonsín, con (Fernando) De la Rúa, con todos, y siguen siendo oficialistas. ¿Por qué? Porque ellos siempre ganan, ellos nunca pierden. Y después los ministros que tiene. Parece que no hubieran vivido en la Argentina, parece que no pasaron las épocas de pelea, la época de internas, la época en la que teníamos que salir con miedo a la calle porque nos levantaban los milicos, y hoy también salís con miedo a la calle porque te afanan directamente a los tiros por un celular.

Esa tercera persona incluye a periodistas oficialistas, a los dueños del capital oficialista y al Gobierno...

Y también sindicalistas, políticos, gobernadores, toda esa clase. Y sindicalistas muy dialoguistas, como hay algunos.

¿Hay sindicalistas libertarios?

No digo sindicalistas libertarios. Son “muy dialoguistas”, pero no tienen con quién dialogar. Yo puedo dialogar, no somos contra el capital. El capital tiene que ser nuestro socio para darnos trabajo, para abrir fábricas. Nosotros tenemos que estar al lado del capital para que se genere trabajo y producción nacional. Pero, ¿qué me voy a sentar con personas que no me dan pelota, que no conocen al Presidente, que mandan siempre a un tercero a hablar? Un tercero que aparte no tiene poder, porque te dicen: “Sí, te vamos a dar esto, esto no se va a descontar”, y después, al otro día o al mes, te das cuenta de que todo es mentira. Eso es lo que nos pasa con las obras sociales. Hay una deuda enorme, pero tampoco es de este Gobierno, es de gobiernos anteriores.

Usted comenzó la lista de esos con los periodistas que tiran centros para que hagan gol . Y quería apelar a su memoria. Me retrotraigo a los 90. ¿Hacía lo mismo Bernardo Neustadt con Carlos Menem?

Sí, lo mismo. Y Mariano Grondona también. ¿Se acuerda de la silla vacía también? Pero nosotros a Menem le hicimos 45 días de paro. Así nos fue. Perdimos el 80% de los trabajadores y perdimos el paro, porque también hay que decirlo. Soy coherente en decir que perdimos el paro y yo estuve ahí. Perdimos el paro y fueron 45 días sin cobrar, y aguantamos ollas populares. No es significativo lo que perdimos, pero sí es significativo que nosotros luchamos, no nos quedamos en el molde.

¿Cuántos ferroviarios había a comienzos de los 90?

100.000. Y en el 49, que fue el auge, eran 250.000 ferroviarios. En el 61 nos cerraron en la época de Frondizi el Plan Larkin, que se dedicó a los neumáticos por orden de Estados Unidos.

¿Y los ingleses cuántos tenían antes de que se estatizaran? ¿Cuántos empleados tenían los ferrocarriles cuando se estatizaron?

230.000 trabajadores y 46.000 kilómetros de vías.

Impresionante.

Impresionante. La mejor obra en la Argentina son los ferrocarriles y la hicieron los ingleses. Nos tenemos que sacar el sombrero, guste o no nos guste. Aparte la hicieron a un metro y medio del nivel del mar. ¿Qué significaba? Que el tren nunca se inundaba. Y si usted le va sacando año por año que aumenta cinco centímetros el nivel del mar, haga la cuenta.

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