En medio de la escalada en Medio Oriente, el especialista en relaciones internacionales Pablo Wehbe advirtió que el conflicto podría tener consecuencias económicas globales con impacto indirecto en países vulnerables como la Argentina. Según explicó, tras una semana de ofensivas “la infraestructura militar de Irán está severamente golpeada”, aunque todavía conserva capacidad de respuesta: “presumiblemente entre 1000 y 7000 misiles, de los cuales 1800 tienen capacidad de daño real”, además de drones que “pueden violar el Domo de Hierro de Israel”. En Modo Fontevecchia, por Net TV y Radio Perfil (AM 1190), alertó que “hay seis bancos internacionales que acaban de advertir la endeblez financiera de Argentina frente a la continuidad de la crisis en el Oriente Medio”.
Pablo Wehbe es licenciado en abogacía de la Universidad Nacional de Córdoba y doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata. Posee un doctorado en Relaciones Internacionales y se desempeña como director del Departamento de Ciencias Jurídicas, Políticas y Sociales de la Facultad de Ciencias Humanas. Una figura clave en la implementación y coordinación de la carrera de abogacía en la Universidad Nacional de Río Cuarto. Además, es profesor adjunto en Derecho Internacional y titular en cátedras como Derecho Internacional Público, Derecho Penal I y Teoría de las Relaciones Internacionales.
¿Cuál es su balance de qué es lo que está pasando en este momento en Medio Oriente?
En una semana de iniciadas las operaciones, es un lugar común decir que ante una crisis de este tipo la primera víctima es la verdad. Pero con los números que uno puede tener y habiendo consultado medios de toda la región, en primer lugar, en Irán la infraestructura militar está severamente golpeada.
¿Qué le puede quedar a Irán? Presumiblemente, según colegas de Tel Aviv, entre 1000 y 7000 misiles, de los cuales 1800 son los que tienen capacidad de daño real. El tema son los drones, que tienen una tecnología muy superior, inclusive a la tecnología militar rusa de drones. Con ellos pueden violar el Domo de Hierro de Israel y son los que han generado daños en embajadas, consulados norteamericanos y bases militares.
En segundo lugar, Israel y Estados Unidos, a pesar de que tienen un objetivo de atacar Irán, las causas finales son distintas. Creo que Israel tiene bien más claro que lo que busca es su propia seguridad y hacer que la República Islámica de Irán termine de armar, financiar y entrenar a los terroristas de la región, mientras que Estados Unidos, la impresión que se tiene es utilizar a Irán tal vez como un puente por dos cuestiones: una, por el tema del Golfo Pérsico, para estabilizar de alguna manera la economía global; y, segundo, aprovechar la República Islámica de Irán, dañarla para evitar que siga vendiéndole el 15% del petróleo que importa China.
¿Qué se gana con esto? Muy simple: usted está ralentizando el crecimiento de China, usted está obligando a Xi Jinping a diversificar las importaciones y hacer un ajuste por el lado de Irán. Suena suicida la cantidad de ataques contra lo que deberían ser sus aliados, ya sea a países musulmanes, países árabes de la región.
No sé si es que están apostando a una guerra prolongada, pero lo concreto es que Irán sabe que elija a quien elija de líder supremo, Israel se lo va a eliminar, y Donald Trump ha salido a decir: “Me tienen que consultar a mí para ver quién va a ser”.
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¿Podríamos encontrar algún punto común entre Venezuela e Irán, que ambos son proveedores de petróleo de China?
Muy aguda la pregunta, porque a nosotros nos venden la cuestión de los derechos humanos, la cuestión de la democracia, la cuestión de las libertades. Pero cambió: lo sacaron a Maduro y a nadie le importó que el régimen siguiera, que siguiera violando derechos humanos, que siguiera habiendo cárceles con torturas. La cuestión es, señores: ¿me permiten asfixiar a Cuba y me permiten venderle petróleo a China?
En el caso de Irán, yo le puedo asegurar que eliminado Alí Jameneí, a nadie le sorprende, es una dictadura salvaje, violadora de derechos humanos y un régimen que promociona el terrorismo desde el año 79. Ahora bien, quisiera saber si el gobierno de Pezeshkian, que es un hombre de centro-izquierda, tuviera un líder que no respondiera a una línea dura, si a Estados Unidos le preocuparía cambiar la Constitución o cambiar el régimen.
Fíjese usted que tampoco le ha preocupado demasiado los 52 problemas que hay en este momento en el mundo, salvo Nigeria, que tiene petróleo pero no le vende a China. Y en cambio Sudán, adonde está vinculado Francia, hoy por hoy Estados Unidos no se ha metido. No se ha metido porque Francia está colaborando activamente con Estados Unidos, pero es un país proveedor de petróleo de China.
Acá la cuestión es geopolítica, y en esta cuestión geopolítica el mundo está en transición para que dentro de unos años, es probable que vayamos hacia una configuración tripolar del planeta.
¿Cómo sería? Cuéntenos de una manera didáctica para la audiencia.
Muy simple. Estados Unidos ha alambrado al continente antiamericano, solo respeta a dos mandatarios que no le son adeptos pero que se le han plantado firmemente, que son Lula y Claudia Sheinbaum. A Petro es probable que no le vaya bien en las próximas elecciones, por lo tanto tampoco ha avanzado ahí.
El tema de Europa: Estados Unidos ha castigado a Europa por haber privilegiado el comercio con China y haber dejado a Estados Unidos en segundo lugar. Y por eso apoya a Vladimir Putin activamente en su conflicto con Ucrania. Ucrania es un chivo expiatorio. Lo que Estados Unidos está haciendo es avalar a Vladimir Putin en su avance hacia Europa.
Y por último, China, donde una vez que solucione las cuestiones con la India, se va a quedar como el líder del centro-sur de Asia, probablemente junto con la India. Pero estas serían las tres cabezas que dentro de unos años van a manejar el mundo. Como cuando yo era joven, vivimos un mundo bipolar con reglas propias que estaban al margen del Derecho Internacional Público.
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La economía rusa termina compitiendo en tamaño y a veces siendo más pequeña que la economía brasileña. Rusia, al mismo tiempo, parece tener un problema severo, no solamente de reducción de la población por baja de la tasa de natalidad, sino que, como a Rusia nadie quiere migrar y Siberia es un lugar bastante complejo de vivir, pierde población año tras año. El tamaño de Rusia hoy por hoy se mide por su fuerza militar.
Sí, efectivamente es así. De hecho, fíjese usted que siendo un país con tamaña extensión necesita de la península de Crimea, en el Mar Negro, territorio disputado con Ucrania, para tener su propia flota, porque el Mar del Norte es prácticamente inutilizable al menos nueve de los doce meses del año.
¿Y las facultades electorales de Trump en las elecciones de este año de medio término de Estados Unidos?
Excelente pregunta, porque creo que inclusive parte de la economía occidental se puede llegar a ver sorprendida por algún movimiento que tenga que ver con dos cosas que van a suceder a fin de año.
Nuestro centro de estudios prevé, con los números de hoy -esto puede cambiar en cinco meses-, que Lula puede ganar en Brasil y que hoy por hoy los demócratas pueden imponerle una derrota en las dos cámaras del Congreso de los Estados Unidos. Donde lo estamos viendo es que el presidente Trump está preparando de alguna manera el escenario como para cambiar las normas electorales.
Cosa que no creo que pueda ser, porque la Constitución de Estados Unidos es bien clara. Y en este contexto va a necesitar de un fuerte apoyo de la Corte Suprema para gobernar al margen de un Congreso que puede llegar a estar dominado por los demócratas. No quiere decir esto que dentro de otros dos años los demócratas vuelvan a la Casa Blanca. Hoy por hoy los demócratas no tienen candidato firme como para oponerse a un Vance, este, o a un Rubio.
O sea que puede perder Trump, pero eso no implica que sigan ganando los republicanos y que muchas de las políticas de Trump efectivamente sean políticas de Estado para Estados Unidos, más allá de la coyuntura.
Sí, efectivamente. La economía no viene bien, y puede haber algún movimiento inflacionario. Veremos qué pasa con el cambio en la Fed ahora dentro de unos días.
Esta idea china de que, con la paciencia milenaria, ellos dicen: “Sí, faltan, quedan dos años de Trump y nada más”. Lo que usted está diciendo es que los chinos están haciendo una mala lectura, porque quedarán dos años de Trump, pero probablemente después haya cuatro años u ocho de Vance o de Rubio.
Loss chinos están mirando no en dos o cuatro años, sino en veinte años. Los chinos saben que hoy por hoy la guerra que están ganando es comercial y que no pueden aceptar que les impongan una guerra. Fíjese usted que han bajado los tonos de su aliado Kim Jong-un, han evitado cualquier guerra con Mongolia, cualquier amenaza que se profundice en Taiwán, el conato de guerra que hubo con la India, la situación en Irán, la situación en Afganistán.
Donde ellos están apuntando es al Pacífico. Y en el Pacífico hoy por hoy no van a mover un dedo porque todavía no tienen un portaaviones nuclear ni un submarino nuclear. Para eso, 2050-2055. Ellos se manejan con esos tiempos. Pero indudablemente hay un detalle, la situación económica con la cual Estados Unidos pretende forzar, a través de gobiernos de derecha, a China ha hecho que Xi Jinping, en su segundo mandato empiece a diversificar tanto los lugares de importación como los lugares de exportación para no depender ni siquiera de un 5 a 7% de un solo mercado que le pueda provocar un golpe.
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O sea, ¿usted pronostica que para 2050 China se convierte en la potencia hegemónica?
Del Pacífico por lo menos, sí.
¿Y cómo afecta esto a la Argentina? Si pierde Trump en las elecciones de medio término, más allá de que implique una continuidad de la hegemonía del Partido Republicano, y ganase Lula y no su amigo de Milei, Bolsonaro. ¿Cómo repercutiría esto en Milei en particular y en la Argentina en general?
Políticamente sería un golpe, indudablemente, para el presidente Javier Milei. Pero económicamente ojo con esto, porque cuando yo decía que podía haber algún remesón producto de estos dos resultados electorales podría haber alguna alteración económica en Occidente.
Y eso podría llegar a pegar a un país como la Argentina donde, a pesar del optimismo cuasi canchero del ministro de Economía Caputo, hay seis bancos internacionales que acaban de advertir la endeblez financiera de Argentina frente a la continuidad de la crisis en el Oriente Medio. Si a esto además le sumamos una crisis política de quienes están sosteniendo políticamente al actual gobierno, parece que volveríamos a esa teoría no escrita de que los terceros años son letales para los gobiernos argentinos. El síndrome del tercer año.
Le voy a hacer un contrafáctico: dar vuelta su mirada, mirar la Argentina desde fuera y no el mundo desde la Argentina. Que los discursos altisonantes del presidente y los ataques en el Congreso y los ataques a empresarios importantes como Paolo Rocca y Madanes Quintanilla, ¿son resultado de fortaleza o de impotencia frente a percibir estos problemas que son más insolubles?
De acuerdo a la sociología política, cuando un régimen se pone cada vez más duro y utiliza un lenguaje cada vez más áspero es porque eso no está demostrando precisamente fortaleza, sino debilidad. En el contexto actual de la Argentina, el señor presidente está yendo a contramano de decisiones que están tomando, oh casualidad, gobiernos de derecha o de extrema derecha, cuidando su empleo, cuidando sus industrias y cuidando esencialmente... Probablemente alguien pueda pensar que uno atrasa varias décadas, pero los intereses nacionales. Los intereses nacionales, de acuerdo a las teorías de relaciones internacionales, son lo único permanente, por encima de amistades y por encima de lealtades. Y tal vez Argentina esté sacrificando algunos intereses nacionales de mediano y largo plazo, particularmente en el Atlántico Sur.
LT