domingo 05 de febrero de 2023
OPINIóN Educación

Crisis y oportunidad: el sistema educativo frente a la formación del talento tecnológico

¿Queremos seguir sosteniendo como dice la ley 26.606 de Educación Nacional que la educación es una prioridad nacional y se constituye en política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico-social de la Nación?

01-12-2022 12:00

La brecha entre oferta de talento y demanda laboral amenaza gravemente el desarrollo de la economía del conocimiento. El sistema educativo que ha sido tradicionalmente un elemento diferencial en el posicionamiento global de nuestro país, por el acceso mayormente libre y gratuito y por la calidad formativa que evidenciaban sus egresados, hoy enfrenta una grave crisis. Y no está pudiendo generar el talento que se necesita.

Los niveles de aprendizaje en la escuela primaria argentina son más bajos que el promedio de la región. Sólo 3 de cada 10 alumnos del último año de la escuela secundaria alcanzan un desempeño satisfactorio o avanzado en matemática. Y el 30% de los jóvenes de 18 a 24 años no concluyeron la educación secundaria. A eso se le suma que poco más del 20 % de los ingresantes universitarios lo hace en carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología. Estos pocos datos alcanzan para mostrar la amenaza que enfrenta la principal oportunidad de crecimiento real que posee la Argentina.

Educación inclusiva: por qué apostar a la educación desde la diversidad

En los últimos años, desde distintos ámbitos públicos y privados, se ha desarrollado una variedad de acciones para mitigar estas debilidades estructurales del sistema educativo; la mayoría, bien encaminadas pero aisladas y puntuales. Entre ellas cabe mencionar iniciativas valiosas como escuelas de robótica, modelos de utilización innovadora de tecnologías de la información y la comunicación, escuelas secundarias orientadas a la formación de jóvenes con las habilidades académicas, técnicas y profesionales requeridas para los trabajos del siglo XXI, institutos terciarios con titulaciones nuevas, cortas y focalizadas en programación y otras tecnologías con rápida salida laboral, universidades que lanzan carreras novedosas que responden a la demanda del sistema productivo, y una amplia oferta no formal de cursos y carreras digitales, entre otras muchas acciones.

Pueden ser un buen punto de partida para desarrollar programas que capitalicen las lecciones aprendidas y que implementen acciones sostenidas y articuladas que configuren una estrategia a mediano y largo plazo. El sistema educativo debe sentirse interpelado en su capacidad de actuar con agilidad y apertura frente a las demandas de la sociedad. Pero no puede actuar de forma aislada. Las experiencias más potentes para el impulso de la economía del conocimiento se dan en aquellos casos en los que todos los actores sociales (gobiernos, empresas, instituciones educativas, organizaciones de la sociedad civil, etc.) han encontrado la forma de trabajar de manera colaborativa.

Talentos en tecnología
Más del 20 % de los ingresantes universitarios lo hace en carreras relacionadas con la ciencia y la tecnología.

¿Queremos seguir sosteniendo como dice la ley 26.606 de Educación Nacional que la educación es una prioridad nacional y se constituye en política de Estado para construir una sociedad justa, reafirmar la soberanía e identidad nacional, profundizar el ejercicio de la ciudadanía democrática, respetar los derechos humanos y libertades fundamentales y fortalecer el desarrollo económico-social de la Nación? Entonces, tenemos que actuar sin demora y poner la crisis educativa y la forma de enfrentarla en el centro de nuestros debates, estrategias y planes de acción. El desafío es enorme y la oportunidad también.

*Directora del ClubArgenTec.org.