OPINIóN
Sin éxito

El callejón sin salida de la política económica actual

“Tal vez es apresurado decir que el trío Milei, Caputo, Sturzenegger fracasó. Dada la nula oferta electoral, le reelección prolongaría su periplo devastador; pero no hay duda de que el resultado de su ‘conjunto de medidas’ no ha tenido éxito”, vaticina el autor. Cómo lo analiza.

Luis Caputo, Javier Milei y Federico Sturzenegger 05102026
Luis Caputo, Javier Milei y Federico Sturzenegger. | CEDOC

Éxito es salida. Un programa, o un conjunto de medidas de política económica, como las de este Gobierno, tienen “éxito”, si y solo sí – manteniendo instrumentos y objetivos - realiza correcciones o ajustes que resuelvan las perturbaciones sin provocar mayores desequilibrios que aquellos que pretende resolver.

Lo que están haciendo Javier Milei, Federico Sturzenegger y Luis Caputo, más allá que sea un programa o sólo un conjunto de medidas, no ha tenido ni tiene éxito, porque no tiene salida sin abandonar lo central: para resolver los evidentes desequilibrios debe, necesariamente, abandonar “instrumentos fundamentales” u “objetivos prioritarios” de lo que ellos llaman “el plan” mientras repetirán “toda marcha acuerdo al Plan”.

Es decir, para resolver los problemas (caída de actividad, reducción de la inversión, aumento del desempleo y la pobreza, etc.) tienen que violar sus objetivos o instrumentos o las dos cosas.

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No pueden corregir la política de atraso cambiario que tiene consecuencias letales: no permite agregar valor (salarios, costos en dólares) porque a mayor valor agregado, se hace menos competitiva la producción local, nos “primarizamos”; y - al mismo tiempo –derrumbamos la capacidad real de compra, en pesos, de las remuneraciones (formales o informales) vinculadas a esa producción: la consecuencia es profundizar la caída del consumo masivo.

De la demanda global, el consumo privado declina porque baja la “masa salarial”: consecuencia del nivel de empleo (y su calidad) y del nivel real del ingreso (cualquiera sea su grado de formalidad).

La “macroeconomía” – en su integralidad – no está en equilibrio: el consumo cae, desempleo creciente, débil equilibrio fiscal y baja Inversión. Veamos.

¿Esta gestión puede corregir el atraso cambiario? No. Habrá razones ideológicas. Pero la advertencia de Ricardo Arriazu, autor intelectual de la “tablita”, imaginería de la economía vudú a la que han recurrido - con espectacular fracaso - varias gestiones desde hace 50 años – dijo, en el Rotary Club (agosto de 2024): “La mayoría de los economistas creen que hay que devaluar. Yo creo que no. Yo creo que, si devaluamos, chau, se acabó todo el programa, se acabó Milei, se acabó todo... vuela todo por los aires”.

Para Arriazu no existe posibilidad de recomponer el tipo de cambio, devaluando o liberando el mercado. El atraso cambiario será inevitableen la medida que no exista “deflación” (para compensar el pasado) o inflación “cero” para no profundizar el atraso. Mientras tanto el “atraso cambiario” es, para Milei,un instrumento irrenunciable. Por ahí “no hay salida”: no hay éxito.

Otro componente de la demanda agregada es la Inversión. La serie que Orlando Ferreres publica de “tasa de inversión / PBI”,en esta gestión, ha declinado sistemáticamente; y con este nivel no se repone el equipo de capital. Es un “desequilibrio macroeconómico” que, sumado a la caída del consumo privado, evidencia que “el conjunto de medidas” no sólo no ha producido una “macroeconomía en equilibrio” sino que gestaun deterioro del Producto Potencial.

La mayoría de los economistas creen que hay que devaluar. Yo creo que no. Yo creo que, si devaluamos, chau, se acabó todo el programa (Ricardo Arriazu)"

¿Cómo podría, este conjunto de medidas, generar un cambio en la tendencia de la Inversión privada? La gran apuesta es “RIGI”. Por diseño impulsa actividades extractivas. Inversiones –pocas, aunque superheterodoxas–que no generan demandas aguas arriba ni derrames aguas abajo: un enclave cuya única y extraordinaria “transformación” se refleja en exportaciones que hoy tienen los más favorables “términos del intercambio” de la historia.

Pero no sólo no derrama, sino que, además por las decisiones de política, fortalecerá la tendencia a la apreciación cambiaria.
La otra mirada sobre “la macro” tiene que ver con un objetivo, la tasa de inflación, y con “el instrumento” equilibrio fiscal.

El consumo privado bajó 2,4% respecto del primer trimestre; el Consumo público bajó 2,3% trimestral"

La inflación se ha desacelerado con meritoria continuidad. Pero hay en los índices un problema de ponderadores los que aplanan el impacto,en la medición de la inflación, de la reducción de los subsidios a las tarifas. Por esola mejor medida alternativa es hoy “el ingreso disponible” después de pagar los servicios comprometidos. La “inflación vivida” es mayor a la registrada.

La inflación se desaceleró. Pero hay un problema de medición y un potencial problema inflacionario en “el atraso cambiario”: cualquier ajuste cambiario (“vuela todo por los aires” Arriazu, dixit) perfora “el objetivo” de la reducción de la inflación. Es que, en los “precios relativos”, hay ajustes pendientes (p.ej.tarifas) y – salvo el derrumbe (flexibilidad) de otros precios – al hacerlos empujarán la inflación.

El instrumento, de esta gestión, para terminar con la inflación es la eliminación del financiamiento monetario del déficit público. Requisito: equilibrio fiscal.

Más allá de la contabilidad creativa (atraso de pagos, etc.) o de la desinversión pública (deterioro de la infraestructura económica y social), conflictiva licuación (jubilaciones, etc.) el equilibrio fiscal está. Hay perturbación por la caída en la recaudación que es consecuencia de la caída del consumo y de la inversión. La inversión es la fuente genuina de las futuras recaudaciones y el consumo es la fuente desencadenante de las presentes. Ambas fallan.

El instrumento fiscal, para contener la inflación, se debilita. Se aproxima al mito de Sísifo que, traducido, es la condena para seguir achicando el gasto y apagando más la economía,lo que a su vez garantiza la caída de la recaudación y así.

Números. El consumo privado bajó 2,4% respecto del primer trimestre; el Consumo público bajó 2,3% trimestral. La Inversión (FBCF) cayó 0,8% trimestral y 11,1% frente al mismo período de 2025. Maquinaria y equipo bajó 15,2%. Las Exportaciones (agosto 2026) aumentaron +12,4%, pero el crecimiento fue por precios (16%), las cantidades exportadas cayeron 3,1%. Pero “Combustibles y energía” +41,2% interanual. La recaudación (agosto 2026) en términos reales creció 0% (IARAF) y en el añouna caída real de 3,8%.

Tal vez es apresurado decir que el trío Milei, Caputo, Sturzenegger fracasó.

Seguramente, dada la nula oferta electoral, le reelección prolongue su periplo devastador. Pero no hay duda de que el resultado de este “conjunto de medidas” no ha tenido éxito.

Y no tiene salida; salvo que cambie “objetivos e instrumentos”, salvo que sea “otra política”. Termine ahora (2027) o en 5 años, inevitablemente lo será sin éxito. Si no cambia, no tiene salida, sin éxito.

*Prof. Titular Emérito UBA, redactor del Pacto Social de la tercera presidencia de J.D. Perón