24th de February de 2021
OPINIóN Crisis por coronavirus
08-05-2020 11:55

Los trabajadores gastronómicos ya no pueden cubrir sus necesidades básicas

El 80% de los trabajadores gastronómicos y hoteleros está cobrando la mitad de su sueldo, sus ingresos no son suficientes para afrontar el pago de alquiler, impuestos y servicios.

Juan Rousselot*
08-05-2020 11:55

“El trabajador gastronómico es usualmente pacífico y no levanta la voz, porque, aunque le falten muchas cosas, nunca pasa hambre.” Esto me lo dijo uno de los mozos más famosos que tenemos en Córdoba, quien fuera delegado de nuestro gremio y que actualmente está jubilado. Esta es una verdad inobjetable: al gastronómico no le falta la comida, como al canillita no le falta el diario, o al trabajador textil no le falta el abrigo.

Sin embargo, en estos momentos, cuando ya iniciamos el tercer mes del aislamiento social, preventivo y obligatorio, impuesto por el Estado nacional, nos encontramos frente a una encrucijada trascendental: nuestros compañeros ya no pueden satisfacer sus necesidades básicas.

Para fundamentar nuestro reclamo, acudiremos a la inapelable contundencia de los números y al trabajo que viene realizando nuestro Observatorio Laboral de los Trabajadores Gastronómicos de Córdoba: el 80% de los trabajadores gastronómicos y hoteleros está cobrando la mitad de su sueldo. El 95% de las empresas del sector manifiesta que no puede afrontar el pago de las cargas sociales relacionadas con sus trabajadores. Más del 70% de nuestros afiliados no tiene casa propia, y sus ingresos no son suficientes para afrontar el pago de alquiler, impuestos y servicios.

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Nuestro sector, por su dinámica propia, tiene además una alta tasa de trabajo estacional, los llamados trabajadores “eventuales”, quienes por razones ajenas a ellos permanecen en registros de ANSES por un período de tiempo mayor al de su situación de ocupación, lo cual les impide ser beneficiarios del bono de 10.000 pesos otorgado por el Estado Nacional (situación por otra parte de fácil solución, si la ANSES hiciera bien su trabajo).

Por consiguiente, un gran número de trabajadores gastronómicos no encuentra la manera de llevar el pan a sus hogares. Demás está decir que la mayoría no puede salir de sus casas, porque la actividad se encuentra totalmente paralizada.

En estos momentos, el eslogan #quedateencasa, el cual pretendió colocarse como remedio absoluto frente a la amenaza del COVID-19, resulta cada día más ruinoso e infructífero. Vemos con profunda preocupación que el tejido conectivo social de nuestra comunidad, basado en los derechos individuales, el derecho al trabajo, los vínculos familiares y una saludable alimentación, se va deteriorando cada día más. La inacción administrativa y la inactividad impuesta a nuestros trabajadores atentan de manera dramática contra nuestra industria productiva y de servicios.