jueves 06 de mayo de 2021
OPINIóN Vacunatorio VIP
22-02-2021 14:46

Vacunas, poder y gente común

El impacto de la vacunación vip en la clase dirigente y el error de reclamar a la sociedad civil lo que forma parte de la órbita política.

22-02-2021 14:46

Todo parece indicar que la vacunación es el gran caballito de batalla del oficialismo, y el nuevo leit motiv para disputar poder desde la oposición.

Una vez que empezaron a aterrizar los aviones con las dosis, las peleas por el regreso a las aulas, el lawfare, la crisis económica, YPF y otros clásicos de la grieta se fueron corriendo del centro de escenario. En los últimos días, asistimos a un revuelo mediático de características hiperbólicas en torno a quién pudo o puede vacunarse y quién no. El tema cobró tanta importancia en la clase dirigente como para costarle el puesto al Ministro de Salud, hecho para muchos doloroso, pero para la mayoría necesario.

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El pedido de renuncia por parte del presidente a quien fue uno de los pilares (y también un escudo) de buena parte de la gestión, contrasta con la vista gorda que el Ejecutivo ejerce con otros ministros y funcionarios cuyos favoritismos e incompetencias fueron probados con creces a la vista de todos.

En el llano, donde la vacunación VIP no es un vector, la transversalidad de las redes probó, otra vez, ser más útil para dañar a quienes están en una situación similar a la propia en cuanto a no pinchar ni cortar en las decisiones oficiales, que para interpelar al poder. Usuarios atacaron a otros usuarios que accedieron a la vacunación en buena ley, en vez de cuestionar los esquemas impuestos por los organismos que tienen a su cargo establecer prioridades.

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Una vez más, a partir de algo tan esperado por muchos como es la llegada y aplicación de las vacunas que nos retornarían al menos parcialmente a la vida anterior al Covid, se comprueba que tanto políticos como votantes no atinan a construir un diálogo real. Mientras el poder y sus allegados juegan su juego de internas e intereses, aquellos que mediante el voto les dieron la posibilidad de hacerlo, prefieren señalarse entre sí, en vez de hacerse cargo de dirigir los reclamos y las quejas a quienes tienen la posibilidad, los medios y el deber de proporcionar soluciones. 

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