La Justicia procesó con prisión preventiva por "homicidio agravado" al oficial Darián Gastón Miño, el agente de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires acusado de asesinar a un vecino del barrio de Villa Lugano, durante un operativo realizado en la Navidad pasada. La fuerza porteña ya lo había apartado de sus funciones de manera preventiva, mientras se investiga por encubrimiento a otros cinco uniformados.
La decisión fue tomada por el juez Hugo Decaria, a cargo del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N° 20, quien consideró que "los elementos de prueba incorporados hasta el momento acreditan la materialidad y participación del imputado" en el procedimiento que resultó con la muerte de Juan Gabriel González, el pintor de 45 años que falleció tras recibir un disparo de munición múltiple en tórax y abdomen.
Detuvieron a un policía de la Ciudad por la muerte de Gabriel González en Villa Lugano
Miño está acusado del delito de "homicidio agravado por haberse cometido en abuso de su función o cargo al revestir la calidad de miembro integrante de una fuerza de seguridad", previsto en el Código Penal. Según el Artículo 80, inciso 9, la pena aplicable es la de reclusión o prisión perpetua, en caso de que sea hallado culpable.
Además, el magistrado decidió procesarlo con prisión preventiva y le trabó un embargo sobre sus bienes por la suma de $110.004.700. En el mismo fallo, dispuso el sobreseimiento del hijo de la víctima, Dante Gabriel González; su vecino, Néstor Chávez; y de su pareja, Nelly Portillo -quien también resultó herida en medio del operativo-, quienes habían sido aprehendidos y acusados de supuesto "homicidio en riña".
La decisión del juez Decaria se basó en elementos probatorios determinantes, como los videos que fueron filmados por los vecinos del lugar, en el que se ve a González enfrentarse desarmado y sin camisa a tres agentes hasta que el acusado llegó y lo redujo de un disparo a corta distancia; las declaraciones de los testigos y los peritajes del Cuerpo Médico Forense, entre otros.
Según el anticipo preliminar de la autopsia, González murió por heridas provocadas por un proyectil de munición múltiple en tórax y abdomen, que le causaron hemorragias interna y externa. “Miño disparó una escopeta contra el cuerpo de la víctima a una distancia de menos de cinco metros, logrando impactar municiones metálicas en el lado derecho del abdomen de la víctima, donde presentó lesiones”.
Aunque inicialmente trascendió que habría utilizado postas de goma, la CORREPI (Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional) informó que el arma empleada habría sido una "escopeta marca Benelli modelo M3 SUPER 90, calibre 12-70, con numeración M920436P17 en el armazón y 138837J17 en el cañón" y que González tenía un orificio de 14 centímetros de diámetro en el lado derecho del abdomen.
“El taco de metal del cartucho fue recuperado dentro de su estómago y el detector de metales permitió ubicar 9 postas metálicas esparcidas entre sus órganos”, precisó a través de un comunicado la organización, que representa a la familia de la víctima.
Investigación por encubrimiento
El 25 de diciembre pasado, en pleno festejo por Navidad, efectivos policiales llegaron a la Villa 20 de Villa Lugano para intentar intervenir en unos disturbios luego del llamado de una mujer que denunció que "había personas alcoholizadas que estaban tirando botellas contra su domicilio".
Luego, se recibieron dos llamados más al número de emergencias 911, denunciando "una pelea entre vecinos con otras personas" que se arrojaban botellas entre sí, por lo que los agentes de la División Unidad Táctica de Pacificación de la fuerza porteña pidieron que finalizaran las agresiones, solicitud que no habría sido acatada.

Una fuente explicó a PERFIL que González llegó en su auto en medio de esa situación. Allí, no lo dejaron ingresar a su casa y él supuestamente pensó que el problema era con su hijo. El episodio está bajo investigación, pero de acuerdo a las imágenes registradas se lo observa con el torso desnudo y un pantalón corto enfrentando a golpes de puño a tres uniformados. Poco después, llega una patrulla de apoyo, desde donde desciende Darián Miño y le dispara.
El hombre de 45 años fue atendido por personal médico del SAME con una herida cortante a la altura del tórax y trasladado al Hospital Piñeiro, donde se confirmó su muerte. Portillo, en tanto, recibió un disparo en su pierna. Del acta en la que circuló la acusación por homicidio en riña contra los ahora tres sobreseídos, se habló sobre una herida que habría sido provocada “por un elemento corto-punzante".
Tras los procedimientos, se inició una investigación disciplinaria que derivó en la decisión de pasarlo a disponibilidad y en un sumario interno, a cargo de la Oficina de Transparencia y Control Externo del Ministerio de Seguridad porteño y de Asuntos Internos.
Además, se investiga a cinco oficiales (una mujer y cuatro hombres) por presuntamente haber mentido para encubrir a su compañero, haber "alterado rastros y pruebas" del delito y "no haber denunciado la perpetración de un delito", en un caso que está en manos del fiscal Edgardo Orfila.
FP/fl