La Libertad Avanza ya tiene la mira en 2027 y Karina Milei decidió tomar el volante del armado bonaerense. El objetivo del Gobierno es ir directo al hueso: quieren destronar al peronismo en su territorio más fuerte, quedarse con la gobernación y pintar de violeta al menos 70 intendencias. Para lograrlo, ya arrancaron con el operativo desgaste y sentaron las bases de lo que será su plan de batalla.
Para este fin, la secretaria general de la Presidencia recibió hoy a los bloques de senadores y diputados provinciales, que llegaron en dos tandas bajo la conducción de Sebastián Pareja, el armador libertario en la Provincia. El que pegó el faltazo con aviso fue Diego Santilli. El actual jefe de Gabinete y carta fuerte para pelear la gobernación no pudo estar porque tuvo que asumir formalmente su cargo en el directorio de YPF.

La reunión no fue solo para la foto; hubo bajada de línea. Según consignó TN, la hoja de ruta que maneja el oficialismo incluye proyectos pesados. ¿El más ruidoso de todos? Una reforma de la Constitución bonaerense para volar de un plumazo el Senado y dejar una Legislatura unicameral. A eso le suman la baja de impuestos, cambios electorales de fondo y más autonomía para los municipios.
Dentro del espacio saben perfectamente que hoy no les da el número en los recintos para sacar estas leyes, pero la estrategia es marcar la cancha desde ahora. Así lo blanqueó el propio Pareja a la salida del encuentro: “Sembrar todo aquello que consideramos en la opinión pública nos permite pensar que en 2027, cuando seamos gobierno, lo vamos a poder hacer”. El dirigente detalló que Karina escuchó los informes y les dio luz verde para ir a fondo.
Con el tablero del año próximo en la cabeza, la cúpula libertaria ya hace números para el armado. La idea es repetir la fórmula electoral que les dio resultado en 2025: sellar un frente potente junto al PRO y a una parte del radicalismo. Desde el entorno partidario aseguran que con esa alianza confirmada, buscarán conquistar unos cuantos municipios.
Furiosa, Karina cuenta hasta diez
La gran coalición y el piso de los 70 distritos
Para que los proyectos de reforma no queden en la nada y la movida sea viable, el oficialismo tiene claro que necesita volumen territorial. En ese sentido, las metas numéricas ya están fijadas en el tablero: la cúpula partidaria se propuso conquistar al menos 70 de las 135 intendencias que tiene la provincia de Buenos Aires.
El atajo para llegar a ese número mágico es repetir el esquema que el oficialismo supo consolidar en las elecciones de 2025. La intención es armar un frente potente integrando al PRO y a los sectores afines de la Unión Cívica Radical (UCR). La cuenta que hacen los armadores suma como propios los 27 distritos que hoy manejan los intendentes radicales y los 13 que están bajo el paraguas del partido amarillo, marcando ese número como el piso de la negociación.
Para transformar esos cálculos en realidad, los teléfonos ya empezaron a sonar. Pareja abrió canales de diálogo directos con Cristian Ritondo, titular del PRO bonaerense, y con Maximiliano Abad, quien maneja los hilos de la UCR local, sumando también a distintos referentes vecinalistas. El pacto tiene un único horizonte en común: desbancar al peronismo del distrito más grande del país.
TC/MSS