POLITICA
Nucleoeléctrica Argentina

Una denuncia interna por una licitación en Atucha expone tensiones en la gestión de Demian Reidel

Una presentación ante el Comité de Integridad cuestiona el proceso para contratar un servicio de limpieza, advierte sobre ofertas hasta 140% más caras y señala presiones durante la evaluación económica.

090825_demian_reidel_x_g
Especialista. El asesor quiere inversiones que no llegan. | x

En Nucleoeléctrica Argentina (NASA) se viven días de tensión. Desde hace meses, en La Libertad Avanza se cuentan todo tipo de historias sobre la administración de Demian Reidel y su equipo. Las versiones siempre se repiten en voz baja y fuera de micrófono, no solo por la prudencia que exige hablar de la gestión de una empresa estatal, sino (y sobre todo) porque salpica a una persona de máxima confianza de Javier Milei. Sin embargo, la presentación de una denuncia por supuestas irregularidades en el Comité de Integridad de la compañía envalentonó a los adversarios del físico, que encontraron un documento en el cual respaldar sus hipótesis.

En la denuncia, presentada por un gerente de Atucha I-II el 5 de enero, se describen una serie de maniobras con el objetivo presunto de beneficiar a la empresa LX Argentina. La firma, que tiene contratos con el Gobierno de la Ciudad y que estuvo involucrada en los “aportantes truchos” de Cambiemos en 2019, pretendía ser contratada para brindar un servicio de limpieza a un costo 140% más alto que el valor que en la actualidad paga NASA por esa prestación. El jueves 8, el Comité de Integridad discutió el tema en su reunión.

El plan secreto de Demian Reidel, el hombre nuclear de Milei que sueña con la IA y que "renunció" a pedido de Karina

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite

Según pudo saber PERFIL, las autoridades de NASA habrían dado marcha atrás con el proceso en curso. Hay quienes dicen que la decisión se tomó el 30 de diciembre, antes de que se presentara la denuncia, como consecuencia de los cuestionamientos internos. El acta de la reunión del Comité de Integridad dice que el asunto se pondrá a consideración del directorio y que se solicitará un informe a la Gerencia de Abastecimiento y Contrataciones sobre el estado del proceso licitatorio. Otra versión, con más cizaña, sospecha que la suspensión se confirmó una vez que las autoridades supieron de la filtración de los documentos.

PERFIL accedió a la denuncia interna y a los informes técnicos que cuestionaron la licitación. Además, este medio pidió una respuesta formal de NASA. Más allá de los rumores y del debate técnico sobre el precio de la contratación, esta historia dejó en evidencia que Reidel está en la mira de más de uno. Con su desembarco en Nucleoeléctrica Argentina avanzó en modificaciones de la estructura empresarial que lo enfrentaron a un sector de trabajadores históricos. Pero el físico también es observado con reojo por un grupo de libertarios, que desconfían de sus anuncios grandilocuentes y sospechan de la transparencia de su gestión.

Atucha

Los números de la denuncia interna en NASA

La denuncia por supuestas irregularidades en la contratación de un servicio de limpieza fue firmada por el gerente de la Planta Central Nuclear Atucha I-II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, quien no respondió la consulta de PERFIL. En la presentación, el funcionario relató, en orden cronológico, una serie de episodios llamativos que comenzaron el 12 de noviembre con la apertura de ofertas para la licitación.

De las nueve empresas que se presentaron para el Lote 5 (el punto cuestionado), sólo dos superaron los requisitos de admisibilidad: La Mantovana Servicios Generales y LX Argentina. Unos días después, y a pesar de no haber sido evaluada en la instancia del Análisis Técnico, la firma Limpiolux se incorporó de hecho como tercera posible proveedora.

Según el denunciante, los problemas se hicieron evidentes a partir del 12 de diciembre, cuando comenzó la instancia del Análisis Económico. Ese día, un funcionario del Departamento de Evaluación de Ofertas (DEO) le envió un mail a la administradora del contrato, Camila Marina, y le solicitó: “Hagan con urgencia la justificación de la diferencia con el estimado si hace falta”. La mujer respondió el mensaje con un cálculo preliminar que concluyó que los montos ofertados por LX Argentina, La Mantovana y Limpiolux no eran razonables.

Atucha

Sucede lo siguiente: según información de Nucleoeléctrica, la empresa que en la actualidad presta el servicio de limpieza en discusión (Claryty) cobró $4.475.839.529 por 24 meses sin horas extra. La cifra es similar al precio de referencia estimado por la propia NASA, que es de $4.563.360.000. Aún así, las tres firmas que intentaron tomar el trabajo ofrecieron montos llamativamente altos: La Mantovana ofertó $11.441.767.920; Limpiolux, $11.387.848.080; y LX Argentina, $10.783.947.120.

En este escenario, la oferta más económica fue la de LX Argentina (140% más cara que lo que se paga a Claryty) y de ahí que se diera por sentado que sería la beneficiaria de la contratación. La decisión final sobre es del directorio presidido por Reidel.

Durante su administración, NASA modificó las formas de contratación (cambió, entre otras cosas, los requisitos de admisibilidad). En la denuncia, Nolasco Sáenz planteó un interrogante que va más allá de esta licitación particular. El funcionario se preguntó si estos cambios “significan barreras de ingresos de oferentes o direccionamiento a un reducido número de los mismos”.

Los detalles de la denuncia: Hernán Pantuso, el exsciolista apuntado

Reidel comparte el directorio de NASA con Germán Guido Lavalle, el vicepresidente; Axel Larreteguy, Marco Campolonghi y Diego Chaher, los directores titulares. Sin embargo, en la denuncia interna, el foco está puesto en los mandos intermedios que responden al gerente general Marcelo Famá y, en particular, en el gerente de Coordinación Administrativa, Hernán Pantuso, un hombre que supo trabajar con Daniel Scioli en la provincia de Buenos Aires y que es señalado como la persona que toma las decisiones más relevantes en materia de compras.

Luego de que la administradora del contrato le transmitiera a las autoridades que las ofertas eran antieconómicas, desde la DEO le sugirieron que hiciera el informe económico con los valores de referencia de la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), que elabora “precios testigo” para saber cuánto podría costar determinado servicio en el mercado.

En la denuncia se dejó constancia que este argumento no convenció al personal a cargo de la tarea. “Si bien este valor de referencia se encuentra un 51,86% (el de la SIGEN) por encima del costo del servicio actual, es importante destacar que la oferta más conveniente en esta gestión, presentada por LX Argentina S.A., supera dicho valor en un 58,66%”, describió el denunciante.

Hay quienes insisten en recordar que la SIGEN es el órgano encargado de la fiscalización de NASA y que tiene oficinas propias en la empresa. Sin embargo, nadie confía en su independencia desde que se designó como síndico a Alejandro Díaz, quien fue gerente de Nucleoeléctrica Argentina hasta julio de 2025.

Atucha

Según la denuncia, el 26 de diciembre hubo un intento más por conseguir que salga un informe económico favorable a las empresas. “A las 9:30 hs Hernán Pantuso se comunica por teléfono interno para hablar con Camila Marina. Le solicita revisar el Análisis Económico realizado considerando un nuevo análisis del Sindicato de Obreros de Maestranza de la República Argentina (SOMRA) y Departamento de Evaluación de Ofertas (DEO) que será enviado por Christian González (un empleado del organismo). Le remarca que debe enviar el análisis revisado ese mismo día”, relató Nolasco Sáenz.

En esa instancia, el denunciante le indicó a Marina que no participara más del proceso y continuó las gestiones él mismo. Según argumentó, Pantuso debería haberse comunicado con un superior equivalente y no con una empleada de menor rango ajena a su área, “salteando completamente la línea de mando”. Además, planteó que en esa instancia era posible interpretar la existencia de “un interés manifiesto o de influir” y que, “de concretarse esta contratación, se incurriría en un gasto superior al doble del que históricamente se ha pagado, lo que constituiría un perjuicio económico claro e inaceptable”.


La venta de la rentable NASA para el plan incierto de Demian Reidel ya enfrenta obstáculos judiciales

La historia no habría terminado ahí. A medida que la tensión escalaba, un grupo se presentó en la oficina de Marina para auditar el contrato vigente de Claryty. Según el denunciante, los funcionarios, que dependen de Pantuso, se atribuyeron “funciones que no les son propias, lo cual podría interpretarse como un accionar intimidatorio hacia el área y hacia la persona responsable de la administración del contrato”.

Fuentes al tanto de este conflicto aseguraron a PERFIL que LX Argentina ya trabaja en Atucha como empresa responsable de Parquizado. Con “gente adentro”, la firma habría entrevistado al personal de limpieza y maestranza para elaborar un informe en el que se describieron las supuestas deficiencias del servicio actual.

Si bien este detalle no consta en la denuncia, el escrito planteó: “El proveedor LX Argentina S.A., en medio de un proceso de análisis de ofertas que la incluye, también recurre a procedimientos no admisibles de intromisión y por ello poco transparentes para lograr su cometido de ser adjudicado en la presente licitación”.

A continuación, el denunciante introdujo otra capa a la trama: según relató, el mismo día que hizo su presentación en el Comité de Integridad, hubo una manifestación del sindicato de maestranza (SOMRA) en el ingreso de Atucha I y II. “Es particularmente difícil comprender una medida de tal magnitud cuando no existen reclamos formales ni informales previos y, por ende, ni siquiera se ha iniciado la instancia más elemental del diálogo entre las partes”, sostuvo. Y agregó: “Lamentablemente, este episodio deja en evidencia la posible concurrencia de intereses que no se corresponden con los expresamente manifestados, lo que añade un nivel adicional de preocupación respecto a la genuinidad y los motivos de la acción emprendida”.

La respuesta de NASA: defensa de la gestión y “casta nuclear”

Desde NASA aseguraron a PERFIL que las denuncias recibidas en el Comité de Integridad “son confidenciales y se tratan de acuerdo al protocolo establecido”. Sin embargo, debido a la filtración, sostuvieron que los precios de la licitación cuestionada “se encuentran dentro de los valores de mercado establecidos por la Sindicatura General de la Nación (SIGEN)”, que contempla solo la mano de obra (el 70%) y no otros conceptos como insumos, transporte o gastos operativos (30%).

“Al incorporar el 30% restante se verificó que los valores de referencia de SIGEN resultan acordes y consistentes con las ofertas efectivamente recibidas en la licitación”, subrayaron desde la compañía. Esta explicación no aparece en los mensajes que las autoridades le enviaron al personal a cargo de elaborar los informes, según consta en la denuncia.

Agregaron que el denunciante “basó su presentación en un recorte parcial de la información” y dijeron que “esa omisión resulta, cuanto menos, llamativa, y desnaturaliza el análisis del proceso, afectando injustificadamente la reputación de terceros”. Demian Reidel y Milei 01102025

Los defensores de la gestión Reidel sostienen que en el Comité de Integridad hay alrededor de 15 denuncias y que cada proceso avanza conforme el reglamento. Inscriben la filtración en las disputas internas de la compañía como si fuera una suerte de vendetta contra el actual directorio y las gerencias. Además, señalan la manifestación de SOMRA como un punto a su favor, ya que cuentan que Claryty viene siendo cuestionada a nivel gremial por no cumplir con las condiciones de trabajo.

Las autoridades saben que no cuentan con el visto bueno de un sector histórico de Nucleoeléctrica, sobre todo después de los despidos que se concretaron entre agosto y septiembre, cuando fueron desplazados cinco gerentes. En NASA se sugiere una especie de “casta nuclear” con personas atornilladas en sus cargos que se resisten a los cambios. Los adversarios dicen que fueron los primeros despidos sin causa en la historia de la compañía.

Estos no son los únicos problemas que sacudieron a la empresa en el último tiempo. En la denuncia de Nolasco Sáenz se menciona una reunión en la que se abordó el estado de los sumarios administrativos contra los trabajadores Martín Reina y Gabriel Blejer. Según la presentación, las autoridades informaron que “ambos quedarían exentos de culpa y cargo”.

Este dato no fue confirmado de manera oficial y las versiones se chocan entre sí. NASA sostiene que Reina y Blejer fueron denunciados por sus compañeros de trabajo “por conductas que no podían ser toleradas dentro de la organización”. Fuentes cercanas al directorio aseguran que los sumarios están activos y hablan de situaciones de maltrato laboral muy arraigadas. Sus detractores, en cambio, dicen que el origen del problema fue un informe en el que trabajó la dupla que advirtió sobre cómo los problemas en los procesos de compra pueden afectar el funcionamiento de la empresa y la operación de las plantas nucleares.

Las historias de desmanejo siempre apuntan contra Pantuso. En mayo de 2025, el periodista de PERFIL Pablo Varela presentó una solicitud de acceso a la información pública para conocer los sueldos de los directivos de NASA. Más de uno repite que ese fue el motivo por el que Pantuso ordenó el despido de la persona a cargo de los asuntos jurídicos, que contestó el pedido. Desde la compañía lo negaron, aunque sí confirmaron que hubo un cambio en el área, que pasó a depender de Coordinación Administrativa. La explicación es que se buscó realizar una organización interna similar a la de otros organismos.

Quiénes son los funcionarios de las nuevas gerencias de NASA

Una de las primeras decisiones de Reidel en NASA fue cambiar la estructura de la empresa. El funcionario desplazó a Fernando Monserrat como gerente general y designó en su lugar a su amigo Marcelo Famá, con quien estudió en el Instituto Balseiro. Debajo de él, se crearon tres gerencias nuevas.

Pantuso está a cargo de la Gerencia de Coordinación Administrativa. Es licenciado en Periodismo y trabajó con Daniel Scioli durante su gestión como gobernador bonaerense. Además, desde 2017 es socio del hermano del actual secretario de Turismo, Nicolás Scioli, en la consultora Imoove SRL. Sus allegados, de todas formas, aseguran que estos vínculos nada tuvieron que ver con desembarco en NASA.

Alejandro Sandá fue designado en la Gerencia de Operaciones, el área que debe velar por el correcto funcionamiento de las plantas nucleares. Es ingeniero nuclear y fue gerente de Atucha I-II entre 2020 y 2022, cuando fue desplazado luego de que un trabajador muriera por una descarga eléctrica. Si bien hoy nadie lo responsabiliza por el fallecimiento y se repite que fue un accidente, su regreso se interpretó en el sector como una especie de “revancha personal” y los adversarios de la gestión dudan que pueda discutir con las autoridades.

Demian Reidel y Milei 01102025

Por último, el miembro del directorio Marco Campolonghi fue designado en la Gerencia de Proyectos. El funcionario es observado con desconfianza por su doble rol. Según se supo por la solicitud de acceso a la información de los sueldos, en mayo de 2025 cobraba $12.400.000 mientras que, si fuera solo director, su ingreso hubiera sido de poco más de $5 millones mensuales.

En NASA defendieron la reestructuración y aseguraron que los cambios son parte de la razón de los números favorables de la compañía. “En el primer trimestre del año, las plantas alcanzaron niveles de excelencia operativa, batiendo el récord anual de generación y alcanzado factores de carga del 95% en Atucha II y en Embalse”. Agregaron que en ese período “los proyectos de inversión aumentaron su ritmo de ejecución física y presupuestaria” y que, durante el segundo semestre de 2025, “se alcanzó un resultado operativo superior a los $74 mil millones, se recompusieron relaciones laborales y se redujeron significativamente los conflictos sindicales”.

Habrá que ver si los logros enumerados son suficientes para disipar las dudas sobre la gestión de Reidel. Por lo pronto, la denuncia presentada ante el Comité de Ética le dio sustento documental a una disputa interna que llevaba tiempo gestándose.

GL/fl