El tenis italiano vive una verdadera época de oro en el circuito profesional, y la última gran confirmación llegó este miércoles en la mítica arcilla de París. Flavio Cobolli, un talentoso jugador de 24 años, alcanzó las semifinales de Roland Garros tras derrotar en un partido de alto voltaje al canadiense Felix Auger-Aliassime, cuarto cabeza de serie, con parciales de 4-6, 6-4, 6-4 y 6-4.
La victoria representa un hito absoluto en la carrera del joven romano. Se trata de su primera semifinal en un Grand Slam, un logro que consolida su vertiginoso ascenso en el circuito internacional y que confirma las proyecciones que el cuerpo técnico del equipo de la península venía trazando sobre sus condiciones físicas y tenísticas.
La victoria que enalteció el nombre de Flavio Cobolli
El encuentro comenzó cuesta abajo para el jugador de 24 años, afectado por las ráfagas que cruzaban la cancha Philippe-Chatrier. Tras perder el primer set, un parate para ir al baño sirvió para cambiar la estrategia y la mentalidad con la que afrontaría el resto del compromiso. La posterior decisión de cerrar el techo del estadio modificó el escenario por completo.
A partir del segundo set, el italiano desplegó una actuación explosiva desde el fondo, apoyada gracias a un excelente juego de pies que le permitió dominar las acciones con su derecha. El quiebre definitivo en la mentalidad del encuentro se dio cuando logró revertir una desventaja de 1-3 en la segunda manga, lo que encendió su intensidad y metió al público francés en el partido.

Cobolli demostró una notable jerarquía en los puntos de presión, una faceta que solía ser un desafío en los inicios de su carrera. El romano logró ganar 10 de 14 puntos clave en situaciones de 30/30 y exhibió una defensa asombrosa en el tercer set, donde logró salvar los siete puntos de quiebre que tuvo en contra.
El ingreso a la élite y la semifinal histórica
Este triunfo no solo representa un avance deportivo en el torneo más importante sobre polvo de ladrillo, sino un salto clave en el ranking mundial. Con los puntos obtenidos, Cobolli trepa provisionalmente al puesto número 10 del ranking ATP Live, asegurando su debut en el selecto grupo de la élite mundial el próximo lunes, siempre y cuando el checo Jakub Mensik no alce el trofeo en París.
Hasta este torneo, el tenista romano contaba con tres títulos en el circuito profesional, dos de ellos obtenidos sobre tierra batida en las ciudades de Hamburgo y Bucarest. Su mejor registro previo en torneos de esta envergadura correspondía a los cuartos de final alcanzados sobre el césped de Wimbledon en la temporada pasada.
El impacto de su victoria trasciende lo personal y define una jornada inédita para el tenis de su país. El triunfo de Cobolli garantizó una semifinal masculina totalmente italiana, un registro que nunca antes había ocurrido en la historia de los torneos de Grand Slam, asegurando un representante de dicha nacionalidad en la gran final del próximo domingo.
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El próximo encuentro de Cobolli y el desarrollo del Roland Garros
En la instancia de semifinales, programada para el viernes, el número 14 del mundo se medirá ante un compatriota que saldrá del duelo entre Matteo Berrettini y Matteo Arnaldi. Esta coincidencia en las rondas decisivas emula lo conseguido por Nicola Pietrangeli y Orlando Sirola en la edición de 1960, y lo hecho más recientemente por Jannik Sinner y Lorenzo Musetti en la temporada pasada.
La parte alta del cuadro masculino se había transformado en un terreno fértil para las sorpresas desde el jueves pasado, tras la eliminación del máximo favorito, Jannik Sinner, a manos del argentino Juan Manuel Cerúndolo. Cobolli supo capitalizar las bajas y, tras superar al estadounidense Zachary Svajda en octavos, selló ante Auger-Aliassime una de las páginas más gloriosas del tenis moderno de su país, que no ve coronar a un compatriota en París desde la consagración de Adriano Panatta en 1976.
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