Según datos difundidos por Fertilizar Asociación Civil, el consumo total alcanzó las 5,1 millones de toneladas, lo que representa un crecimiento interanual del 3% y consolidó su tendencia de recuperación durante el último año.
Este incremento del 3% interanual refleja una estabilización del mercado tras los ajustes de periodos previos, vinculada directamente a la expansión del área sembrada con trigo y maíz, así como a la recomposición de la humedad en los perfiles del suelo que favoreció la implantación de gramíneas.
Desde la entidad Fertilizar Asociación Civil explicaron que, si bien el año comenzó con un ritmo moderado, la situación dio un giro positivo gracias a las condiciones climáticas que acompañaron el ciclo agrícola.
Un dato destacado del relevamiento indica que el repunte más marcado se produjo entre marzo y abril, impulsado por la siembra de pasturas, donde el consumo de fertilizantes fosfatados saltó un 52% y el de nitrogenados un 11%.