La preocupación por el avance del hantavirus volvió a instalarse en la provincia de Buenos Aires luego de que las autoridades sanitarias confirmaran un fuerte incremento de contagios y muertes durante 2026. Según los últimos datos oficiales, ya se registraron 18 casos confirmados y siete fallecimientos, cifras que superan ampliamente las notificadas durante el mismo período del año pasado.
El aumento de casos encendió las alarmas entre epidemiólogos y especialistas porque la enfermedad comenzó a expandirse fuera de la temporada habitual de circulación. El índice epidémico bonaerense alcanzó valores superiores al umbral que determina oficialmente una situación de brote, lo que llevó a reforzar la vigilancia epidemiológica en distintas regiones de la provincia.
De acuerdo con los informes sanitarios, el crecimiento de contagios ronda el 50% respecto de 2025. Mientras que el año pasado para esta fecha se habían contabilizado 12 casos, actualmente ya son 18 los confirmados. Además, preocupa la elevada letalidad de la enfermedad, ya que siete personas murieron en pocos meses.
El hantavirus es una enfermedad viral transmitida principalmente por roedores silvestres infectados. Las personas pueden contagiarse al inhalar partículas presentes en la orina, saliva o heces secas de estos animales. Los especialistas advierten que los ambientes rurales, galpones cerrados, pastizales y viviendas deshabitadas representan los principales focos de riesgo.
Entre los síntomas más frecuentes aparecen fiebre alta, dolores musculares, cansancio, dolor abdominal y dificultades respiratorias. El cuadro puede agravarse rápidamente y derivar en un síndrome cardiopulmonar severo, por lo que las autoridades recomiendan acudir de inmediato a un centro de salud ante cualquier sospecha.
El Ministerio de Salud bonaerense reforzó los operativos de control y prevención en distintas localidades, especialmente en zonas rurales y periurbanas. Las recomendaciones incluyen ventilar ambientes cerrados antes de ingresar, utilizar lavandina para limpiar superficies potencialmente contaminadas, evitar el contacto con roedores y mantener patios y terrenos despejados.
A nivel nacional, la situación también genera preocupación. El último Boletín Epidemiológico Nacional informó que Argentina superó los 100 casos confirmados durante la temporada 2025-2026, con una importante concentración en la región centro del país, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
En paralelo, expertos internacionales comenzaron a estudiar la relación entre los cambios climáticos, el aumento de lluvias y la proliferación de roedores transmisores del virus. Investigaciones recientes señalan que las variaciones ambientales podrían estar favoreciendo la expansión territorial del hantavirus y aumentando el riesgo de nuevos brotes en distintas regiones de Sudamérica.