Con la llegada de las bajas temperaturas, Argentina comenzó con la temporada de mayor circulación de virus respiratorios. Aunque hasta el momento los registros de gripe se mantienen en niveles similares a los de 2025, los especialistas advierten que las próximas semanas serán determinantes para la evolución epidemiológica de la temporada otoño-invernal.
Durante las primeras 16 semanas del año se reportaron 88 casos de influenza en el país. En 55 de ellos se logró identificar el subtipo viral, confirmando que 47 corresponden a la gripe A (H3N2) subclado K. Esta variante específica se encuentra bajo estricto monitoreo internacional por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido a su elevada capacidad de transmisión, razón por la cual se vuelve urgente reforzar la prevención y avanzar con la inmunización antes de que se incremente la circulación comunitaria.
A la par de la influenza, durante las próximas semanas también se prevé un aumento en la circulación de otros virus respiratorios tradicionales, entre los que destaca el Virus Sincicial Respiratorio (VSR). Este agente es la causa principal de bronquiolitis en lactantes y representa uno de los virus que mayores complicaciones de salud genera tanto en personas mayores como en pacientes que conviven con enfermedades crónicas.
Grupos de riesgo y la importancia de la vacunación oportuna
Existen determinados sectores de la población que presentan una mayor vulnerabilidad a desarrollar formas graves de estas infecciones respiratorias. Los grupos de riesgo están integrados por los adultos mayores, las personas gestantes, los niños pequeños y las personas con enfermedades respiratorias crónicas. Asimismo, se incluyen en esta categoría de cuidado prioritario aquellos pacientes que padecen enfermedades cardiovasculares, diabetes o cuadros de inmunocompromiso.

En este escenario, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) recordó que la vacunación antigripal y el resto de las vacunas diseñadas para el sistema respiratorio se consolidan como la herramienta principal para disminuir las tasas de complicaciones, internaciones y mortalidad vinculadas a estos cuadros. Los expertos de la Sección Infecciones Respiratorias de la AAMR derribaron la falsa creencia de que vacunarse a esta altura del año es tardío, aclarando que la población se encuentra en un momento oportuno para recibir las dosis y reducir el riesgo de complicaciones de cara a los meses más complejos del invierno.
Medidas generales de cuidado frente a las bajas temperaturas
Más allá de la inmunización, los profesionales de la salud recomiendan sostener de forma cotidiana una serie de medidas de cuidado generales para frenar los contagios. Entre las pautas principales se aconseja el lavado frecuente de manos, mantener una ventilación adecuada y constante de los ambientes cerrados, y cubrirse con el pliegue del codo al momento de toser o estornudar.
También es clave evitar el contacto cercano con personas que manifiesten síntomas respiratorios visibles y realizar una consulta temprana al sistema de salud ante la aparición de fiebre persistente, dificultad para respirar o cualquier tipo de empeoramiento clínico.
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