ACTUALIDAD
Efemérides 2 de septiembre

Luis Federico Leloir, el Premio Nobel de Química que inventó la salsa golf

Era francés pero se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires. Trabajó codo a codo con otro Premio Nobel argentino, Bernardo Houssay, y abrió el camino al conocimiento del metabolismo de los azúcares, entre otros descubrimientos. Su talento fue industria nacional -igual que la salsa golf-.

Luis Federico Leloir 2021130
Luis Federico Leloir | conicet.gob.ar-leloir.org.ar

El 2 de diciembre de 1987, hace 34 años, fallecía Luis Federico Leloir, médico, bioquímico y farmacéutico argentino. Fue el tercer ganador argentino del Premio Nobel, al recibirlo en la categoría de Química, en 1970, por su descubrimiento de los nucleótidos de azúcar y su papel en la biosíntesis de los carbohidratos.

Luis Federico Leloir nació en Francia, en 1906, pero un viaje de sus padres para operar a su padre por una enfermedad, le permitió conocer Buenos Aires. Su padre falleció y, en 1908, Leloir regresó con su madre a Argentina, donde realizó su primaria y secundaria y, posteriormente, se recibió de médico en la Universidad de Buenos Aires. 

A la hora de realizar su tesis doctoral, quien lo dirigió fue el Premio Nobel Bernardo Houssay. El trabajo fue acerca de las glándulas suprarrenales y el metabolismo de los hidratos de carbono. Este fue el primer acercamiento de Leloir al estudio del metabolismo de los azúcares y de la síntesis del glucógeno.

Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Hoy más que nunca Suscribite
Luis Federico Leloir 2021130
Premio Nobel de Química, 1970.

En 1936 viajó a Inglaterra para estudiar en la Universidad de Cambridge, donde se especializó en enzimología y el metabolismo de los carbohidratos. Después de volver unos años a Argentina se fue a Estados Unidos donde ocupó el cargo de investigador asociado en el Departamento de Farmacología de la Universidad de Washington. También colaboró en la Columbia University´s College of Physicians and Surgeons.

 

Premio Nobel argentino

En 1945, de vuelta en Argentina, comenzó a trabajar nuevamente con Bernardo Houssay, en el Instituto de Biología y Medicina Experimental. Houssay le propuso ser director del Instituto de Investigaciones Bioquímicas-Fundación Campomar, que se fundó el 7 de noviembre de 1947, puesto en el que permanecería 40 años. Fue en este Instituto donde realizó sus investigaciones que le valieron el Premio Nobel

Luis Federico Leloir demostró que los nucleótidos, moléculas que también constituyen los componentes básicos de las moléculas de ADN, son cruciales cuando se generan y convierten carbohidratos. En 1949 descubrió que la conversión de un tipo de azúcar a otro depende de una molécula que consta de un nucleótido y un tipo de azúcar. Posteriormente demostró que la generación de carbohidratos no es una inversión del metabolismo, como se había asumido anteriormente, sino procesos con pasos distintos.

Alimentos intoxicacion altas temperaturas
Leloir descubrió la ruta metabólica del cuerpo humano que transforma alimentos en azúcares.

Leloir descubrió la ahora llamada “Ruta de Leloir”, una ruta metabólica a partir de la cual los alimentos se transforman en azúcares y sirven de combustible a la vida humana. Es un proceso que, en los humanos, ocurre principalmente en el hígado. 

 

Leloir y la salsa golf

Curiosamente, además de sus descubrimientos y aportes a la química y medicina, Luis Federico Leloir creó en 1920 la salsa golf. Una versión de la historia es que el químico estaba aburrido de acompañar sus comidas siempre con los mismos aderezos, por lo que una vez le pidió al mozo diversos ingredientes, y mezcló vinagre, limón, mayonesa, kétchup y especias, creando así la salsa golf. 

Los que conocieron a Leloir lo suelen describir como una persona “sencilla y austera”. Pudo hacer sus descubrimientos a pesar de la escasez de recursos con los que contaba y, una vez que ganó el Premio Nobel, siguió trabajando con la misma humildad de siempre.