ECOLOGíA
Deuda pendiente

Ley de humedales, ¿será el 2022, el año en que finalmente se sancione?

Se presentó por cuarta vez el proyecto de ley de “Presupuestos Mínimos Para la Conservación, Protección y Uso Racional y Sostenible de los Humedales” en el Congreso de la Nación. Este año, ¿será la vencida?

Ley de Humedales-20210118
Tratamiento legislativo de la Ley de Humedales. | Diputados-NA-CEDOC

Es la tercera vez que el proyecto de Ley de Humedales pierde estado parlamentario y su tratamiento vuelve a foja cero. Si bien su sanción es urgente para preservar uno de los ecosistemas más relevantes en la lucha contra el cambio climático, la incidencia de lobbies corporativos viene pisando más fuerte. 

Se sabe que esta ley toca intereses políticos y económicos muy fuertes; especialmente de los sectores agropecuarios, inmobiliarios, mineros y forestales. Sin embargo, los incendios sistemáticos, la pérdida de biodiversidad y la degradación ambiental alertan sobre la necesidad de contar con un marco legal que proteja y regule las actividades humanas y productivas en los humedales.  

En este contexto, Leonardo Grosso, diputado nacional del Frente de Todos y ex presidente de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano de la Cámara de Diputados, encabezó una nueva presentación del dictamen. 

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“Esta (re) presentación tiene que ver con un acuerdo enorme de un montón de organizaciones, sectores de la comunidad científica y de personas que militamos en política. El objetivo de esta presentación es acelerar el proceso de debate y tratamiento de la Ley de Humedales para que no volvamos a estar un año entero debatiendo”, dijo Grosso y mencionó que en estos 9 años se presentaron 13 proyectos en la Cámara Baja. 

América Latina, zona de sacrificio

Según datos de la Convención Ramsar (de la cual Argentina es parte contratante), desde 1970 la mayor pérdida de humedales se dio en América Latina y el Caribe con una disminución del 58%. A su vez, y de acuerdo al último informe de la Convención, la tasa anual de pérdida de humedales triplica a la tasa anual de pérdidas de bosques a nivel mundial. “Legislar cuestiones ambientales es empezar a repensar esa relación entre humanos y naturaleza”, afirmó Rubén Quintana, Director del Instituto de Investigación de Ingeniería Ambiental del Conicet y UNSAM y presidente de la Fundación Humedales. 

A su vez, Quintana destacó que el proyecto contiene una definición amplia, inclusiva y científica de humedales; los considera dentro del ordenamiento ambiental, integral y  territorial y reconoce la importancia del inventario como herramienta para la gestión de humedales. 

Desde la sociedad civil, los reclamos son contundentes: “Cuando hablamos de proteger los humedales y le decimos a estos sectores ambiciosos, ecocidas, productivistas que esperen y bajen un poco sus ganancias porque no nos va a quedar planeta de donde seguir extrayendo recursos, lo que estamos diciendo es que han tenido tiempo para hacerlo y, sin embargo, han seguido saqueando nuestro territorio sin que nadie los juzgue”, sostuvo Estefanía Villalba, integrante de la Multisectorial de Humedales de Rosario, organización horizontal de ciudadanos autoconvocados que luchan por la preservación y restauración de los humedales del Delta del Paraná y de todo el país. 

La importancia de las respuestas

Camila Herrero, investigadora y activista de Eco House añadió: “Como sociedad exigimos respuestas. Y estas respuestas tienen que venir del ámbito colectivo y deben plasmarse en políticas públicas estructurales que tomen a la política como esa herramienta de transformación de realidades. 

Frente a la situación actual y en función a los resultados del último informe del IPCC se torna clave un ordenamiento territorial de estos ecosistemas para poder adaptarnos a las consecuencias del cambio climático”. Herrero habló en nombre de organizaciones como Climate Save Argentina, Timón Verde, Viernes por el Futuro, Isla Verde, Sustentabilidad sin Fronteras, Consciente Colectivo, Prosperar y Jóvenes por el Clima. 

Para el Viceministro de Ambiente, Sergio Federovisky, la pérdida de estado parlamentario del proyecto de Ley de Humedales fue “una frustración” y reiteró el apoyo y compromiso del Ministerio. “La Ley de Humedales es condición necesaria pero no suficiente. Tiene que ser una herramienta más de una política pública para poder garantizar la permanencia en el tiempo de esos servicios ecosistémicos ”, dijo. 

Por su parte Emilio Spataro, Licenciado en Gestión Ambiental, Doctorando en Geografía e integrante de la Red Nacional de Humedales cuestionó los intereses de los sectores que se oponen a la sanción de la ley: “¿Cuáles son las propuestas de aquellos sectores privados que hoy podrían estar gestionando su territorio de maneras más amigables con el ambiente y no lo están haciendo? ¿Por qué no dan el ejemplo incorporando criterios de sustentabilidad de forma voluntaria?”

Las voces de los territorios

Y agrega: “Ya es hora de que las voces de los territorios pesen más que la voz de los lobbies que se oponen a una Ley de Humedales. Legisladores y legisladoras: dejen de lado la discusión y pasen a la negociación”. 

Finalmente, la socióloga, investigadora y escritora Maristella Svampa compartió las siguientes reflexiones: “Gran parte de la disputa pasa por entender que ya no podemos pedirle más a la naturaleza. Es el sistema económico el que debe adaptarse a la crisis climática si queremos evitar un colapso mayor”, y concluyó: “En Argentina hay poderosos sectores que obturan la sanción de la Ley Humedales. Saben lo que están haciendo y están expresando una forma de negacionismo climático.  Hablan de la crisis climática pero la desconectan de lo que son los modelos de desarrollo. Piensan que es algo abstracto cuando tiene causas y consecuencias territoriales concretas. Es necesaria una nueva institucionalidad ambiental”. 

El diputado Grosso cerró la presentación de esta manera: “La crisis climática es un problema de los gobiernos y nosotros tenemos que incorporar la perspectiva ecológica a cualquier modelo de desarrollo y a la hora de pensar cualquier política pública. Debemos entender que somos parte del planeta y no los dueños; que la salud del planeta es la salud humana”. 

AG