ESPECTACULOS
Alejandra Darin

Una dinastía dedicada a la actuación

Está protagonizando con su hija Antonia, la obra Moscú y preside la Asociación Argentina de Actores. Sostiene que se han perdido derechos, y que es la Corte Suprema la que debe decidir sobre la reglamentación de la Ley del Actor.

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Compromiso. Alejandra Darín, hija, madre, hermana y tía de actores sostiene que su oficio siempre sufrió por la falta de trabajo. Advierte sobre la industria televisiva. | Piemonte

Desde hace ya un tiempo Alejandra Darín decidió que su vida profesional fuera solo teatral, ya que su responsabilidad como presidenta de la Asociación Argentina de Actores la inhibía de la televisión o el cine. Es su ética frente al trabajo gremial. La asociación que ella preside tiene una posición muy fuerte con respecto a diversos temas. Marchó el lunes 4 junto a Ni Una Menos bajo tres consignas: aborto legal, no al ajuste y no al FMI. También manifestaron su apoyo hacia los trabajadores de Télam y le contestaron a la diputada Elisa Carrió, quien se molestó por la frase “la patria está en peligro”, vertida por varios actores.

En estos últimos años interpretó grandes papeles y obtuvo por ellos importantes premios. Muchos de estos títulos fueron escritos por Mario Diament, cuya última obra acaba de estrenar: Moscú. Después del éxito de Tierra del Fuego, también de Diament, vuelve a ser dirigida por Daniel Marcove y aquí comparte escenario con su hija, Antonia Bengoechea, y con Maia Francia. Con este desafío, que implica una versión sobre Tres hermanas de Chéjov, está los viernes y sábados a las 20 en El Tinglado.

—¿Qué tiene de original “Moscú”?

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—Trabajo con mi hija. Una actriz mexicana le pidió un texto a Diament y a él se le ocurrió versionar el texto de Chéjov centrándolo solo en las hermanas. A estos personajes les dio la importancia de aislarlos, son ellas las que cuentan la historia. Están las tres juntas, como si fueran piezas de encastre. Se mantienen Rusia y la época, solo que están solas y son quienes cuentan lo que pasa.

—Tu hija estuvo en televisión, en “La leona” (2016); ¿y en teatro?

—Debutó en el escenario con Robin Hood y la flecha mágica, donde la dirigía su padre, Alex Benn (2008). Después hizo una participación en Personajes (2016). Aquí hacemos de hermanas, me tocó interpretar a Olga, que es la más controladora y la más maternal de las tres.

—¿Es un texto feminista?

—Creo que una lo puede mirar y leer de manera actual, con muchas características que hacen pensar que Chéjov también puso varios temas sobre la mesa. Creo que este autor, como otros artistas, ayudó a las mujeres por empatía y a veces por contraposición.

—Como presidenta de la Asociación Argentina de Actores, ¿cuál es la situación? ¿La Ley del Actor mejoró el plano laboral?

—La ley fue promulgada en el año 2015, pero rige desde enero de 2016. La reglamentación le tocó al gobierno actual, que no está muy a favor de los trabajadores. Lo que ha sucedido es que se excedieron a nuestro gusto y al de la Constitución, por lo cual va en contra del espíritu de la ley. Por eso llevamos a la Justicia esta reglamentación; en primera instancia nos pidió diez casos testigos de cada una de las ramas que se ven involucradas y que tienen convenios colectivos de trabajo, desde el año 1975. Ellas son: cine, publicidad, teatro y televisión. Nosotros teníamos paritarias, convenios y nos faltaba una ley que nos protegiese. No les dio para derogarla, pero la reglamentaron como quisieron. En la segunda instancia la Justicia también fue favorable a nuestra asociación. El Poder Ejecutivo es el que está detrás de esta contienda judicial y la elevó a la Corte Suprema de Justicia. Confiamos en la Justicia, estamos seguros de que nuestro reclamo es justo.   

—¿Cómo funciona hoy esta Ley del Actor?

—Lo que sucede es que el sector empresarial aprovecha esta circunstancia para hacer volteretas, tanto en la televisión como en la publicidad. Buscan en este momento de incertidumbre que

se dé la cesión de imagen por convenio, para no pagar vacaciones, aguinaldo ni obra social. No podemos aceptarlo, y no quieren pagar esa

cesión de imagen. Para nosotros todo lo que cobra el actor es salario.

—¿La Asociación Argentina de Actores, en estos casi cien años, consiguió que haya delegaciones en todas nuestras provincias?

—No. Solo tenemos 13, hay cinco en la provincia de Buenos Aires, después estamos en San Juan, Mendoza, Rosario, Santa Fe, Córdoba, Misiones, Salta y Tucumán. Actores es una muestra del cuerpo de nuestro país, no tenemos la capacidad económica para que los compañeros se organicen. En la Patagonia no tenemos delegaciones, esto habla de cómo cedemos los espacios. El Estado debe intervenir en equilibrar y regular. Me avergüenza que vayamos para atrás con los derechos adquiridos. Hubo generaciones que lucharon por ellos, no podemos olvidarlos.

 

“Las latas turcas no pagan impuestos”

Alejandra Darín no es solo una actriz comprometida con sus trabajos y con papeles complejos, como el que encarnó el año pasado: Yocasta en Edipo rey. Es también una gremialista comprometida y apasionada. “Tenemos seis mil afiliados –subrayará sobre la Asociación Argentina de Actores–. Nuestro gremio siempre sufrió la falta de trabajo. Se necesitan planes de cultura. No deberían sacarles a los más vulnerables. No es de ahora, porque desde hace veinte años los trabajos en televisión vienen mermando. Me duele que digan ‘televisión basura’, pero se ve que dan la misma noticia casi en cadena, o hacen programas denigrando a una persona. Tenemos otros ejemplos de televisión. Usaron una novela de Alberto Migré para tratar el tema de género. Tiene que haber ficción, nos representa afuera. Cuando vemos una novela turca no sabemos que hay un instituto de la televisión en ese país, que sale con sus productos a venderlos. Como nosotros no tenemos una ley sobre esto, compran una lata por 1.500 dólares cada capítulo y no pagan nada más, no tienen gravámenes. Aquí cada capítulo que se graba sale 40 mil dólares. No hay políticas que protejan a los nacionales para comprar nueva tecnología sin impuestos. Tuvimos una industria televisiva muy importante y la hicieron desaparecer, creo que por ambición desmedida”.