ACTUALIDAD
TIENE UN EXTRAÑO LINFOMA

Sam Neill, protagonista de Jurassic Park, enfermo de cáncer: "Estoy preparado para la muerte"

El intérprete neozelandés de 76 años reconoció que la enfermedad le parece una molestia y que “lo llena de horror" la idea de dejar la actuación. Este año lanzó su autobiografía y dijo: "Todos los días me levanto agradecido".

Sam Neill, protagonista de Jurassic Park, enfermo de cáncer g_20231017
"Estoy preparado para la muerte", aseguró el actor Sam Neill, en tratamiento por un linfoma | The Guardian

El actor y protagonista de "Jurassic Park", Sam Neill, sostuvo que no le tiene miedo a la muerte, mientras lucha contra un agresivo cáncer en la sangre. Sin embargo, el intérprete neozelandés de 76 años reconoció que le parece una molestia y que “lo llena de horror" la idea de dejar la actuación.

El actor de “La profecía III”, "Diario de un hombre invisible", “El hombre bicentenario”, y “Peaky Blinders”, en diálogo con la Australian Broadcasting Corporation, sostuvo que no le tiene miedo a la muerte y que “está preparado” para que la medicación actual deje de funcionar: “Sé que sucederá, pero realmente no me interesa. Está fuera de mi control. Empecé a mirar mi vida y me di cuenta de lo inmensamente agradecido que estoy por gran parte de ella”, aseguró.

Neill reconoció: “Estoy en un mundo muy incierto en este momento", pero destacó que su foco hoy está puesto en sus nietos y en sus viñedos, además de finalizar la filmación de la miniserie "Apples Never Fall", junto a Annette Bening, luego de publicar sus memorias, "Did I Ever Tell You This?", en marzo de este año. El neozelandés, nacido en Reino Unido, reveló que la idea de dejar la actuación por su enfermedad “lo llena de horror” y agregó: "Todos los días me levanto agradecido".

Jurassic World: Dominion
Neill descubrió los primeros síntomas mientras regresaba de Los Ángeles, tras promocionar la sexta película de Jurassic Park

El actor tiene un linfoma angioinmunoblástico de células T, una enfermedad poco frecuente, sobre la que comentó: “Sé que la tengo, pero no estoy realmente interesado en ello”. Informó, además, que el tratamiento de quimioterapia perdió efecto a los tres meses, por lo que se inclinó por un medicamento alternativo que le permitió entrar en remisión. Incluso llegó a firmar un contrato con la compañía farmacéutica según el cual, si seguía vivo después de cuatro meses, el tratamiento sería gratuito.

Neill relató a The Guardian que, a principios del 2022, durante el viaje de vuelta desde Los Ángeles a Australia, luego de promocionar la sexta película de "Jurassic Park", descubrió bultos en su cuello. Lo comentó con su mejor amigo, el actor australiano Bryan Brown, quien teorizó que podría tratarse de coronavirus. A los pocos días, llamó a Brown para comentarle que se había realizado análisis de sangre y que el diagnóstico era cáncer. Rápidamente, tuvo que dejar de lado sus actividades diarias para enfocarse en su salud, por lo que comenzó a reflexionar sobre su vida, “una carrera contra el reloj”.

Will Smith reconoció que vivió una "ceguera emocional" con su esposa y que la entendió a través de su autobiografía

Según Neill, durante el proceso de aceptación de la enfermedad aprendió a “perdonar sus defectos” y se deleita con la "fuerte sensación de ser este pequeño punto en el universo, de tan poca importancia... pero un punto único". Además, la noción de la vida después de la muerte le resulta ridícula, por lo que contempla a la ligera la idea de “disolverse y dispersarse en el cosmos”. "No me molesta en absoluto esa idea", admite.

"No pretendo ser escritor", aclaró el actor, "pero soy un conversador. Me encanta charlar. Aquí hay algunas historias que me divierten”, introdujo a su libro, que escribió en pocos meses. “Quiero decir, no puedo pretender que el año pasado no haya tenido sus momentos oscuros, pero esos momentos oscuros arrojan luz a un fuerte alivio, ya sabes, y me han hecho sentir agradecido por cada día e inmensamente agradecido por todos mis amigos. Me alegro de estar vivo”, reflexionó en una entrevista.

El talentoso entorno de Neill y su búsqueda de privacidad

A lo largo de su extensa carrera, que despegó en 1979 tras trabajar junto a Judy Davis en “My Brilliant Career”, Sam Neill tuvo la oportunidad de actuar junto a algunos de los mejores actores de Hollywood: Jeff Goldblum y Laura Dern en “Jurassic Park”, Meryl Streep en “Evil Angels”, Nicole Kidman en “Dead Calm” y el fallecido Sean Connery en “The Hunt for Red October”. También realizó un cameo en “Thor: Ragnarok”, dirigida por Taika Waititi, por lo que forma parte del Universo Cinematográfico de Marvel.

"No puedo expresar lo privilegiado que soy de pasar tanto tiempo con tantos actores, a muchos de los cuales realmente he disfrutado y a muchos de los cuales realmente he admirado", festejó. Sin embargo, en su vida, la fama no lo impresiona mucho y la ha evitado cuidadosamente. “Tengo varios amigos que son verdaderas celebridades, sabrías quiénes son, y no cambiaría mi vida por la de ellos ni por un momento, a pesar de que son inmensamente ricos y, ya sabes, inmensamente famosos”, dijo.

“Por un lado, hay una completa falta de privacidad, y la privacidad es muy, muy, muy importante. Puedo caminar por la calle en Surry Hills y tomar mi café, y nadie me molesta, ¿sabes? Y no hay paparazzi. Mi vida es mía”, diferenció. Esto no le impide ser una figura destacada en redes sociales, donde busca continuar su pasión por el arte del entretenimiento.

Sam Neill, protagonista de Jurassic Park, enfermo de cáncer g_20231017
El actor junto a algunos de los animales rescatados de su granja, a los que llamó como a amigos famosos

Allí muestra retazos de su vida y sus intereses, incluidos los animales rescatados de su granja, a quienes nombró, cariñosamente, como amigos y celebridades. Tiene a Laura Dern y a Bryce Dallas Howard (gallinas), Kylie Minogue (pato), Helena Bonham Carter (vaca), Michael Fassbender (gallo) y a Bryan Brown, un cerdo, que es hembra.

En "Did I Ever Tell You This?", su autobiografía, el actor recopila sus mejores anécdotas laborales, cuenta su historia familiar y revela su proceso de encuentro con la enfermedad. Sin embargo, insiste en que no es un libro sobre el cáncer (“No los soporto. Nunca voy a leer otro maldito libro sobre el cáncer en mi vida”, sentenció), pero caracteriza el tema como un “hilo en espiral” a lo largo de las memorias, manteniendo homogénea la narrativa.


 

ML / ED