Súper RIGI: sorpresa en el Ministerio de Economía y dudas sobre el futuro de las inversiones
La periodista Eugenia Muzio analizó el impacto político y económico del anuncio de Javier Milei sobre un nuevo “super RIGI” con beneficios ampliados para atraer inversiones estratégicas.
El anuncio del presidente Javier Milei sobre la creación de un “súper RIGI” generó incertidumbre dentro del Ministerio de Economía y abrió interrogantes sobre el futuro de las inversiones de gran escala en Argentina. Según explicó la periodista, Eugenia Muzio en Canal E, la comunicación oficial sorprendió incluso a funcionarios y sectores privados vinculados al esquema de inversiones.
“En realidad en el Ministerio de Economía lo que hay es bastante desconcierto”, afirmó la periodista, al remarcar que “no se esperaba un anuncio de este estilo vía Twitter”. Además, señaló que el nuevo esquema tendría “más beneficios que el actual Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones” y que podría extenderse a sectores que hoy no están contemplados.
Posibles beneficios para inteligencia artificial y tecnología
Muzio explicó que todavía no existe información oficial concreta sobre los sectores que podrían ingresar al nuevo esquema, aunque sí circulan especulaciones dentro del mercado. “Podrían ser incentivos específicos para tecnología, para el desarrollo de la inteligencia artificial”, sostuvo.
En esa línea, recordó que el ministro Federico Sturzenegger ya había anticipado iniciativas vinculadas con empresas de inteligencia artificial y el desembarco de datacenters en el país. Sin embargo, aclaró que esos proyectos “todavía quedaron más en la intención que en hechos concretos”.
La periodista también destacó que el actual RIGI tiene vigencia hasta julio del próximo año, situación que alimenta la incertidumbre empresarial. “No saben si hay continuidad de este tipo de regímenes”, explicó respecto de las grandes compañías extranjeras que ya comenzaron procesos de inversión en el país.
Inversiones frenadas y lectura política del anuncio
En relación con el clima empresarial, Muzio sostuvo que muchas firmas todavía mantienen cautela antes de avanzar con proyectos de gran escala. “Las mineras recién se están animando a presentar proyectos”, indicó, aunque aclaró que otras inversiones “todavía no se están animando”.
Además, mencionó que entre las especulaciones aparece la posibilidad de incluir sectores vinculados con tierras raras y desarrollos tecnológicos estratégicos. No obstante, remarcó que actualmente esos rubros no forman parte central del régimen vigente.
La periodista también incorporó una lectura política sobre el momento elegido para el anuncio presidencial. Según explicó, desde algunos sectores privados interpretan que la medida podría funcionar como una estrategia para desviar el foco de la crisis política que atraviesa el Gobierno.
“Quizás es también un poco un manotazo ahogado en medio de la crisis política”, expresó Muzio, en referencia a las investigaciones judiciales y periodísticas que afectan al oficialismo y complican la imagen pública del Ejecutivo.
De esta manera, el anuncio del “super RIGI” abrió expectativas en sectores tecnológicos y estratégicos, aunque todavía predominan las dudas sobre su alcance real, su reglamentación y la continuidad de los incentivos para atraer inversiones extranjeras.
También te puede interesar
-
Sebastián Di Doménica advirtió sobre “riesgos demasiado peligrosos” en el acuerdo entre Silicon Valley y el Pentágono
-
Eduardo Reina: “El gobierno está entrando en una confusión enorme”
-
Diego Raus: “Adorni ya es un emblema de los problemas que están cruzando este gobierno”
-
PYMES: advierten sobre cierres, despidos y un “cementerio de empresas”
-
Alquileres en CABA: crece la oferta, caen los temporarios y preocupa el atraso de los salarios
-
Crisis en la pesca costera: combustible, plazos de pago y barcos parados golpean al sector
-
Lionel Fernández: “Con el cepo cambiario nunca vas a ir a un nuevo país”
-
Aldo Abram: “La Argentina sigue siendo uno de los países más cerrados del mundo”
-
“Entrenar al propio reemplazo”: el temor laboral que desata la inteligencia artificial