El Gobierno exprime la agenda de Seguridad, pero la herencia de Bullrich condiciona a Monteoliva
La enorme cantidad de bajas, los magros salarios, el déficit en IOSFA, la nueva agencia de migraciones y el caso del gendarme Gallo, le dejan a la nueva ministra un campo minado.
El gobierno de Javier Milei y la Casa Rosada continúan explotando al máximo la agenda de seguridad con el objetivo de seguir ganando terreno en la agenda pública, y fidelizar el núcleo duro de votantes. La vocera natural de dicha agenda es la ahora senadora, Patricia Bullrich, aunque la reciente revelación del New York Times en la que se indica que la Argentina habría firmado un convenio para recibir deportados de EE.UU., es una nueva mácula sobre la gestión de un área clave para la Casa Rosada que alterna luces y sombras.
Mientras la nueva ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, blande números de deportaciones (4.987 operativos de control migratorio entre diciembre y enero) y presenta junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, estadísticas a la baja de robos y homicidios, algunos datos como las bajas en todas las fuerzas que están bajo la conducción de la cartera, generan alarma. Más de 8000 bajas desde el inicio de gestión.
La cuestión de fondo es la magra condición salarial de los uniformados. A ello, se le suma la mala gestión del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) que ha generado enrome malestar entre los afiliados. La gestión del IOSFA, está a cargo de Defensa y crecen las sospechas de desmanejos, ante un déficit crónico del organismo y que tiñó la gestión de Luis Petri.
Otro tema candente es la creación de la nueva Dirección Nacional de Migraciones, cuyo titular será Diego Valenzuela, otra ex referente del PRO de Tres de Febrero. El área que le fue arrebatado a la cartera de Interior en el rediseño del organigrama a fines del año pasado, viene demorada en su creación y crecen las suspicacias entorno a posibles internas y desacuerdos.
La situación de Nahuel Gallo y la falta de información acerca de las condiciones de detención del gendarme, también abren interrogantes acerca de la gestión de Bullrich y Monteoliva, si bien en estos momentos las negociaciones están concentradas en la Cancillería de Pablo Quirno, y mucho más en el Departamento de Estado de EE.UU. Hace escasas semanas Leandro Rizzuto, embajador de EE.UU. ante la Organización de Estados Americanos (OEA) visitó el país, en vuelto en un llamativo silencio.
En ese contexto, Bullrich nunca dejó de extender su sombra sobre cartera. Fue parte del acuerdo alcanzado con Karina Milei en el que su salida al Senado, el cual implicaba no implicaba no perder territorio en un ministerio que le sienta cómodo, no solo por la gestión, sino también para hacer política.
La reforma del Código Penal y las modificaciones a la Ley Penal Juvenil que impulsan desde la Casa Rosada, la tendrán a Patricia como una vocera natural en el Congreso.
Sin embargo, es harto elocuente es el número de bajas que hubo en las Fuerzas de Seguridad (FFSS) desde que Bullrich asumió en diciembre de 2023, hasta por lo menos agosto del 2025. Se trata de 7618 bajas. La cifra surge de un pedido de información pública realizado por PERFIL.
Según la información, hubo 89 bajas en la Policía Federal Argentina (PFA); 2377 bajas en la Gendarmería Nacional Argentina (GNA); 716 bajas en la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA); 1570 bajas en la Prefectura Naval Argentina (PNA); y un sangría mayúscula con 2866 bajas en el Servicio Penitenciario Federal (SPF).
A las más de 7600 salidas hasta agosto del 2025, se suman en la PFA a partir de septiembre y hasta la fecha la salida de 130 oficiales entre retiros voluntarios y bajas y la salida de 672 suboficiales entre retiros voluntarios y bajas.
Solo para tener un parámetro: un comisario general (el escalafón más alto) de la Policía Federal cobró en diciembre pasado $2.955.560,26 brutos. A eso se le debe sumar antigüedad, si posee título o si vive en zona desfavorable. La escala más baja, un Auxiliar de 7°, cobró $749,716,59 brutos. Pero la PFA fue la fuerza en la que hubo menor cantidad de bajas.
En tanto en la Gendarmería, un Comandante General (el escalafón más elevado) cobró $2.635.216 en bruto en noviembre del año pasado, mientras que un Gendarme II (el escalafón más bajo), cobró $711.920,04 en bruto. A dichas cifras, debe relizarce descuentos. La Gendarmería es una fuerza clave, por su territorialidad y control de las fronteras y porque parte de sus efectivos son destinados a tares de seguridad interna.
Por la función de “prevención barrial” el escalafón más alto de la Gendarmería cobró un plus de $1.099.756,56 en bruto, mientras que el escalafón más bajo cobró $343.478,67 en bruto. Cifras de noviembre del año pasado.
Si bien la gestión del IOSFA nunca estuvo a cargo de la cartera de Seguridad, ha sido todo un dolor de cabeza tanto para Bullrich como para Monteoliva. Es por ello, que uno de sus objetivos prioritarios es el de conformar la propia Obra Social, para las fuerzas de la cartera de Seguridad. Esperan la firma del decreto del Presidente para a su vez, lanzar licitaciones para trabajar con las prepagas.
El año pasado circularon videos grabados con celulares, en los que se veían imágenes dramáticas. Familiares encadenados en la entrada del Hospital Churruca reclamando la atención de un afiliados.
No está claro el número de afiliados que tendría la nueva obra social, pero rondarían los 150.000. A su vez, la creación de la nueva Agencia Nacional de Migraciones, viene con ruido aparejado. El organismo tendrá una caja de $181.000 millones, los mismo que estaba contemplada para el viejo organismo migratorio en el Presupuesto 2026.
Valenzuela llega con la idea de conformar un Policía Migratoria, y su rol será mirado con celo por Monteoliva, que elevó el perfil en redes sociales con la temática migratoria, en línea con el ICE de Trump.
Otro de los puntos flojos de la gestión en Seguridad es la situación del gendarme Gallo, quien permanece detenido en Venezuela. No está claro quien autorizó la partida de Gallo al país caribeño y se sospecha que por lo menos hubo descuido al permitirle al efectivo trasladarse hasta un país adversario políticamente de Milei.
Bullrich, realiza gestiones para saber el paradero de Gallo, pero las autoridades argentinas no tienen confirmación al respecto y dependen en buena medida de las negociaciones de otros países como EE.UU.
DCQ
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