Las tasas de interés continúan mostrando una tendencia descendente, aunque con diferencias entre el sistema bancario y el mercado de capitales. Según explicó Daniel Sticco, "las tasas por suerte vienen bajando", aunque aclaró que "bajan mucho más rápido en el mercado extra bancario" que en las líneas tradicionales de los bancos.
El periodista económico atribuyó esta diferencia a los elevados costos que enfrenta el sistema financiero. "El sistema bancario, lamentablemente en la Argentina, tiene sobrecostos que son enormes", afirmó, al mencionar el IVA sobre los intereses, Ingresos Brutos, tasas de sellos y seguros como algunos de los factores que encarecen el crédito. En ese contexto, señaló que existe una brecha entre los préstamos bancarios y las alternativas de financiamiento mediante obligaciones negociables o emisiones en el mercado bursátil.
La desaceleración de la inflación impulsó la baja de las tasas
Al analizar la evolución de los últimos meses, Sticco recordó que durante el proceso electoral se generó un escenario de incertidumbre que interrumpió el proceso de desinflación. "Hubo un proceso en el que se cortó la desinflación", indicó, al recordar que la inflación pasó de un mínimo de 1,5% a un pico de 3,5%.
Sin embargo, destacó el cambio registrado desde abril. "Por suerte para los argentinos eso cambió, la economía se volvió a normalizar", aseguró, y agregó que la desaceleración inflacionaria se consolidó durante mayo y continuaría en junio con registros cercanos al 2%.
En ese sentido, explicó que "si mejora el clima de negocio, si baja la inflación, naturalmente la tasa de interés tiene que bajar", especialmente en los créditos destinados al sector privado.
El rol de los bancos frente a las deudas de las pymes
Consultado sobre la situación de las pequeñas y medianas empresas con dificultades para afrontar sus compromisos financieros, Sticco sostuvo que el Gobierno decidió no intervenir directamente.
"El gobierno fue claro, dijo, este es un problema de bancos, no es un problema del gobierno", expresó. Según explicó, fueron las entidades financieras las que comenzaron a contactar a sus clientes para ofrecer alternativas de refinanciación y normalización de pagos.
Además, remarcó que la elevada morosidad registrada durante los últimos meses responde principalmente a la incertidumbre económica vivida en 2025 y no a problemas estructurales. "Hoy ya prácticamente, si bien los indicadores siguen altos, son una secuela del pasado", afirmó.
Para Sticco, el nuevo escenario económico permite observar una recuperación gradual del crédito. "Todo se empezó a reacomodar", concluyó, al destacar que la combinación de menor inflación y tasas en descenso comienza a generar mejores condiciones para el financiamiento de las empresas.