La llegada del Papa León XIV a la Argentina tendrá a Córdoba entre los puntos de su visita, prevista para el 10 de noviembre. En la presentación del viaje, el cardenal Ángel Rossi, arzobispo de Córdoba, destacó el mensaje de unidad que espera que deje el Pontífice y pidió evitar que sus palabras queden atrapadas en la disputa política. También se refirió a la visita al Cottolengo de Don Orione y al lugar que ocupa la discapacidad en la agenda de la Iglesia.
Durante la conferencia de prensa de la Conferencia Episcopal Argentina, Rossi destacó el lema elegido para recibir a León XIV: “Bienvenidos todos, Vayan y anuncien”. El cardenal explicó que el concepto de bienvenida apunta a recuperar la cercanía y la hospitalidad. “Bienvenir, sería el verbo, está indicando cercanía, nadie la da la bienvenida al que está del otro lado de la grieta. Hablamos de hospitalidad, acogida, de abrir puertas”, sostuvo Rossi.
El arzobispo de Córdoba también comparó el perfil de León XIV con el del papa Francisco y planteó que el nuevo Pontífice puede contribuir a un clima diferente en el país. “Viene a fortalecer nuestra esperanza, a que nos animemos a que juguemos a la unidad y no a pelearnos, que ya somos abanderados de la discordia”, afirmó.
Para Rossi, León XIV tiene un estilo más sereno que su antecesor. “No es esa especie de Krakatoa, de volcán que era el Papa Francisco que nos hizo tanto bien. León es un perfil más manso, y creo que quizás y los argentinos necesitamos mansedumbre”, sostuvo.

Rossi reiteró que es un viaje apostólico y pastoral: "Debemos agradecer como cordobeses que nos visite, pero es un viaje pastoral. Todos somos ovejas. Para que juguemos a la unidad y no a pelearnos como abanderados de la historia".
León XIV visitará Argentina el 10 de noviembre, en un viaje que también contempla Buenos Aires y Luján. La Iglesia anticipó que se espera una importante movilización de fieles durante las distintas actividades previstas. En ese marco, Rossi señaló que la Iglesia espera que el Gobierno nacional "pueda disponer de feriados o asuetos para facilitar la participación" de quienes quieran acompañar las actividades del Papa.
El foco en la discapacidad
Uno de los puntos destacados de la agenda será la visita al Cottolengo de Don Orione, prevista para el lunes 9 de noviembre por la mañana. Rossi vinculó esa actividad con el trabajo que la Iglesia viene realizando alrededor de la discapacidad. “Para nosotros el tema de la discapacidad es uno de los puntos de agenda de todo este año, donde hemos venido insistiendo en la atención a esta realidad tan delicada”, explicó.
El cardenal destacó además el trabajo de la obra de Don Orione. “Es más que un símbolo, es un signo fuerte de la atención capilar de la iglesia a tantos pobres de la patria”, afirmó.
Rossi también pidió que la visita de León XIV no sea interpretada desde una lógica partidaria. En particular, vinculó la presencia del Papa con la necesidad de recuperar una mirada sobre la dignidad humana y sobre las personas que se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
“La visita al Cottolengo es un modo de acercanos al mundo del dolor”, sostuvo el arzobispo de Córdoba. Y agregó: “No nos gustaría quedarnos en un tema de tipo político, de una medida, sobre eso nos expresamos cada vez que hay que hacerlo”.
El pedido de evitar la partidización del mensaje también fue planteado durante la conferencia por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien advirtió sobre el riesgo de interpretar cada palabra del Papa desde un lado u otro de la grieta.
La Iglesia presentó así la visita como una oportunidad para poner en el centro la unidad, la reconstrucción de los vínculos y la atención a los sectores más vulnerables, en línea con el lema elegido para recibir a León XIV