La Provincia de Córdoba cuenta con 13 aeronaves bajo su órbita. Entre ellas, dos unidades concentran la mayor parte de la polémica: el Beechcraft King Air 350 (matrícula LQ-BAN) y el Bombardier Lear Jet 60 AR (LQ-HBQ), ambos pensados originalmente para emergencias médicas y traslado de pacientes. A esa flota se agrega el helicóptero Airbus H145 (LQ-KDO), que el gobernador Martín Llaryora emplea habitualmente para moverse dentro del territorio cordobés.
Una investigación periodística de Ruido, que tuvo acceso a los registros contables del sistema de administración financiera provincial, reconstruyó el patrón de uso de esas aeronaves a partir de las compras de combustible realizadas durante el año pasado. El resultado expone una distancia notable entre el destino formal de los aviones sanitarios y su utilización real.
El medio relevó 94 operaciones de carga de combustible facturadas por la Provincia en 2025. De ese total, 65 cargas -es decir, más del 69%- tuvieron como justificación contable el traslado de funcionarios. Las razones sanitarias, en cambio, aparecieron apenas en ocho oportunidades, junto con un caso adicional vinculado al operativo de búsqueda del joven Lian Gael Flores, desaparecido en la localidad de Ballesteros.

Buenos Aires concentró el mayor número de esos traslados oficiales: 38 registros que, según pudo reconstruir Ruido, corresponden a 19 idas y vueltas con escala habitual en el Aeroparque Jorge Newbery o en San Fernando, dentro del conurbano bonaerense. El relevamiento también identificó dos viajes a Mar del Plata y una escapada con pernocte a Bariloche, ciudad a la que Llaryora viajó para disertar en la primera edición de Insurance Week, un evento organizado por el Centro de Investigaciones para el Desarrollo del Seguro en el hotel Llao Llao.
Conviene aclarar un matiz metodológico que el propio medio remarca: como el combustible se carga a granel, una sola operación contable puede cubrir varios vuelos con motivos distintos. Para graficarlo, Ruido citó un asiento del 27 de abril en el que una carga de 5.312 litros de Jet A1, por 7,1 millones de pesos, aparece asociada a la vez con traslados de funcionarios hacia San Francisco, Laboulaye y Bariloche, un vuelo policial a Villa María y tareas de combate de incendios en Oncativo.
Esa lógica impide afirmar, de manera lineal, que hubo exactamente 94 vuelos; sí permite sostener, en cambio, que los motivos sanitarios fueron ocho, dado que ese dato no admite la misma superposición.
Lo que dice el Gobierno
Frente a la consulta puntual sobre cinco viajes del gobernador detectados por el cruce de datos, la Provincia no negó la práctica. Desde el área de Comunicación respondieron: "Son aeronaves multiusos y a veces Llaryora las usa. Se utilizan para llevar pacientes, tareas contra incendios, búsqueda de gente y traslado de funcionarios, uno de los cuales puede ser el gobernador".
Esa admisión contrasta con el silencio sostenido ante los canales formales. Según consigna Ruido, el Gobierno provincial no respondió ningún pedido de acceso a la información pública sobre la cantidad de vuelos sanitarios realizados ni sobre la identidad de los funcionarios que usaron esas naves, tanto en 2025 como en el año anterior. La opacidad se repite, además, en la comunicación oficial sobre la flota: un comunicado reciente que anunció la compra de nuevas aeronaves habló de un total de once unidades, sin mencionar los dos aviones de uso sanitario.
El cruce que delata coincidencias
Para reconstruir el patrón de uso real de los aviones sanitarios, el equipo de Ruido cotejó los vuelos registrados en la plataforma Flightradar24 entre abril de 2025 y abril de 2026 con la agenda pública del gobernador. Encontró al menos diez vuelos -cinco viajes de ida y vuelta- que coinciden con fechas en las que Llaryora tuvo actividad fuera de la provincia: un encuentro en Buenos Aires con los gobernadores que después fundarían el espacio Provincias Unidas, una reunión con el entonces ministro Diego Santilli, un encuentro con el vocero presidencial Manuel Adorni, su participación en Insurance Week y una visita al pastor Dante Gebel.
El costo total del combustible para toda la flota aérea provincial durante 2025 ascendió a 327.922.303 pesos, según los registros que pudo reconstruir Ruido. Esa erogación incluye dos tipos de combustible -kerosene Jet A1, para motores de turbina, y nafta de aviación AVGAS 100LL, para motores a pistón- con precios diferentes que impiden calcular con precisión cuántos litros de cada uno compró el Estado provincial ni con qué destino específico. Tomando un valor promedio de 1.456 pesos por litro, la cifra equivaldría a unos 225.221 litros adquiridos a lo largo del año.
Más allá del traslado de funcionarios y los vuelos sanitarios, la flota cumple otras funciones: combate de incendios forestales a través de los aviones Air Tractor, patrullaje policial, entrenamiento de pilotos y abastecimiento de las cisternas que asisten a las aeronaves desplegadas en zonas de incendio.
Un repaso por la campaña electoral
El informe de Ruido pone foco en los meses de campaña previos a las elecciones nacionales de octubre de 2025, cuando Llaryora encabezó la conformación de Provincias Unidas para disputarle terreno a La Libertad Avanza, con Juan Schiaretti como candidato. Durante octubre, último tramo de esa campaña, no hubo compras de combustible asociadas a vuelos dentro de la provincia: únicamente se registraron operaciones vinculadas a Buenos Aires y Mar del Plata.
El panorama había sido distinto un mes antes. En septiembre, la Provincia gastó cerca de 20 millones de pesos en combustible para trasladar funcionarios hacia un amplio listado de localidades del interior cordobés: Villa Dolores, La Cumbre, Jesús María, Huinca Renancó, Marcos Juárez, Monte Buey, Mina Clavero, Cura Brochero, Santiago Temple, San Francisco, Adelia María y Oliva.
2026 en la mira
Entre enero y mayo de este año, la Provincia ya acumuló compras de combustible por 110.423.032 pesos. Trece operaciones se justificaron en traslados de funcionarios -entre ellos, un viaje a Laboulaye para el inicio de las sesiones legislativas provinciales y otro a Buenos Aires con motivo de la apertura de sesiones del Congreso nacional- y cinco respondieron a motivos sanitarios, a los que se suma un vuelo adicional para la búsqueda de una persona desaparecida. Ese monto incluye también el operativo de asistencia que la flota provincial brindó a los bomberos de Chubut a comienzos de año.