El economista Orlando Ferreres proyectó que el dólar oficial cerrará el año en torno a los $1.750, lo que implicaría un incremento aproximado del 25% respecto de los niveles actuales. La estimación se basa en una inflación anual en ese mismo rango, lo que permitiría —según explicó— sostener el tipo de cambio real sin un salto adicional en términos de competitividad.
Durante una entrevista en el programa Maxi Mediodía, Ferreres afirmó que el dólar “va a acomodarse con la inflación” y que el ajuste será gradual en los próximos meses. De acuerdo con su análisis, el valor proyectado se ubicará por debajo del techo de la banda cambiaria, aunque próximo a ese límite.
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El ex viceministro de Economía también diferenció esta previsión del llamado “dólar de equilibrio”. Indicó que la paridad teórica actual rondaría los $1.650, un nivel superior al vigente hoy, y aclaró que esa referencia corresponde al presente y no al cierre del año.
Para Ferreres, este escenario configura una perspectiva relativamente favorable para el Gobierno, ya que implicaría una suba nominal del tipo de cambio sin deteriorar el valor real. En otras palabras, el dólar subiría en línea con los precios, evitando un atraso cambiario mayor o un salto brusco en el mercado oficial.