En su momento (2016) fue pomposamente lanzada como “la revolución de los aviones”, la política aerocomercial impulsada por el gobierno de Mauricio Macri para desregular el mercado, permitir la existencia de aerolíneas low cost (bajo costo) y fomentar la competencia para aumenta la cantidad de pasajeros. ¿Fue exitosa? Sí, lo fue, y permitió que muchos argentinos se subieran a un avión por primera vez en su vida.
Y llegó la primera low cost, con una marca definida con buena carga de ironía, Flybondi, un bondi que vuela. Diez años después, la experiencia parece haber fracasado.
El lunes pasado Flybondi llegó a operar con un solo avión en Aeroparque, realizó apenas cuatro vuelos y canceló otros 12. Desde el martes, en tanto, contaba con dos aeronaves en funcionamiento.
Según datos de la consultora Adventus, entre el 1 de junio de 2025 y el 31 de mayo de 2026 canceló más de 2.500 vuelos, lo que afectó a más de 350.000 pasajeros.
Solo en mayo, la puntualidad de la compañía fue del 26,64%, mientras que las cancelaciones alcanzaron el 46,93% de los vuelos programados.
En el mismo período, Aerolíneas Argentinas registró una puntualidad del 89,77% y cancelaciones del 0,56%, mientras que JetSmart (la segunda low cost) obtuvo una puntualidad del 90,13% y cancelaciones del 0,32%.
El último que apague la luz

En una nota sugestivamente titulada “Flybondi, el último que apague la luz”, el sitio especializado AviaciónNews publicó que el pasado martes Paz Lovisolo, hasta entonces CEO de la compañía, también dejó la empresa. Había asumido en febrero en lugar de Mauricio Sana, quien había dejado ese cargo para asumir como CEO de OCA y como Vice Chaiman de la aerolínea, en lo que se interpretó como un paso al costado.
Dos semanas atrás fue justamente Sana, luego de siete años en la compañía, quien abandonó el barco (o el avión), seguido días después por Lucia Ginzo, a cargo de Relaciones Institucionales y Comunicaciones Externas (NdelE. Este fue su mensaje por WhatsApp: “Quiero contarte muy especialmente que esta semana decidí cerrar mi etapa en Flybondi. Gracias por acompañarme en mis ocho años en la industria. Un abrazo”), a quien siguió también Federico Pastore CCO de Flybondi. No fueron los únicos, pero sí los más visibles.
La salida de Lovisolo llamó la atención ya que se suponía que procedía del entorno de Leonardo Scatturice, es decir del fondo de inversión estadounidense COC Global Enterprise que se hizo cargo el año pasado de la compañía. Al punto que cuando Lovisolo fue designada, desde el holding dijeron que el nombramiento tenía como objetivo “fortalecer la estructura para acompañar la próxima etapa de crecimiento del grupo”.

Además, Lovisolo iba a continuar también como General Counsel de COC Global Enterprise, “liderando los procesos de adquisición del holding en múltiples países, los asuntos legales y regulatorios, con participación directa en las decisiones estratégicas”.
Todo esto mientras la low cost vive otra de sus crisis, en este momento operando con solo dos aviones (el LV-KDQ y el LV-KJD) y contratando, cuando aquella tiene disponibilidad, vuelos a Andes Líneas Aéreas.
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La venganza de los bondis
En el momento más crítico de la low cost amarilla, el principal grupo de empresas de colectivos de Argentina salió a “devolver favores”. El agravamiento de la crisis operativa que Flybondi ha venido experimentando en los últimos meses, fue generando distintas líneas narrativas, desde los pasajeros con vuelos demorados o cancelados, a empleados despedidos o que accedieron a retiros voluntarios sin todavía recibir parte de sus indemnizaciones, pasando por proveedores que también reclaman pagos o máximos directivos dejando la compañía, relata otro sitio especializado, en este caso, Aviacionline.
Ahora, los últimos que se sumaron fueron algunas empresas del grupo Derudder Hermanos, o, como son más conocidos, el Grupo Flecha Bus, el más grande de Argentina en su rubro.
Sí, llegó la venganza de los bondis (lunfardo para los ómnibus, colectivos, autobuses) contra Flybondi. ¿Cómo empezaron? Desde el pasado miércoles se ven en las cuentas de redes sociales de dos empresas del Grupo Flecha Bus unos posteos que hacen referencia directa a Flybondi, con el copy “No Fly, sí Bondi”.
La primera fue Nueva Chevallier, que en su publicación dice “para disfrutar de un viaje de primera, lo principal es que el viaje efectivamente salga”. Durísimo.
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“Mientras algunos se quedan esperando respuestas en la sala de preembarque, nosotros seguimos haciendo lo que marca nuestra trayectoria: viajar con confort superior y llegar a destino”, continúa el texto del posteo, llamando a elegir “la tranquilidad de moverte por Argentina sin estrés ni reprogramaciones de última hora”.
Apenas una hora después llegó el posteo de la Empresa General Urquiza, diciendo “llevamos 100 años sabiendo que lo más importante de un viaje no es salir, es llegar”. “Cuando la incertidumbre te deja esperando, nosotros seguimos siendo el puente seguro hacia ese abrazo que tanto necesitás. No dejes tus reencuentros a la deriva ni a merced de reprogramaciones. Viajá con la empresa de siempre, la que te asegura que tu historia no se queda varada a mitad de camino”, concluye el posteo.
La “marca madre” del grupo, Flecha Bus, publicó: “Para llegar alto, no siempre hace falta despegar. A veces, lo único que necesitás es la tranquilidad de saber que tu viaje está confirmado, que tu butaca te espera y que no va a haber reprogramaciones de última hora”.