Comenzaron los trabajos para transformar el Centro de Transferencia de Residuos (CTR) de La Calera, el predio de ocho hectáreas que hasta ahora funcionaba a cielo abierto. La obra, financiada por el Ente Metropolitano de Córdoba, implica una inversión inicial de $3.100 millones y marca un cambio estructural en la forma de gestionar los residuos de Córdoba.
El avance del proyecto será presentado este jueves durante una recorrida por el predio encabezada por el intendente Fernando Rambaldi y el presidente del Ente Metropolitano, Rodrigo Fernández, junto a la secretaria de Ambiente y Economía Circular de la Provincia, Victoria Flores. “Esto es el resultado de una decisión política clara: avanzar hacia la regionalización de los residuos. Hablar de ambiente dejó de ser un tema exclusivo de ambientalistas para convertirse en un eje central de la gestión pública”, sostuvo la funcionaria.

Durante el período de obras, los municipios que utilizan el CTR continuarán garantizando la recepción y el tratamiento de los residuos sin interrupciones. El objetivo central es reducir progresivamente el volumen de basura que se entierra en el predio de Piedras Blancas, que recibe los desechos de la ciudad de Córdoba y de gran parte del área metropolitana.
El nuevo Centro de Transferencia contará con prensas compactadoras, tolvas de carga y sistemas de pesaje que permitirán reducir hasta un 50% el volumen de los residuos antes de su traslado. A esto se sumará una renovación del sistema logístico, con camiones de mayor capacidad y contenedores tipo roll-off que reemplazarán el transporte a cielo abierto, disminuyendo la huella de carbono y los costos operativos de los municipios.
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“Pasamos de tener un basural a cielo abierto, a recuperar un entorno natural único”, afirmó Rambaldi. La obra también contempla la incorporación de sistemas de manejo de líquidos lixiviados, control de olores, oficinas administrativas y espacios educativos. En una segunda etapa, se prevé sumar una planta de separación y reciclaje en articulación con cooperativas de recuperadores urbanos.
El proyecto es el resultado de un trabajo conjunto entre los municipios de La Calera y Saldán, el Ente Metropolitano de Córdoba, la Secretaría de Ambiente de la Provincia y las universidades Nacional de Córdoba y Nacional de Villa María. Desde el Ente destacaron que la experiencia servirá como modelo para replicar en otras localidades de Córdoba y consolidar un sistema de gestión ambiental con mirada metropolitana.