El deseo de formar o ampliar una familia continúa presente entre los varones argentinos, aunque ese proyecto no siempre se traduce en una participación equivalente en la crianza. Según la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina, el 54% de los varones de entre 18 y 45 años quiere tener más hijos de los que tiene.
La diferencia aparece con mayor claridad cuando se observa qué ocurre dentro del hogar. “Si bien quieren tener más hijos de los que tienen, y si bien consideran que la paternidad es importante para una vida plena, solamente el 21% asume un rol activo en áreas cotidianas de cuidado”, explicó Jimena Cartechini, integrante del área de Comunicación de UNFPA Argentina.
“Ese porcentaje en muchos casos es completo. Hay varones que cuando le preguntamos si participan de actividades de cuidado te dicen que sí, de cuidado, crianza. Pero cuando empezamos a indagar un poco más cuáles son esas actividades, bueno están más relacionadas con el juego, el ocio, quizás llevar a los chicos a actividades extraescolares”, explicó.
La especialista marcó que la diferencia aparece al observar las tareas menos visibles de la crianza. “Después, el resto de las actividades de cuidado más vinculadas quizás con el aseo, el darle de comer, llevarlos al médico, o la carga mental que puede generar la administración de los tiempos, terminan recayendo mayoritariamente sobre las mujeres”, señaló.
La desigual distribución de las tareas también aparece vinculada con las decisiones sobre tener más hijos. Según la encuesta, el 18% de las mujeres que tuvo menos hijos de los que hubiera deseado señaló como una de las razones “el bajo involucramiento de sus parejas en las tareas de cuidado”, sostuvo Cartechini.

La encuesta también muestra diferencias entre varones y mujeres jóvenes respecto de la importancia que le asignan a la paternidad y maternidad. El 56% de los varones de entre 18 y 24 años considera importante o indispensable tener hijos para alcanzar una vida plena, mientras que entre las mujeres de ese grupo la proporción llega al 34%.
Cartechini explicó que “entre los varones más jóvenes aparece el proyecto de tener hijos como un proyecto, que quizás les interesa particularmente, aunque también están más indefinidos a diferencia de las mujeres, que tienen más claro lo que quieren, y quizás los varones jóvenes todavía tienen más indefinición”, señaló.
Una licencia de dos días
La falta de corresponsabilidad también se relaciona con el tiempo que los varones pueden dedicar al cuidado después del nacimiento de un hijo. Cartechini cuestionó la duración de la licencia por paternidad en el país. “Argentina es uno de los países que tiene legislación avanzada en términos de derechos individuales, ¿no? Hay ley de matrimonio igualitario, hay ley de educación sexual integral desde hace 20 años, hay ley de fertilización asistida, hay un montón de legislación avanzada, pero es de los países en nuestra región y también a nivel global con menor cantidad de días para la licencia por paternidad”, explicó.
La representante del UNFPA remarcó que esa diferencia comienza desde el nacimiento. “Los varones a los dos días tienen que volver al trabajo, entonces ya no están en la cotidianidad del trabajo de cuidados y el trabajo doméstico”, sostuvo.
Según Cartechini, esa situación también puede influir en las decisiones posteriores de las familias. “Y eso hace que el trabajo de cuidados o las tareas de cuidado y de crianza recaigan mayoritariamente en las mujeres también desde el momento en que los chicos nacen y eso probablemente haga que eso dependa de esa cantidad de tiempo que las mujeres le otorgan al cuidado, dependa también las decisiones futuras acerca de tener más hijos”, explicó.
El cambio generacional
La encuesta también muestra una transformación en la relación de las mujeres jóvenes con la maternidad. “Lo que vemos es que en las generaciones más jóvenes, ese mandato de maternidad no está tan fuerte”, señaló Cartechini.
Según explicó, también aparecen mujeres que deciden postergar la maternidad para priorizar otros aspectos de su proyecto de vida. “Hay mujeres que por un lado dicen abiertamente que no desean tener hijos, hay un alto porcentaje de mujeres que tienen menos hijos de los que le hubiera gustado tener, y en generaciones más grandes hay más mujeres que tuvieron más hijos de los que hubieran querido”, explicó.
La especialista también vinculó este cambio con una mayor autonomía reproductiva y con el acceso de las mujeres a la educación, al mercado laboral y a información sobre salud sexual y reproductiva. “Lo que vemos es una postergación, hay un alto porcentaje de mujeres que postergan la maternidad”, sostuvo. Y agregó que esa decisión puede hacer que el primer hijo llegue a una edad más avanzada y reduzca las posibilidades de tener un segundo.
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Para Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina, “comprender cómo los varones imaginan la paternidad, qué expectativas tienen y qué lugar ocupan los cuidados en sus decisiones es fundamental para analizar el escenario demográfico del país. La autonomía reproductiva y la corresponsabilidad en el hogar necesitan involucrar tanto a las mujeres como a los varones para que los proyectos familiares de las parejas puedan concretarse con equidad”.
La discusión, de acuerdo con los resultados de la encuesta, no pasa solamente por el deseo de tener hijos, sino también por el lugar que ocupan los cuidados dentro de los proyectos familiares. La diferencia entre las expectativas sobre la paternidad y la participación cotidiana aparece como uno de los puntos centrales para analizar las decisiones reproductivas y la baja natalidad.