Renault Argentina empezó a aplicar en la planta de Santa Isabel un esquema de banco de horas que, según su presidente, Pablo Sibilla, "no tiene nada que ver" con los que existían antes. La decisión llega en un momento delicado: todavía quedan días de suspensión en lo que resta del año por el stock acumulado en la red de concesionarios, principalmente de Kangoo.
Sibilla lo explicó "lo más simple posible". Con el sistema anterior, el trabajador suspendido cobraba el 75% del salario. Si después había que recuperar un sábado, se pagaba el doble: trabajaba 8 horas y cobraba 16.
Ahora, la persona suspendida cobra el 100% de su salario. Cuando llega el momento de recuperar esas horas, si es un día de semana no cobra nada adicional, porque ese día ya se le pagó. Si es un sábado, trabaja 8 horas y cobra 4.
Un acuerdo con el sindicato. El esquema fue acordado con el sindicato. Hay un máximo de sábados que se pueden trabajar por mes, de modo de cuidar los horarios y la vida del trabajador, y otras variables que ya fueron pactadas. Sibilla destacó el diálogo con el gremio "desde el primer momento" y dijo que ambas partes comparten el objetivo de que la planta sea competitiva y pueda atraer más inversiones.
Según contó, esa discusión se profundizó cuando visitó el país, hace unos meses, el director mundial de fabricación de la compañía, Thierry Richier. Y aseguró que hay otras negociaciones en curso con el sindicato que, por ahora, son confidenciales.

Más ingreso en una época sensible. El ejecutivo subrayó que el nuevo esquema tiene un efecto positivo para los trabajadores: quienes antes se iban a su casa con el 75% del salario ahora cobran el 100%. Eso les da más poder adquisitivo "justo en una época sensible, que es el fin de año", y también ayuda al consumo.
"No es el banco de horas de antes". Sibilla aclaró que el banco de horas no es una novedad absoluta en el país, porque varias empresas, incluida Renault, ya lo tenían. Pero sostuvo que el actual es una modalidad distinta y más moderna. Según dijo, Renault y Mirgor son las dos primeras empresas en aplicar esta nueva modalidad.
También reconoció el papel de la reforma laboral, que según él permitió "en gran medida" abrir el diálogo con el sindicato. El banco de horas, agregó, fue "una primera etapa".

Una señal para la casa matriz. Otro factor fue la presión de la casa matriz. Sibilla explicó que Renault ya aplica este tipo de esquema en Brasil, Colombia, Francia y otros países, y que desde París se pidió tener el mismo en Argentina "como una señal". El sindicato, afirmó, entendió ese argumento.
Competitividad como objetivo. La discusión se enmarca en la estrategia de la compañía para reconvertir Santa Isabel en un polo de utilitarios livianos. Con la Niagara, pensada para exportar entre el 70% y el 80% de su producción, la competitividad de costos laborales e impositivos es clave frente a Brasil, a quien Sibilla ve como el principal competidor de la planta. Mientras tanto, la empresa prefiere ser cauta con la dotación: no anunció contrataciones y reincorpora a personal que estaba suspendido por el cambio de modelo industrial. El banco de horas le da una herramienta para ajustar la producción al ritmo de las ventas sin recurrir a suspensiones con recorte salarial.