La ocupación de locales comerciales en Córdoba avanza, aunque a distintas velocidades según el corredor urbano. Los números son concretos: en el Área Central, la vacancia bajó del 9,54% al 7,45% entre marzo y mayo de este año. En Nueva Córdoba, el descenso fue aún más pronunciado: de 4,35% a 3,03%, lo que equivale a una reducción del 30% en la cantidad de locales desocupados en ese período.
Esa es la conclusión central de una serie de relevamientos técnicos encargados por el Colegio Profesional de Inmobiliarios (CPI) de Córdoba y realizados mediante recorridas físicas unidad por unidad en el Área Central y en Nueva Córdoba durante los primeros meses de 2026.
Un mapa que se reorganiza
El estudio abarcó 5.423 unidades comerciales en el Área Central —distribuidas en 194 cuadras y 31 galerías— y 1.978 locales en Nueva Córdoba. La metodología excluyó estimaciones basadas en avisos o publicaciones online: cada unidad fue verificada de manera presencial.
El resultado muestra una ocupación general del 92,55% sobre el total de locales relevados en el Centro. Pero más allá del dato agregado, los informes identifican una segmentación territorial creciente: mientras ciertos corredores absorben rápidamente los locales vacíos y concentran nuevas inversiones, otras microzonas siguen sin recuperar actividad.
Lucas Péndola asumió en el CPI Córdoba y lidera un recambio generacional en el sector inmobiliario
"Lo que estamos viendo es mucho más que una baja de la vacancia. Estamos observando cómo la ciudad comienza a reorganizar su actividad comercial. Hay corredores que ganan atractivo, inversiones y ocupación, mientras otros necesitan recuperar competitividad", señaló Lucas Péndola, presidente del CPI Córdoba.
El piso quedó atrás
Para el titular de la entidad, los relevamientos marcan un punto de inflexión en el mercado. "Los informes muestran que el mercado encontró un piso y empezó a moverse nuevamente. Pero también muestran que la recuperación es selectiva. Hoy las decisiones de inversión son mucho más racionales y exigentes", afirmó Péndola.
Esa selectividad, según el dirigente, no es un problema coyuntural sino una característica estructural del nuevo ciclo comercial. Las zonas que concentran flujo peatonal, conectividad y mixtura de usos consolidan su atractivo. Las que dependen de un solo tipo de actividad o tienen baja circulación enfrentan un proceso de reconversión más lento.
Los estudios no miden precios de alquiler, facturación ni rentabilidad. Su objetivo es estrictamente cuantificar la vacancia física observable: cuántos locales están efectivamente ocupados o desocupados al momento del relevamiento. Eso les da un valor particular: eliminan el ruido de las estimaciones indirectas y permiten comparar períodos con precisión.
La próxima edición del relevamiento —que contempla una nueva comparación entre los datos de mayo y junio en Nueva Córdoba— permitirá confirmar si la tendencia se consolida o si algunos corredores empiezan a mostrar señales de estabilización tras el descenso inicial de la vacancia.