El Ministro de Vinculación y Gestión Institucional de la Provincia de Córdoba, Miguel Siciliano, expuso la posición del gobierno provincial frente al escenario económico actual: equilibrio fiscal, continuidad de la obra pública y un fuerte aumento en la demanda de servicios estatales. En ese marco, también apuntó contra la administración de Javier Milei por el manejo de los fondos federales.
Córdoba, remarcó, forma parte del grupo de provincias que cerraron con superávit fiscal, aunque planteó una diferencia conceptual: ese resultado, dijo, solo tiene sentido si se traduce en lo que definió como “superávit social”.
“Nosotros hemos logrado acomodar nuestros números, tener superávit, no tener déficit, pero seguir haciendo”, sostuvo. En esa línea, enumeró obras en ejecución como 15 universidades provinciales en el interior, 800 cuadras de asfalto, 200 plazas en la ciudad de Córdoba y tres puentes elevados, entre ellos el de Valle Escondido, ya inaugurado.
Para ilustrar su planteo, mencionó un caso vinculado al sistema de salud: “El PAMI dejó de pagarle a una clínica, la clínica cerró, y 5.500 personas mayores se quedaron sin atención. La respuesta fue ‘que se vayan a atender a Bell Ville’. Como si para un adulto mayor hacer 60 kilómetros fuera algo simple”. Para el ministro, ese tipo de situaciones reflejan lo contrario a un equilibrio real.
Más demanda en servicios públicos
Según los datos que presentó, la presión sobre los servicios provinciales creció de forma sostenida:
- - 46% más de demanda en hospitales públicos
- - 35% de aumento en el uso del Paicor
- - 30% más en el boleto educativo
- - 34% de incremento en la matrícula de la escuela pública
“Es gente que antes tenía obra social, podía ir a una escuela privada o no necesitaba el Paicor. Hoy eso se acrecentó: son personas que se caen de la clase media”, explicó.
Caída de recaudación y ajuste interno
El funcionario también se refirió al contexto fiscal: Córdoba acumula diez meses consecutivos de caída en la recaudación, en un escenario marcado por la baja del consumo y la coparticipación.
Consultado sobre un posible recorte en el gasto impulsado por el gobernador Martín Llaryora, respondió: “No fue ‘del 10%, del 2%, del 6%', pero fue claramente: ‘hay que apretarse el cinturón porque Córdoba también está dentro de la Argentina’”.
Vinculó esa situación con el cierre de pymes a nivel nacional y la retracción económica: “Cuando cae el consumo, cuando la gente se queda sin trabajo, cae la recaudación y las provincias lo sufren”.
Críticas a la distribución de fondos nacionales
Siciliano cuestionó el uso discrecional de los recursos: “Fue una locura cuando lo hizo el kirchnerismo y es una locura hoy. Que el Presidente con fondos nacionales —que son de todos los argentinos— defina si va a acompañar o no a una provincia según lo que hagan sus diputados en el Congreso, es una práctica vieja que fracasó”.
En ese sentido, planteó una mirada sobre el esquema productivo del país: “La Nación en sí misma no produce nada. Los que generan economía son las provincias: metalmecánica, gas, petróleo, agricultura, ganadería, software, turismo. La Nación es un ente superior que administra lo que las provincias generan. Que un Presidente pretenda gobernar con la plata de las provincias a látigo y chequera es una práctica vieja”.
También aclaró la posición legislativa del oficialismo cordobés: “Lo que está bien lo hemos acompañado. Lo que entendemos que está mal para Argentina y para Córdoba, no”.
“El superávit no puede ser a costa de la gente”
Para cerrar, el ministro utilizó una comparación doméstica para sintetizar su postura:
“Si en mi casa a mis hijos los alimento dos veces por semana, no arreglo la humedad, no le cambio el aceite al auto… y te cuento que tengo ahorros, te estoy mintiendo”.
Y concluyó: “La gente no es un número en una planilla de Excel. ¿De qué te sirve el superávit si tu gente no tiene para los remedios, no come, pierde el trabajo? Eso no es superávit. Eso es déficit”.