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Wachitas: la historia de un clan familiar que rotaba desde la habilitación del bar desde 2016

El informe ampliatorio del Ente Municipal de Fiscalización y Control expuso el historial completo del local de Ituzaingó 521. El alquiler era de 2,1 millones de pesos mensuales y la misma red familiar rotó en las habilitaciones durante una década.

Fachada bar wachitas
Fachada bar wachitas | Cedoc

El bar Wachitas no es solo el escenario donde trabajaba Soledad Andreani, la mujer detenida por encubrimiento en el femicidio de Agostina Vega. Es también el centro de una historia que se repite con los mismos apellidos desde 2016: Miranda, Regueira, Molina.

El contrato de locación firmado en octubre de 2024 entre el propietario del inmueble y Nicole Waiss, la última titular del comercio ubicado en Ituzaingó 521 de Nueva Córdoba, muestra que los garantes de la joven de 22 años son exactamente las personas que antes tramitaron habilitaciones municipales para ese mismo local.

Contrato locación Wachitas
Contrato locación Wachitas

El documento forma parte del informe ampliatorio elaborado por el Ente Municipal de Fiscalización y Control (EMFC) que conduce Ezequiel Hormaeche Actis, y fue remitido también a la fiscalía.

Diez años, los mismos apellidos

El historial de habilitaciones del inmueble, registrado en el sistema de Habilitación Online de la Municipalidad de Córdoba, lo muestra con precisión: Federico Miranda solicitó la primera habilitación de Wachitas el 23 de junio de 2016, durante la gestión del entonces intendente Ramón Mestre. Un año después, el 30 de agosto de 2017, fue María Belén Regueira quien gestionó la siguiente. En 2019, Luis Alberto Molina tramitó otra habilitación para el mismo domicilio como bar. Durante la pandemia, el local operó como verdulería —habilitación que también firmaron Molina y Raúl Ariel Villafañe—. Finalmente, en septiembre de 2024, fue el turno de Waiss.

Miranda, Regueira y Molina aparecen ahora como garantes del contrato de alquiler de la joven. Todos pertenecen al mismo grupo familiar, aunque el contrato no detalla los vínculos. Varios viven en el barrio Cabildo, en el sur de la ciudad.

Inspección municipal de Wachitas

El alquiler mensual pactado fue de 2.100.000 pesos, con ajuste trimestral por índice de precios al consumidor. La mediación estuvo a cargo de la Inmobiliaria San Pedro, del barrio Cerro de las Rosas. La cláusula primera del contrato establece que el inmueble debe destinarse "exclusivamente a discoteca y/o resto pub con espectáculo, baile o bar", y exige que cualquier modificación edilicia vaya acompañada de un plano firmado por arquitecto.

Una condición que, según quedó expuesto en la inspección del 2 de junio de 2026, no se respetó.

El inmueble pertenece a Consecuencia S.R.L., la sociedad integrada por Sergio Huespe y otros integrantes de ese grupo familiar, con sede en calle Entre Ríos al 85 del Centro de Córdoba y un portafolio de propiedades en la zona mayorista y en Nueva Córdoba.

La pared que detonó la revocación

Hormaeche Actis explicó con detalle qué determinó la clausura más reciente y, en última instancia, la revocación definitiva de la habilitación. La causa fue la demolición de una pared que separaba el local nocturno del espacio que durante la pandemia funcionó como verdulería.

"Cuando vamos este martes, verificamos que rompió la pared en los últimos tres meses y lógicamente ahí es la clausura más grave", afirmó el director del Ente de Fiscalización y Control. Y agregó: "Si vos modificás algo en cualquier habilitación, ya es grave, porque no lo declaró".

Wachitas, la noche y el poder

Demoler esa pared sin informarlo implicó que el local dejó de cumplir las condiciones bajo las cuales se había otorgado la habilitación. En términos del organismo, "ya no persisten las condiciones técnicas y de seguridad que dieron origen a la habilitación del local".

Esta fue la tercera clausura que acumuló Wachitas en los últimos dos años, el umbral que habilita la revocación. "Llevamos siete revocaciones en los últimos tres años. No es la primera", subrayó Hormaeche Actis, citando como antecedentes el club Ibiza de calle Sucre y el local de Punta Alvear, entre otros.

La cama que nadie declaró

Durante la misma inspección del 2 de junio, los agentes municipales encontraron algo que tampoco figuraba en ningún plano: una cama en la planta alta del local, un área declarada como zona de limpieza y camarín para artistas.

El acta de inspección N.° 10576499 detalla además deficiencias eléctricas, cableado expuesto, falta de señalización de salidas de emergencia, extintores vencidos, deterioro edilicio en paredes, piso y techo, y condiciones de seguridad generales incompatibles con el tipo de habilitación otorgada.

Las imágenes de esa inspección se filtraron antes de que el organismo las difundiera y ya están en poder de la fiscalía, dijo el funcionario.

El pago de la tasa en el peor momento

Uno de los puntos que generó mayor confusión pública fue si Wachitas tenía habilitación vigente al momento de la clausura. Hormaeche Actis fue directo: "La habilitación nueva, donde se cambia la titularidad a esta chica Waiss Nicole, es el 18 de octubre del 2025. Esto para despejar esta desinformación que hay en muchos medios de que se habilitó el día de la clausura. Eso no es así".

Entre el factor Barrelier y el Inciso Moreno, la discusión política que se viene

Lo que ocurrió el 2 de junio fue distinto: ese día, mientras los inspectores ya estaban en el local, Waiss abonó la tasa municipal que el sistema exige para descargar el certificado de habilitación. Una obligación pendiente desde octubre de 2025. "La chica la abona cuando se va a inspeccionar, la paga para descargar el certificado", señaló Hormaeche Actis.

El pago no tuvo efecto: el acta de clausura establece que abonar la tasa "no subsana incumplimientos vinculados a condiciones de habilitación, seguridad e higiene".

Soledad Andreani en los registros municipales

La figura de Soledad Andreani, pareja de Claudio Barrelier y acusada de encubrimiento agravado en el femicidio de Agostina Vega, aparece en los expedientes de habilitación de Wachitas mucho antes del crimen.

Andreani firmó el acta de una inspección realizada el 14 de marzo de 2025, en la que se reiteraron las mismas observaciones que en la primera visita. También recibió uno de los emplazamientos municipales por deficiencias de higiene y seguridad, pese a que no figuraba en ningún papel como empleada ni como responsable del local.

Uno de los emplazamientos de corrección de higiene, seguridad y de electricidad lo recibe la misma Soledad como una de las encargadas del bar. Los inspectores también la recuerdan de clausuras previas: "Era una de las personas que insultaba cuando se hacían clausuras", añadió un empleado del Ente.

La citación en el Concejo

Los bloques opositores en el Concejo Deliberante de Córdoba convocaron a Hormaeche Actis para que responda sobre el proceso de habilitación de Wachitas y las irregularidades detectadas a lo largo de los años. La citación mantiene su vigencia.

El titular del Ente ya puso a disposición de la fiscalía el informe ampliatorio, el contrato de locación, el historial completo de habilitaciones y los registros multimedia de las inspecciones. La investigación por el femicidio de Agostina Vega y la responsabilidad penal de los involucrados continúa en manos de la justicia.